Un incendio registrado el domingo 11 de enero en el edificio Palm Beach, en Punta del Este, reabrió interrogantes y cuestionamientos sobre qué tan preparadas y controladas están las torres del balneario uruguayo para prevenir este tipo de siniestros. Todas las construcciones, excepto las viviendas unifamiliares, deben contar con una habilitación de la Dirección Nacional de Bomberos (DNB) tramitada por un técnico registrado, según exige el Decreto 372/023 que reglamenta la Ley 15.896. Sin embargo, la amplia mayoría de los edificios están en infracción.
“A título personal”, el administrador Willy Inhlenfeld, presidente del Colegio de Administradores del Este (CADE) y de la Cámara Empresarial de Maldonado, aseguró a la diaria que “el 85% de los edificios de Punta del Este y La Barra no tienen habilitación de Bomberos”, aunque estimó que dentro de dos años todos la tendrán, tras un ajuste que flexibilizó la normativa para favorecer el cumplimiento de las medidas de seguridad.
En principio, explicó que antes se “se exigía la instalación de rociadores por encima del cuarto piso y a veces, desde el punto de vista hidráulico, no se podían hacer” porque era necesario “colocar un tanque de agua de mayor porte, evaluar si la estructura soportaba el peso o modificar las bajadas de caños”, lo que significaba inversiones “cercanas a 90.000 dólares”.
Luego el decreto se “flexibilizó” y se instrumentó un plan gradual que prevé la implementación de las medidas en tres etapas de certificación. Esto aplica a “viviendas colectivas con más de un nivel adicional a la planta baja, y a construcciones y/o áreas de riesgos para usos no residenciales, con área superior a 750 metros cuadrados y/o altura mayor a 12 metros”, existentes antes del Decreto 184/018, que requieran la gestión de un proyecto técnico.
La primera etapa de certificación debe completarse dentro de los 90 días posteriores a la aprobación del proyecto e incluye la instalación de las medidas exigidas en el “instructivo técnico 00” de la DNB, como extintores, salidas de emergencia e iluminación, capacitación del personal, entre otras. La segunda etapa, con un plazo de un año desde la presentación de la primera, contempla la colocación del sistema de detección y alarma de incendio, mientras que la tercera otorga hasta tres años, a partir de esa misma instancia, para el resto de las medidas del proyecto.
Inhlenfeld indicó que, a partir de esta normativa, “se avanzó en la mayoría de torres de Punta del Este en la instalación de extintores, luces de emergencia y sistemas de detección y alarma de incendio”. En la última etapa se prevé la modificación de la red de incendio, que “es lo más caro” porque se requiere “un estudio con ingenieros, reforzar los tanques, las bombas y las mangueras, a un valor de 50.000 dólares”. Asimismo, señaló que instalar alarmas para un edificio de 19 pisos “implica un costo de entre 35.000 y 50.000 dólares”. Sin embargo, estimó que hacia fines de 2027 o principios de 2028 “ese 85% de los edificios contará con la habilitación de Bomberos”.
Inspecciones aleatorias y falta de personal
La elaboración de los proyectos con medidas de protección contra incendios está a cargo de técnicos registrados ante la DNB, según indica el artículo 10 del Decreto 372/023. Mediante declaración jurada, los propietarios deben asumir la responsabilidad de su mantenimiento durante la vigencia de la autorización y bajo las condiciones establecidas. En tanto, los técnicos, también por declaración jurada, “asumen la responsabilidad de que las medidas definidas se encuentran instaladas”.
El vocero de la DNB, Sebastián Camejo, explicó a la diaria que el organismo no inicia los trámites, sino que estos deben ser gestionados por empresas, gestorías o administraciones de edificios, y deben contratar a un técnico registrado ante la DNB, “sean arquitectos, ingenieros u oficiales de Bomberos retirados”. Señaló que se trata de un trámite entre privados y que la DNB “fiscaliza sólo un porcentaje de los trámites que ingresan mediante los técnicos habilitados”.
En la misma línea, la jefa regional de Bomberos, Viviana Borlinqui, dijo a la diaria que los controles se realizan “de oficio o por denuncia”, y agregó que “no se cuenta con el personal suficiente para chequear si [todos los edificios] disponen de la autorización de Bomberos”.
Apuntó que, una vez presentado el trámite, “puede realizarse de forma aleatoria una inspección de Bomberos para verificar que el sistema está instalado y en funcionamiento”, aunque aclaró que “los responsables son el dueño o la administración del edificio y el técnico registrado”.
A Inhlenfeld le “consta” que se realizan inspecciones, pero desconoce la frecuencia porque se entera “cuando el inspector de Bomberos está dentro de la propiedad”. De todos modos, indicó que, previo a la temporada, “se realizan los chequeos de presión, de mangueras y que estén vigentes los extintores”.
Aunque aclaró que contar con medios de extinción “no evita que ocurran los incendios”, Borlinqui destacó que “sí facilita una respuesta más rápida”. Como parte del equipamiento para combatir incendios, el destacamento de Bomberos de Maldonado cuenta, desde hace unos años, con un camión Bronto que permite acceder a los pisos más altos.
Recomendaciones ante incendios en edificios
Camejo advirtió que es importante contar con la instalación eléctrica acorde a lo que exige la reglamentación de baja tensión y media tensión de UTE, así como dispositivos de seguridad como llaves generales, térmicas y diferenciales, y “una buena puesta a tierra”. A su vez, recomendó que los sistemas de calefacción y cocción de alimentos “sean vigilados por una persona mayor de edad”.
En caso de que suene un detector de humo o de temperatura, aconsejó “evacuar lo antes posible”, y si se observa concentración de humo, “mantenerse agachado, debido a que los gases calientes siempre tienden a ascender”. Bajo esta lógica, Camejo sugirió “nunca bajar por ascensor, siempre por escaleras y no subir a pisos superiores”. Además, considera importante contar con un sistema hidráulico, puertas cortafuego y presurización “para evitar que los humos se canalicen por escaleras”.
Borlinqui, indicó que, durante un incendio, lo adecuado es “quedarse en el apartamento, lejos de la puerta de ingreso, cubrirla con una toalla para evitar el ingreso de humo, y dirigirse a una ventana para pedir ayuda”. Resaltó que las puertas cortafuego “evitan que el humo ingrese al ducto de escaleras”, y recordó que se debe llamar al *911 o al destacamento de la jurisdicción correspondiente.
Incendio en edificio Palm Beach
A las 00.30 del domingo 11 se registró un incendio en el edificio Palm Beach, en la Parada 8 de Playa Mansa. El fuego comenzó en el sauna del subsuelo del edificio y ascendió por las escaleras hasta los pisos superiores, lo que provocó la autoevacuación de 25 personas.
A quienes no habían evacuado se les recomendó permanecer en sus viviendas, ya que “al no contar con una escalera estanca, el humo se canalizó por el ducto de la escalera hasta el piso 17”, informó Borlinqui. Destacó que “la extinción del incendio fue bastante rápida” y que la mayor demora estuvo en ventilar el edificio.
El incidente culminó con un hombre de 85 años fallecido de un infarto durante la evacuación y un menor de edad que debió ser asistido por intoxicación leve, aunque ya fue dado de alta.