“¿Existe una fotografía uruguaya? ¿Para qué seguir haciendo fotos en tiempos de inteligencia artificial y redes sociales? ¿Cómo sostener el entusiasmo en un mundo precarizado que tiende a homogeneizar miradas?”, estas y otras interrogantes serán tema de conversación con el público en la presentación del libro Rastros incompletos, del fotógrafo Javier Calvelo y la periodista Azul Cordo, que se realizará el viernes 13, a las 19.00, en la Fundación Manolo Lima.
La publicación se inscribe en adhocHISTORIA, un proyecto de la Cooperativa de Trabajo adhocFOTOS que impulsa la colaboración en la recuperación, preservación y difusión del patrimonio visual documental en Uruguay. En ese marco, propone un recorrido por los últimos 50 años de una parte de la fotografía nacional, mediante entrevistas a Pablo Bielli, Daniel Caselli, Gustavo Castagnello, Lilián Castro, Carlos Contrera, Andrés Fernández, Fernando Pena, Mario Schettini, Roberto Schettini y Nancy Urrutia.
Los protagonistas cuentan cómo incursionaron en la profesión –u oficio–, repasan sus procesos de aprendizaje y enseñanza, comparten anécdotas y experiencias sobre cómo fue trabajar en distintos momentos históricos del país, además de reflexionar sobre la importancia de recuperar un acervo disperso y construir un archivo accesible y crítico.
“Durante las primeras décadas del siglo XXI, con el deslumbre del advenimiento de la era digital, muchas producciones analógicas fueron olvidadas, desestimadas, deterioradas o utilizadas sin reconocimiento de autoría. La desaparición física de quienes las produjeron, junto con el cierre o la transformación de los medios donde varios trabajaban, acentuó la pérdida”, reseñan Calvelo y Cordo. De ahí, la misión de mirar hacia una parte de ese patrimonio y darle valor en la palabra de quienes lo produjeron.
Durante la presentación del viernes en Maldonado –tras la primera, realizada el martes 10 en Montevideo– Calvelo y Cordo expondrán sobre las diferentes miradas y estéticas aportadas por los fotógrafos y fotógrafas que documentaron procesos sociales, políticos y culturales del país y que componen la publicación. “Se trata de autoras y autores cuya obra acompañó las décadas del exilio, el insilio, la dictadura, la transición democrática y la transformación tecnológica hacia lo digital”, remarcan.
“En un tiempo en el que la velocidad del presente empuja al olvido, este libro propone una pausa” y, el viernes, también la oportunidad de encontrarse mano a mano con los aficionados o profesionales de la fotografía para reflexionar sobre pasado, presente y futuro. La Fundación Manolo Lima queda en Orión, entre Pez Astral y León (barrio Pinares) y el acceso es abierto a todo público.
Rastros incompletos.