El gobierno de Estados Unidos sigue realizando acciones tendientes a amenazar al gobierno venezolano que preside Nicolás Maduro. Lo que comenzó en setiembre con una serie de bombardeos ilegales contra lanchas tripuladas por presuntos narcotraficantes se ha convertido en los últimos dos meses en un importante despliegue de todas las fuerzas en el Caribe, particularmente cerca de las costas de Venezuela, que incluye al menos 10.000 soldados en alerta en la zona, ocho buques de superficie de la Armada de Estados Unidos, un submarino nuclear y el grupo de combate del portaviones Gerald Ford, la plataforma de combate más letal del mundo.
Además, bombarderos B-52 y B-1 estadounidenses fueron detectados en varias ocasiones sobrevolando. El presidente estadounidense, Donald Trump, se refirió agresivamente siempre que se le preguntó sobre la actitud de su país frente a Venezuela y nunca optó por desescalar el clima de amenaza contra Caracas.
En este contexto fue que este sábado Trump pidió a aerolíneas, pilotos y redes criminales que consideraran el “espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela cerrado en su totalidad”.
El gobierno de Venezuela más tarde manifestó que “repudia con absoluta contundencia el mensaje público” de Trump, en momentos en que el enfrentamiento sobre el espacio aéreo venezolano lleva más de una semana.
El miércoles, el gobierno de Venezuela revocó la concesión de vuelos a seis aerolíneas internacionales, a las que acusó de “sumarse a las acciones de terrorismo” promovidas por Estados Unidos.
El pedido de Trump del sábado fue rechazado también por el presidente colombiano, Gustavo Petro. En un mensaje en su cuenta de X, el mandatario colombiano dijo que la solicitud de Trump es completamente ilegal y amerita una reunión inmediata de la Asamblea de la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI) por la naturaleza agresiva y sin precedentes de esta amenaza.
Petro enfatizó que no existe ninguna autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para justificar acciones militares de este tipo sobre un país vecino como Venezuela. El presidente colombiano además reafirmó el hecho de que el Senado de Estados Unidos no dio su aprobación para una intervención armada.
A propósito del Parlamento estadounidense, de acuerdo con lo que informaron medios locales, este domingo el presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Roger, y el miembro de mayor rango, el demócrata Adam Smith, anunciaron que realizarán una “supervisión rigurosa” de las operaciones militares ordenadas por Trump en el mar Caribe, frente a las costas venezolanas.
En una inusual declaración bipartidaria, ambos congresistas señalaron que el Comité de Servicios Armados de la cámara baja “está comprometido a proporcionar una supervisión rigurosa de las operaciones militares del Departamento de Guerra en el Caribe”.
Este anuncio surge luego de que medios de comunicación revelaran que el secretario de Defensa de la administración Trump, Pete Hegseth, ordenara matar a todos los implicados en el primer ataque de un supuesto barco narcotraficante el 2 de setiembre, lo que provocó un segundo ataque para acabar con los supervivientes en el agua.
Hegseth está teniendo un rol protagónico en la supervisión de las acciones militares estadounidenses en el Caribe, y de hecho la semana pasada él junto con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, visitaron República Dominicana y Trinidad y Tobago, dos países que están prestando apoyo a las fuerzas de Washington.
Sobre este tema, y después de haberlo negado durante varios días, la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, reconoció la semana pasada la presencia de marines estadounidenses en la isla de Tobago.
La rectificación surge en un contexto de colaboración militar con Estados Unidos para fortalecer las capacidades de vigilancia y control ante el incremento de operaciones contra presuntos narcotraficantes en el Caribe y áreas próximas a Venezuela.
Pero lo que parecía ser los pasos previos a una invasión fue matizado por declaraciones que brindó a El Periódico de Barcelona Mark Cancian, coronel estadounidense retirado y consejero de seguridad en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. “Actualmente, Estados Unidos dispone de fuerzas suficientes en el Caribe para llevar a cabo ataques aéreos y con misiles, pero no para una invasión”, expresó el militar.
“Los ataques aéreos no pueden forzar una rendición. El régimen de Maduro podría resistir si está dispuesto a asumir el costo de esos ataques y si ni elementos de las fuerzas de seguridad ni de la población intervienen para derrocarlo”, agregó.