Segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, el 7 de junio, en Ollantaytambo, Cusco.

Foto: José Angulo / AFP

Fujimori va adelante de Roberto Sánchez en el escrutinio en Perú, pero el conteo rápido dio un empate técnico

La postulante derechista ganó ampliamente en Lima y el izquierdista dominó en el resto del país, donde el recuento de votos es más lento.

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Entrada la noche peruana del domingo, el informe del conteo rápido integral de las elecciones emitido por la organización Transparencia daba un empate técnico entre los candidatos que están pugnando por la presidencia peruana: Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, y Roberto Sánchez Palomino, de Juntos por el Perú.

Si bien en los dos conteos Sánchez estaba por encima de Fujimori, la diferencia era menor a 1%, por lo tanto, dentro del margen de error.

De esa manera, y tal como sucedió en las últimas elecciones peruanas, habrá que esperar el conteo oficial de los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Con el 43% de los votos, Fujimori tenía 52,76% y Sánchez 47,23%, una diferencia en votos de 470.000.

Pero la diferencia tiende a reducirse, porque el conteo estaba mucho más avanzado en Lima, donde más de 60% de la ciudadanía votó por Fujimori, al contrario de lo que pasó en la mayor parte de los departamentos del país, donde Sánchez cuenta con más apoyo, particularmente en las zonas andinas del sur del país.

Antes de esto, y en el contexto de paridad que habían vaticinado los sondeos previos, en las dos encuestas a boca de urna publicadas pocos minutos después de finalizada la votación, Fujimori estaba por delante de Roberto Sánchez, aunque, en los dos casos, dentro del margen de error. En el sondeo difundido por la empresa Ipsos, la candidata derechista tenía 50,7% contra 49,3% del izquierdista; en tanto que el trabajo de la consultora Datum indicó que Fujimori tenía 50,53% contra 49,47% de su adversario.

En la jornada electoral estaban convocados para votar algo más de 27 millones de ciudadanos peruanos, incluyendo a más de 1,2 millones que viven en el exterior.

En el clima de incertidumbre que se realizó la votación, la jornada tomó un cariz extraño en las primeras horas de la tarde, cuando la Defensoría del Pueblo denunció un intento de fraude al verificar que en varios locales la gente estaba recibiendo hojas de votación rayadas, lo cual anula el voto.

La Defensoría del Pueblo denunció un intento de fraude tras confirmarse múltiples reportes de cédulas de sufragio marcadas antes de ser entregadas a los electores: “Denunciamos un intento de fraude al pretender anular votos mediante la colocación de marcas en las cédulas de votación antes de su emisión por parte de la ciudadanía”, expresó la entidad en sus canales oficiales de acuerdo con lo que consignó el diario La República de Lima.

“Se trata de una nueva modalidad que linda con el fraude”, denunció la Defensoría, que llamó a la ciudadanía a verificar que sus hojas estuvieran completamente limpias de ambos lados antes de ingresar al cuarto secreto a marcar su voto.

Pero dicha versión fue negada rotundamente por el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, que negó el supuesto fraude electoral y además exhortó a autoridades, organizaciones políticas y ciudadanía a actuar con responsabilidad al referirse al desarrollo de los comicios.

El titular de la entidad electoral afirmó que las incidencias reportadas durante la jornada están siendo atendidas conforme a los procedimientos establecidos y remarcó que cualquier eventual irregularidad deberá ser evaluada por los Jurados Electorales Especiales, instancias competentes para determinar si existió alguna vulneración al proceso, informó el diario limeño El Comercio.

“Queremos rechazar cualquier intento de narrativa no solo de autoridades gubernamentales, sino de cualquier organización política y de cualquier persona en torno a que hay fraude electoral. Las medidas se toman conforme a las incidencias que se presentan y hay todo un marco normativo y todas las autoridades competentes están tomando acción”.

Insólitamente, en otro comunicado, la Defensoría se desdijo y descartó el intento de fraude que había denunciado. “La Defensoría del Pueblo informa que, habiendo revisado su sistema a nivel nacional Click Electoral con un reporte de 4.580 incidencias, las cédulas con rayaduras detectadas comprometieron a un promedio de 20 mesas de sufragio, las cuales han sido sustituidas y no han tenido efecto adverso en los ciudadanos. Por lo tanto, descartamos el uso sistemático de un posible intento de fraude”, expresó la entidad en su página web.

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