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Fin de semana Medio Oriente

Hussam Abu Safiya, director del Hospital Kamal Adwan, recibe atención médica de sus colegas tras un ataque israelí que alcanzó el complejo médico de Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza, el 23 de noviembre de 2024

Foto: S/d de autor, AFP

Denuncian que la vida del médico palestino Abu Safiya, detenido en Israel, corre un riesgo “inminente”

Quien fuera el director del hospital Kamal Adwan, en la Franja de Gaza, fue detenido en 2024 por Israel, y su abogado denunció la semana pasada que fue golpeado brutalmente y recluido en aislamiento.

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En varios países se organizaron en las últimas semanas manifestaciones para reclamar que Israel libere a Hussam Abu Safiya, el pediatra y neonatólogo que dirigía el hospital Kamal Adwan, en la Franja de Gaza. El jueves, hubo concentraciones en Argentina y Estados Unidos, y la semana pasada en España.

Abu Safiya fue detenido a fines de 2024, cuando la ofensiva de Israel mantenía una intensidad brutal en todo el territorio de la Franja de Gaza, y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunciaba “un patrón de ataques mortales contra hospitales”.

Por entonces, varios de esos centros, que además servían como refugio para quienes huían de los bombardeos, dejaron de funcionar y algunos fueron reducidos a escombros. Trabajadores de la salud murieron tiroteados, pese a que “el personal médico y los hospitales están expresamente protegidos por el derecho internacional humanitario”, como recordaba por entonces la ONU al presentar un informe sobre esta situación.

La organización señaló que “la primera gran operación del Ejército israelí contra un hospital tuvo lugar en el Complejo Médico Al Shifa en noviembre de 2023”. Ese hospital, como otros, sufrió varios ataques hasta que el 1º de abril de 2024 quedó reducido a ruinas y fosas comunes. Allí se encontraron los cadáveres de más de 80 personas, algunas “con catéteres y cánulas aún adheridos, lo que sugiere que habían sido pacientes”.

Durante la presentación del informe, la ONU aclaró que esa investigación no había llegado a abarcar los últimos ataques, los que habían sufrido en los últimos días de 2024 los hospitales Al Ahli, Al Wafa y Kamal Adwan.

Pacientes y médicos bajo ataque

Durante el asalto al hospital Kamal Adwan, los pacientes fueron obligados a huir y la mayoría de los trabajadores, los que no lograron escapar –más de un centenar–, fueron detenidos. Muchos quedaron en libertad poco tiempo después, pero el director del hospital sigue detenido sin que se presenten cargos en su contra. Autoridades israelíes dijeron en su momento que Abu Safiya era sospechoso de estar vinculado a Hamas.

Antes de su detención, Abu Safiya siguió al frente del hospital Kamal Adwan, pese a que el edificio era blanco de sucesivos ataques militares israelíes. Continuó con su tarea incluso después de que uno de sus hijos fuera asesinado con un dron junto al edificio. Además, el médico denunció públicamente, en redes sociales y en diálogo con medios periodísticos lo que presenciaba desde el edificio, la situación extrema que se vivía en Gaza y los ataques lanzados directamente hacia el centro de salud.

Un año y medio después, el 10 de junio, el médico palestino fue llevado a una audiencia judicial porque había presentado un recurso contra su detención, que fue rechazado seis días después.

El 2 de julio lo volvió a visitar su abogado, Nasser Odeh, quien manifestó que su vida corre riesgo “inminente”. Según citó la BBC, el abogado dijo que cuando se encontró con Abu Safiya en el centro de interrogatorios llamado Rakefet no lograba reconocerlo. “Me costaba reconocer sus rasgos. Tenía moretones por toda la cara, alrededor de los ojos, en el cuello y en las orejas. Las marcas de palizas y torturas eran claramente visibles en su rostro”, dijo.

Odeh dijo que el médico manifestó que tenía problemas para respirar y que “había sido víctima de una violencia extrema dentro de la prisión, especialmente el día de la visita”. Le informó que más de cinco guardias de prisión lo golpearon con las manos, con porras y martillos.

Según la organización Médicos por los Derechos Humanos de Israel (PHRI), citada por la agencia Efe, Abu Safiya dijo que los golpes le causaron en particular hematomas en la mano y que luego lo llevaron a una habitación de aislamiento. Días después, le hicieron una radiografía, pero no le informaron del resultado. Le dieron analgésicos.

Odeh dijo a la BBC que cuando se reunió con Abu Safiya notó que tenía dificultades para respirar. “Estoy viviendo un infierno. Lo que sufro cada día es inimaginable. Creo que alguien ha decidido matarme”, le manifestó el médico. El abogado le dijo que “su lugar está fuera de la cárcel, está en el hospital”, a lo que Abu Safiya le respondió: “Gracias, Nasser, pero creo que esta será la última vez que nos veamos”.

Sin condena ni cargos

Las autoridades israelíes, citadas por distintos medios, negaron que el médico haya recibido malos tratos y afirmaron que esas denuncias son falsas. También insistieron en vincular a Abu Safiya con Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, algo que niegan sus allegados y compañeros de trabajo.

Como Abu Safiya, hay otros 13 médicos palestinos detenidos sin cargos en Israel, y en total son más de 9.000 los palestinos en esa situación, bajo distintas figuras administrativas.

La Corte Suprema de Israel ordenó el domingo al gobierno que responda a una petición presentada por la PHRI el 30 de abril para la liberación del médico palestino y que informe sobre su situación y el riesgo inminente para su vida que también denuncia esa organización. Uno de los integrantes de la PHRI, Tamir Blank, visitó al médico detenido. Después de esa visita, la organización pidió que se evalúe la salud de Abu Safiya y se le brinde tratamiento urgente.

Ante el pedido del tribunal, el gobierno israelí respondió que después de “numerosos exámenes médicos” no se detectaron riesgos para la vida del médico palestino.

El abogado de Abu Safiya volvió a visitarlo el martes, pero esta vez hablaron mediante un dispositivo telefónico y con una mampara oscura que les impedía verse.

La Sociedad de Presos Palestinos reclamó el martes que Abu Safiya sea liberado “de forma inmediata” y advirtió en un comunicado que podría correr “la misma suerte” que Iyad al Ransiti, otro médico destacado que murió bajo custodia de Israel seis días después de ser detenido. Ransiti tenía 53 años, uno más que Abu Safiya.

Voces sumadas

En Nueva York, dos organizaciones judías, New York City Jewish Elders y Voz Judía por la Paz, hicieron el jueves una vigilia para reclamar la liberación del médico palestino, informó Democracy Now.

Organizaciones que trabajan en derechos humanos, como Amnistía Internacional, se suman a este pedido. “Es inconcebible que un pediatra, que ha dedicado su vida a salvar a otras personas, esté siendo sometido a torturas y otros malos tratos –incluidos graves abusos físicos y psicológicos y un aislamiento prolongado– mientras permanece detenido sin justificación alguna”, dijo públicamente Érika Guevara Rosas, directora principal de Investigación, Defensa, Políticas y Campañas de la organización.

También la Autoridad Palestina, con sede en Cisjordania, reclamó ante la ONU que Israel deje en libertad a Abu Safiya. “Hacemos un llamamiento urgente para la liberación inmediata del doctor Abu Safiya y la protección del personal médico palestino”, manifestó su representación ante el organismo.

“Se encuentra secuestrado por la potencia ocupante. Los procedimientos especiales de Naciones Unidas y la Comisión Internacional de Investigación sobre los Territorios Palestinos Ocupados han hallado indicios de graves abusos continuados durante su detención, incluyendo tortura y otros malos tratos”, manifestó, y denunció también la “denegación de atención médica adecuada” y el “aislamiento prolongado”.

“Su caso muestra el patrón general de graves violaciones del derecho internacional cometidas por Israel, que comete crímenes de guerra en el Territorio Palestino Ocupado, incluyendo el ataque sistemático contra el personal médico palestino y la destrucción del sistema de salud palestino”, afirmó la misión.

Advirtió que “la detención arbitraria y la presunta tortura de un médico que permaneció en su puesto para atender a pacientes en uno de los últimos hospitales en funcionamiento de Gaza atentan contra el núcleo del régimen de protección establecido por la Convención de Ginebra, los tratados internacionales de derechos humanos y las normas más fundamentales del derecho internacional”.

El 8 de julio la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el territorio ocupado, incluyendo Jerusalén Este e Israel, un organismo independiente vinculado con la ONU, exigió a Israel que libere de inmediato y de manera “incondicional y segura” al médico palestino. Señaló que hay “informes fiables” sobre abusos “continuados y graves” a los que fue sometido.

Gaza espera

Mientras tanto, el hospital Kamal Adwan, que dirigió Abu Safiya, fue bombardeado ayer por un dron israelí, que hirió a tres trabajadores que se encargan del mantenimiento del generador eléctrico, según las autoridades gazatíes. Esto ocurrió pese a que rige un cese del fuego y a que el hospital se encuentra en un área a la que Israel dio el estatus de “zona segura designada”.

El último balance del Ministerio de Salud de Gaza reporta que el ejército israelí mató a 1.092 personas desde que rige el cese del fuego dispuesto el 10 de octubre, y que el número total de palestinos fallecidos por esta ofensiva, que ya se acerca a los tres años, llegó a 73.118.

A este número, divulgado el jueves, se sumaron ayer otras 12 muertes en la Franja de Gaza. Siete ocurrieron por el ataque israelí a un funeral en una calle del campo de refugiados de Nuseirat.

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