Próximamente, el Poder Ejecutivo le propondrá al Parlamento aprobar cuatro ascensos de capitanes de navío a contralmirantes, según informó este martes El Observador. Las venias corresponden a Francisco José Risso, Frederick Fontanot, César Ricciardi e Ismael González; este último es uno de los dos integrantes de la Armada Nacional que la actual administración envió –en representación del Estado uruguayo– a Vigo, España, para controlar la construcción de las patrullas oceánicas, tarea a cargo del astillero Cardama.
La noticia no cayó precisamente bien en el Partido Nacional (PN). El senador Javier García, quien en el período pasado, como ministro de Defensa Nacional, firmó el contrato con Cardama –que el actual gobierno pretende rescindir por “fuertes indicios” de “estafa o fraude”–, catalogó el ascenso propuesto para González como “un escándalo”.
“Lo dijimos en la interpelación. Ahora ascienden en recompensa por hacer informes contra [el] astillero, en pago de favores políticos. Lo peor es que es tan burdo que para poder hacerlo bajaron a un oficial prestigioso que el propio MDN [Ministerio de Defensa Nacional] y la Armada habían propuesto. Escandaloso”, afirmó García.
De acuerdo a El Observador, si bien González cumple el requisito de la antigüedad, su nombre no estaba incluido en un primer listado y fue incorporado posteriormente tras intercambios con el Poder Ejecutivo. De este modo fue desplazado Daniel Di Bono.
Por su parte, la senadora del PN Graciela Bianchi opinó en X que, a partir del ascenso propuesto por el Poder Ejecutivo, cualquier reporte que haga González estará “viciado de nulidad”. “La credibilidad de sus informes deben ser tachados en cualquier instancia administrativa y judicial”, aseveró.
Consultada al respecto, Lazo dijo este martes en rueda de prensa que el Poder Ejecutivo definió las cuatro venias en función de “la lista de prelación que existe” y con base en un intercambio que hubo “desde el punto de vista político” entre el comandante en jefe de la Armada Nacional, José Luis Elizondo, y “la cúpula del ministerio”. “Pero, en realidad, se respeta, digamos, lo que se llama ʻquienes están en la derechaʼ”, expresó, en referencia a la antigüedad de los integrantes del cuerpo naval.
“En eso estamos ahora. Los nombres ya se van a enviar al Parlamento y allí se analizará. Cuando pasa al Parlamento es el Parlamento el que tiene que cumplir con su rol de definir y de aprobar o no [los ascensos]; nosotros entendemos que esos son los nombres que se deben ascender”, afirmó Lazo.