El presidente de la República, Yamandú Orsi, firmó el miércoles un acuerdo de preinversión con la empresa española Solaria Energía y Medio Ambiente para el desarrollo de un parque tecnológico de centros de datos de hasta 500 megavatios, más 350 megavatios de generación solar fotovoltaica, bajo régimen de zona franca. El gobierno proyecta que la inversión empezará a ejecutarse en 2028 y estará en funcionamiento para 2030. La generación solar se instalará en Florida y los centros de datos, en una primera fase de 200 megavatios, en Canelones, y en una segunda fase de 300 megavatios prevista para 2032, en San José.
Nacida en 2002 en el ámbito de la energía solar fotovoltaica, Solaria está presente en Uruguay desde hace casi una década con sus filiales Yarnel SA y Natelu SA, que desarrollaron dos plantas fotovoltaicas en Río Negro y Mercedes, respectivamente. Para esas inversiones, la española recibió en 2016 financiamiento de la Corporación Interamericana de Inversiones, miembro del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo, por 25 millones de dólares.
Uruguay es el único país de la región donde se ha expandido el grupo español, que en Europa tiene presencia en Italia, Alemania, Portugal, Grecia y Reino Unido, además de España. “Para Solaria es nuestra mayor apuesta fuera de España y nuestra entrada en los centros de datos a gran escala”, afirmó por su parte la empresa sobre la nueva inversión anunciada en Uruguay, y destacó la zona franca como “una ventaja competitiva añadida para los operadores”.
La posibilidad de la nueva inversión surgió a principios de año, cuando el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, tuvo conocimiento, a través del embajador uruguayo en España, de que una empresa estaba interesada “en evaluar a Uruguay como objetivo de inversión para la creación de data centers”, según contó el propio Sánchez este jueves en la diaria Radio. En esa instancia, Sánchez se comunicó telefónicamente con las autoridades de la empresa y establecieron una agenda de trabajo, que derivó en una invitación al gobierno uruguayo para conocer las instalaciones de la compañía.
La ministra de Industria, Fernanda Cardona, viajó en misión oficial a España y a mediados de año los representantes de Solaria arribaron a Uruguay, donde se reunieron con autoridades de UTE y el Poder Ejecutivo. Posteriormente, técnicos de UTE “fueron a trabajar, más específicamente, en aspectos más técnicos de lo que podría ser la inversión y culmina con lo que anunciamos ayer”, reconstruyó Sánchez.
Refrigeración del data center y contrato con UTE
Sánchez destacó que, además de tratarse de la “inversión más grande de la historia del país”, del orden de los 5.700 millones de dólares, el proyecto “nos ubica en un mapa muy importante en donde Uruguay quiere estar”, que es el negocio de los data centers. Describió que el modelo de negocio de Solaria consiste en que ellos “generan la energía eléctrica, generan el data center y luego tienen socios comerciales, a los cuales les venden esa capacidad”. Por lo que “acá estamos haciendo que una empresa pueda traer otras empresas tecnológicas que se radiquen en el país y que generen otro tipo de actividades comerciales, y eso también es parte del derrame de una inversión de esta naturaleza”.
En la misma línea, el intendente de Canelones, Francisco Legnani, dijo que “lo novedoso” es que “no solo es para almacenamiento de datos”, porque “no solo viene la empresa a construir los data centers y punto”, sino que se “atraen clientes vinculados a la tecnología, por tanto, va a seguir generando puestos de trabajo en la medida en que esto se vaya consolidando”.
Desde Presidencia se informó que se crearán 3.100 puestos de trabajo durante las etapas de construcción –2.400 en los centros de datos y 700 en los parques fotovoltaicos– y luego habrá 1.500 puestos de trabajo permanentes.
Solaria comenzó su incursión en el negocio de los data centers en 2024, cuando creó Solaria Data Center. Los principales acuerdos en ese rubro los ha alcanzado con la empresa inmobiliaria Merlin Properties, con la que, en 2025, acordó un suministro energético de 225 megavatios y la firma de un contrato de compraventa de energía solar por 445 megavatios, por 40 años.
Este jueves, la empresa, que cotiza en la bolsa española, comunicó el “acuerdo estratégico” con el Estado uruguayo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España. Detalló que “desarrollará y operará la zona franca, incluyendo la gestión del suelo, las infraestructuras y los servicios necesarios para los operadores de centros de datos, así como la conexión eléctrica del campus a la red de transmisión de 500 kilovoltios de Uruguay”.
En entrevista con el programa Lado B de TV Ciudad, Cardona dijo que el data center “está pensado para que sea una nube que aloje datos”, y no para inteligencia artificial.
En cuanto al mecanismo de refrigeración de los centros de datos, Solaria informó que será a través de un “circuito cerrado para minimizar el consumo de agua” u “otras soluciones equivalentes”. Sánchez sostuvo que “eso impacta de muy buena manera porque no utiliza agua de manera permanente, sino un stock de agua que se utiliza, lo recircula, la purifica y utiliza solo eso”. “Se está aplicando una tecnología de punta de verdad, que es muy amigable con el medioambiente”, afirmó.
Las plantas fotovoltaicas serían “una o dos” y se ubicarían “en terrenos facilitados” por UTE, informó Solaria. El acuerdo con Uruguay también contempla un contrato de compraventa de energía (PPA, por sus siglas en inglés) de hasta 40 años con UTE. Una fuente del directorio de UTE explicó a la diaria que el PPA “es a 20 años”, renovable a “otros 20” si se mantiene la demanda de energía del data center. “Solaria instala una parte con sus parques solares –350 megavatios–, pero el data center tiene una demanda que puede llegar hasta los 500 megavatios. UTE le compra esa energía solar a Solaria mediante un PPA y, al mismo tiempo, es UTE la que le suministra y le factura el total de la energía que consume el data center”, señaló la fuente.
Solaria también informó que asumirá la infraestructura de conexión a la red, que luego pasará a ser propiedad de UTE. En cuanto al precio de la energía, Sánchez dijo que “el pago de la energía eléctrica a UTE está dentro del rango de lo que ya existe hoy en el data center de Google”, es decir, que “no está teniendo un beneficio superior Solaria ni lo que ni se lo plantea”.
Desde la empresa estatal apuntaron que la tarifa “es un objeto de negociación, lo que importa es la distancia entre el precio de compra y de venta”. En ese marco, “se estableció de manera que UTE gane y que además no se transfiera ningún costo a la demanda regulada”.
Cardona: “No tenemos ningún elemento para decir que esa capacidad de inversión no va a estar”
Desde la oposición, el senador nacionalista Sebastián da Silva y el diputado colorado Felipe Schipani realizaron sendos pedidos de informes sobre la inversión. Entre otras cosas, Da Silva solicitó información al Poder Ejecutivo sobre los “activos, contratos o ingresos” que “garantizará el financiamiento y si habrá avales, créditos, garantías o compromisos del Estado, UTE, Antel o bancos públicos”. También solicitó que se detalle el “régimen de zona franca, exoneraciones y costo fiscal estimado”, así como los “compromisos verificables de inversión, empleo y restauración de los predios”.
En diálogo con la diaria, Da Silva consideró “un poco desopilante el anuncio por la envergadura de la inversión y la poca espalda de Solaria”. Para el senador, “es imposible” que la empresa española “pueda hacerle frente a una inversión que casi triplica su valor patrimonial”. A finales de setiembre, Solaria informó que tuvo un resultado neto de 124,9 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 52% más que en el mismo período del año anterior. Solaria adjudica el impulso al “despegue de su negocio de infraestructura eléctrica para centros de datos”, que aumentó “un 355%, hasta 99,6 millones de euros”. La compañía invirtió 275,8 millones de euros en el semestre y su deuda se sitúa en 1.329 millones de euros.
Consultada sobre la solvencia de la empresa, Cardona aseguró que ha demostrado “robustez”. “Tiene inversores de muchos países del mundo, tiene negocios y esquemas de negocio en diferentes áreas”, señaló. Destacó “la composición de esta empresa en cuanto a cotización en bolsa, en cuanto a su realidad” en el último semestre, pero también por “su experiencia, su expertise”. “No tenemos ningún elemento para decir que esa capacidad de inversión no va a estar”, afirmó.
Hacia adelante, la empresa deberá completar los trámites correspondientes en materia ambiental y ante los gobiernos departamentales y la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones para acceder a las exoneraciones fiscales.