El crecimiento del parque automotor en Salto no es novedad, pero en los últimos dos años se sumó un fenómeno que transformó la movilidad cotidiana: la irrupción masiva de monopatines y bicicletas eléctricas. Para el edil de la Coalición Republicana Facundo Esteche, se trata de un cambio profundo que requiere respuestas claras.
“Hay un incremento de vehículos eléctricos”, afirmó en diálogo con la diaria. “Desde hace un año y medio Salto ha tenido un aumento enorme de circulación de monopatines y bicicletas eléctricas”. El edil incluso marca una fecha simbólica, el 6 de enero del año pasado: “En las fiestas tradicionales se trajeron muchos monopatines al departamento y la ciudadanía empezó a ver realmente su utilidad”.
Esteche explicó que en otras ciudades del mundo el fenómeno ya se naturalizó con experiencias diversas, desde el alquiler masivo en varios países de Europa hasta la prohibición en capitales como París. Afirmó que “en Montevideo los sistemas de alquiler fracasaron por robos, pero la movilidad eléctrica personal volvió con fuerza gracias a la propiedad individual de los vehículos”.
El edil reconoce que la expansión de estos vehículos trajo consigo nuevos desafíos. “Más que bicicletas con motorcito eléctrico parecen motos”, señaló, en alusión a la velocidad que alcanzan en zonas urbanas. “Algunas bicicletas eléctricas superan los 60 km/h y, al no emitir ruido, se vuelven más difíciles de detectar para peatones y conductores”, dijo.
La falta de regulación agrava el problema. “En la actualidad, hay libertad total; pienso que es una situación que no está mal, pero siendo así en el tránsito rige la ley del más fuerte”, advierte. Y agrega que “los usuarios de monopatines son los más desprotegidos”.
En Salto, además, la infraestructura es insuficiente. “Nuestras ciclovías son externas, no internas. No tenemos infraestructura para movernos en este tipo de vehículos”, explica. La combinación de velocidad, falta de normas y ausencia de espacios seguros “puede incrementar el número de siniestros y personas lesionadas” en cuestión de poco tiempo.
Un proyecto para ordenar sin prohibir
Esteche está redactando un proyecto de regulación que ingresará a la Junta Departamental en los próximos días. La base será la normativa aprobada por el Congreso de Intendentes en 2020 y homologada por la Intendencia de Montevideo, aunque adaptada a la realidad salteña. El edil insiste en un punto clave: no se busca recaudar. “Regular no quiere decir prohibir ni recaudar, sino poner orden”, subraya. “No es un proyecto antiinnovación, porque claramente [esos vehículos] llegaron para quedarse”.
Entre los criterios que se plantean en la nueva norma proyectada está previsto el uso obligatorio de casco y elementos reflectivos. “La idea es que sean visibles, igual que las motos”, afirma. También se incorporan pautas sobre los límites de velocidad y de circulación, el registro del monopatín, bicicletas eléctricas y otros, “aunque sin matrícula, por ahora”, agregó.
La edad mínima que se requerirá para manejarlos es de 16 años, siguiendo la lógica de los ciclomotores. “He visto niños chicos en monopatines y bicicletas eléctricas. No dimensionamos lo poco seguros que están”, observó.
Además, no se exigirá, sino que se recomendará la contratación de un seguro, “aunque el tema se discutirá en la comisión correspondiente de la Junta Departamental”. El edil también planteó, en diálogo con este medio, la necesidad de tener herramientas de control, “como medidores de velocidad para que el propio conductor pueda regular la velocidad en la que se desplaza”.
Para Esteche, la regulación debe ir acompañada de un cambio cultural y de infraestructura. “Tenemos una ciudad pensada para autos. Hay que empezar a pensar en infraestructuras más amigables con otros medios de transporte”.
Agregó que el proyecto también contempla un enfoque pedagógico. “La idea es que la intendencia y los centros educativos puedan enseñar lo que implica andar en monopatín, o sea, tener equilibrio, controlar la velocidad y los riesgos”.
El objetivo final de esta nueva reglamentación, que será presentada esta semana, es prevenir accidentes antes de lamentarlos. “Ya hemos tenido sustos con caídas y choques. No queremos lamentar ningún deceso o lesión grave”.
Un debate que recién comienza
La iniciativa será tratada en la Comisión de Tránsito y posiblemente en una comisión integrada con Legislación y Reglamento. También se consultará a la División de Tránsito de la intendencia, cuyos funcionarios, según Esteche, “ven con buenos ojos la regulación”, aunque seguramente hagan aportes operativos de acuerdo con la experiencia que tienen del tránsito salteño.
“No estamos inventando nada. Estamos tomando una normativa seria y aclimatándola a Salto”, resumió el legislador departamental, quien insiste en que la movilidad eléctrica no es una moda pasajera, sino un cambio estructural. “Hay que acostumbrarse, porque estos vehículos eléctricos llegaron para quedarse. Lo importante es convivir con ellos y proteger a los más vulnerables”, concluyó.