El jueves 16 de abril quedó marcado como una jornada histórica para la vida universitaria de Salto y del interior del país, ya que las asambleas del Claustro de la Facultad de Enfermería y de la Facultad de Información y Comunicación (FIC) eligieron como decanos a dos profesionales salteños: Teresita Ghizzoni y Federico Beltramelli.
El hecho fue interpretado como una señal clara del proceso de descentralización universitaria que se viene consolidando en los últimos años y como una reafirmación del crecimiento académico y político del interior dentro de la Universidad de la República.
Ambos decanos electos dialogaron con la diaria sobre el significado de este momento y los desafíos que enfrentarán en sus respectivas gestiones.
Ghizzoni: “Es un hito para quienes desarrollamos nuestra carrera en el interior”
Teresita Ghizzoni destacó el carácter histórico de su designación y subrayó que se trata de la primera vez que una decana de su facultad ha desarrollado su trayectoria académica y profesional en un Centro Universitario Regional (Cenur). “Esto marca un hito, porque soy la primera decana que trabaja y está presente en un Cenur. Esperemos que en el futuro se pueda seguir dando en nuestra universidad pública”, expresó.
Su recorrido íntegro en Salto dentro de la Licenciatura en Enfermería refuerza el valor simbólico de su elección, que representa un reconocimiento al desarrollo académico en el interior.
Formación y calidad: los principales desafíos
Consultada por este medio sobre los desafíos de su gestión, Ghizzoni fue clara en señalar una prioridad estructural: la necesidad de aumentar la cantidad de licenciados en Enfermería. “El licenciado en Enfermería es indispensable en todos los niveles de atención. Uno de los principales desafíos es formar más profesionales, pero garantizando la calidad”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó la importancia de fortalecer las herramientas de formación para sostener y mejorar el nivel del recurso humano, en un contexto en el que la demanda del sistema de salud continúa creciendo.
Otro eje central de su gestión será profundizar la descentralización, pero con criterios de equidad en la formación. “La facultad está presente en cinco sedes, y eso no es menor. Ahora el desafío es asegurar la misma calidad en todos los territorios”, explicó.
Extensión, territorio y fronteras
En materia de extensión universitaria, la decana electa planteó la necesidad de avanzar en una doble dimensión: territorial y académica.
Por un lado, propuso fortalecer el trabajo en territorio, incluyendo “una perspectiva de frontera que permita articular con instituciones de países vecinos”. Por otro, insistió en la importancia de integrar la extensión al proceso formativo. “La extensión debe estar curricularizada e integrarse con la enseñanza y la investigación. Esa articulación es todavía una debilidad que debemos mejorar”, señaló.
Ghizzoni también dedicó un mensaje a estudiantes y profesionales de la enfermería, en el que destacó el carácter colectivo de la tarea que comienza. “Queremos transmitir un mensaje de trabajo colectivo, con todos los órdenes y agrupaciones, para contribuir al desarrollo de la enfermería en todo el país”, afirmó.
Actualmente, la Facultad de Enfermería cuenta con unos 5.000 estudiantes activos, lo que dimensiona el alcance de las políticas que se implementen en este período.
Beltramelli: el resultado de un proceso sostenido
Por su parte, Federico Beltramelli interpretó su elección como parte de un proceso más amplio de desarrollo universitario en el interior. “Esto es resultado de una política sostenida de la universidad. El desarrollo en el interior termina generando condiciones para que personas del interior accedan a cargos de gestión”, indicó.
El nuevo decano de la FIC valoró además la diversidad de miradas que aportan quienes no provienen de la capital, destacando que esa pluralidad fortalece a la institución.
Beltramelli identificó tres grandes desafíos para su gestión. Dos de ellos son internos: la revisión de la estructura académica y la actualización de los planes de estudio. “La estructura académica puede facilitar o dificultar el desarrollo de la enseñanza, la investigación y la extensión. Es un tema clave”, explicó.
En cuanto a los planes de estudio, consideró que su revisión abre oportunidades para mejorar la articulación con el interior y responder mejor a las nuevas demandas formativas.
Tecnología e inteligencia artificial: una oportunidad
El tercer desafío, de carácter global, está vinculado al impacto de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial en el campo de la información y la comunicación. “Hay tareas profesionales que están siendo transformadas, pero también es una enorme oportunidad. Hoy todo pasa por la información y la comunicación”, señaló.
Beltramelli enfatizó “la necesidad de adoptar una mirada crítica, capaz de generar respuestas integrales ante estos cambios, sin perder la conexión con la realidad social, cultural y productiva del país”.
Descentralizar sin duplicar: una estrategia para el interior
Consultado por la diaria sobre el desarrollo académico en Salto, el decano electo fue cauteloso respecto de la expansión de la oferta. “No se trata de duplicar experiencias, sino de generar propuestas propias del interior que respondan a las necesidades locales”, afirmó.
Planteó que la clave está en construir alianzas y consorcios que permitan optimizar recursos y generar formación pertinente, especialmente en áreas vinculadas al desarrollo regional.
Finalmente, Beltramelli destacó el potencial de la educación permanente como una vía para fortalecer la presencia de la facultad en el interior. “Queremos avanzar hacia propuestas más integrales, que combinen varios cursos y permitan formar en áreas específicas”, explicó.
En ese marco, no descartó la articulación con organizaciones y actores locales para diseñar estrategias formativas más eficientes y adaptadas a cada territorio.
La elección simultánea de Ghizzoni y Beltramelli no solo representa un logro individual, sino también una señal del avance del interior en la estructura universitaria. Ambos coinciden en que “el desafío será consolidar ese camino, fortaleciendo la calidad académica, la pertinencia territorial y la construcción colectiva de una universidad cada vez más integrada y descentralizada”.