Este lunes, una alumna del liceo 3 de Salto ingresó con un arma de aire comprimido al salón de clases. Ante el hecho, Ramiro Araujo, integrante del comité ejecutivo de la Federación Nacional de Profesores (Fenapes) y responsable del área de salud laboral en Salto, explicó a la diaria que el sindicato resolvió realizar un paro parcial este martes, entre las 13.30 y las 19.15, medida que abarca todo el turno vespertino del liceo 3. Durante ese lapso se programó una asamblea abierta con los docentes del centro educativo para analizar la situación y evaluar los pasos a seguir.

Araujo calificó el episodio como “muy grave” y señaló que, si bien la adolescente no efectuó disparos dentro del salón, la sola exhibición del arma generó estupor entre sus compañeros y profunda preocupación en la comunidad educativa.

Recordó además que este hecho “se produce en un contexto de creciente violencia, marcado por una ola de pintadas en más de un centenar de liceos del país con amenazas de tiroteo”. “Lo ocurrido en Salto sobrepasa todos los límites”, afirmó, y advirtió que la situación exige medidas urgentes para garantizar la seguridad de estudiantes y docentes.

Recordó que este 28 de abril se conmemora el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, y que, en ese marco, se resolvió realizar la jornada y la asamblea frente al anexo del liceo 3, lugar donde ocurrió el episodio. Según explicó, “la elección del sitio busca visibilizar la problemática y generar un ámbito de reflexión colectiva sobre las condiciones de seguridad en los centros educativos”.

El dirigente señaló que, si bien se trata de una estudiante de 15 o 16 años, “cuenta con capacidad para comprender la gravedad de sus actos y las posibles consecuencias”.

En este contexto, relató que docentes, integrantes del equipo de dirección y padres de alumnos debieron permanecer hasta altas horas de la noche en la Jefatura de Policía prestando declaración sobre lo sucedido. Subrayó que, más allá de la investigación en curso, “el hecho es en sí mismo sumamente grave y provocó una fuerte conmoción en la comunidad educativa, generando además la preocupación y el reclamo de las familias, mientras la dirección del centro brindaba las explicaciones correspondientes”.

Consultado acerca de si existe un protocolo de actuación para situaciones de este tipo, Araujo explicó que una de las primeras solicitudes planteadas por el sindicato, cuando comenzaron a registrarse amenazas en distintos centros educativos del país, fue justamente la elaboración de un procedimiento específico que permitiera orientar las respuestas institucionales.

Actualmente, según detalló, solo existe un protocolo para casos de violencia ejercida contra docentes o trabajadores, pero no hay una guía clara para episodios como la exhibición de armas dentro de un centro de estudio. Indicó que “la posibilidad de crear un protocolo particular está siendo analizada, aunque aún no se ha concretado”.

Respuestas coordinadas

“Estamos buscando soluciones a medida que suceden los hechos. Las acciones van siempre por detrás de esta sucesión de situaciones que sorprenden a todos. Es una señal de alerta muy grande que nos involucra como sociedad”, expresó el dirigente, subrayando la necesidad de respuestas coordinadas entre las instituciones educativas, las familias y las autoridades.

Araujo también señaló que “el episodio se viralizó rápidamente, ya que algunos estudiantes registraron en video lo ocurrido dentro del salón. Esto hizo que varios padres se enteraran del hecho a través de sus hijos, lo que derivó en llamados inmediatos a la Policía”.

Los efectivos acudieron al lugar de forma rápida, lo que contribuyó a controlar la situación y activar las actuaciones correspondientes, concluyó.