El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, dijo que la violencia que atraviesa su país “trasciende fronteras” y requiere ayuda internacional. “Aceptaría con mucho gusto la cooperación de Estados Unidos”, dijo en una entrevista con CNN, y agregó: “Necesitamos equipos, necesitamos armas, necesitamos inteligencia y creo que este es un problema global”.

Afirmó que “alrededor del 35%, 40% de la droga que sale del Ecuador va a Estados Unidos y otro porcentaje similar a Europa”, y consideró que “por eso hay que tratar esto como un problema internacional”.

De acuerdo con el gobierno de Estados Unidos, la cooperación con Ecuador ya está en marcha, y la semana pasada Washington envió a dos funcionarios para coordinarla.

Noboa, que el martes 9 declaró el “conflicto armado interno” y calificó como “terroristas” a una veintena de bandas delictivas que operan en el país, dijo que las medidas lanzadas por su gobierno tienen “éxito en este momento”. “Estamos progresando y estoy seguro de que al final obtendremos una victoria total”, agregó.

Esas medidas incluyen una declaración de estado de excepción, con suspensión de ciertas garantías, y toque de queda nocturno. También se dispuso que militares y policías se encarguen de la seguridad en las cárceles, tarea que le correspondía al Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad.

Según dijo el comandante de la Policía, Víctor Herrera, a Radio Centro la mitad de los delitos que se cometen en el país son controlados desde las cárceles, y por eso, un “buen control” en las prisiones, y el aislamiento de los líderes de las bandas, generará “a corto y medio plazo” más “tranquilidad en las calles”, según citó la agencia Efe.

Desde la semana pasada, 1.975 personas fueron detenidas, 158 de ellas como sospechosas de terrorismo, según un balance oficial publicado este miércoles. Agregó que en ese período, desde el martes 9, fueron asesinados dos policías y “abatidos” cinco supuestos integrantes de bandas delictivas.

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, llamó el viernes al gobierno de Ecuador a que su política contra la violencia sea “proporcionada y limitada a lo requerido por la situación de seguridad”.

“Cualquier restricción debe respetar los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y no discriminación”, manifestó Türk mediante un comunicado de su portavoz, Liz Throssell. Agregó que la presencia de las fuerzas armadas, en tareas de seguridad pública, debe ser una medida excepcional, restringida en el tiempo y controlada por las autoridades civiles.

“Todas las operaciones de las fuerzas de seguridad deben basarse en el principio de no discriminación y alinearse con el derecho internacional. Esto también es crucial para mantener la confianza pública y la cohesión social durante dichas operaciones”, agregó el alto comisionado. Señaló también que los derechos humanos deben estar en el centro de las políticas contra la violencia, y que esto incluye el abordaje de sus causas.

Una de las medidas impulsadas por el gobierno como política de seguridad es la construcción de dos nuevas cárceles en las regiones de Pastaza y Santa Elena. En diciembre, Noboa las comparó con la megacárcel que construyó el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Son “igualitas porque es la misma compañía” la encargada de construirlas, dijo. “Para todos los Bukele lovers, es una cárcel igualita”, agregó.

Otra de las medidas de Noboa apunta a repatriar a cerca de 1.500 extranjeros presos en cárceles ecuatorianas.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este miércoles que su gobierno mantiene conversaciones con el de Ecuador para definir un plan que permita la repatriación de presos colombianos. “Estamos en conversaciones, construyendo un sendero que permita, sin caer en peores errores de los que ya se han cometido, una construcción de colaboración judicial entre ambos países”, dijo.

Agregó que “Ecuador es consciente de que eso no se puede hacer de la noche a la mañana, es un proceso que debe respetar las condiciones jurídicas de cada país para que no se provoque un problema peor al que ya existe”.

También el ministro de Justicia y Derechos Humanos de Perú, Eduardo Arana, comunicó que se iniciaron contactos para la extradición de peruanos recluidos en cárceles de Ecuador, según publicó el medio ecuatoriano Primicias. Agregó: “Estamos en plena coordinación. Hay un primer acercamiento a nivel Policía Nacional de Perú y cancillería. Este tipo de acciones deben efectuarse bajo procedimiento de extradición, no es sencillo”.