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En el Parque Viera, Montevideo Wanderers y Fénix empataron 1-1.

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En un partido intenso y cargado de emociones desde el inicio, recién sobre el final llegaron los goles en la cancha de Wanderers. Cuando transcurrían 78 minutos, Maximiliano Pérez, a quien Leonardo Burián le contuvo un penal en la primera parte, convirtió de volea el gol de Fénix. Fue una buena definición de Maxi, que tomó la pelota que quedó suelta en el área tras una acrobacia, mitad tijereta, mitad chilena, de Lucas Cavallini. El empate definitivo lo consiguió Kevin Ramírez a los 82 minutos. El delantero, goleador bohemio del Apertura, sacó dividendo de los rebotes en el área de Fénix tras un córner e infló las piolas con su tiro.

Virtud absoluta del equipo de Rosario Martínez fue apretar con presión la salida de Wanderers. La largó ni bien empezó el partido y le dio créditos inmediatos: complicó al bohemio en su habitual juego de toque, recuperó varias pelotas cerca de la zona de peligro de Wanderers e inquietó al Cachorro Burián en el intento de sostener el cero en su arco. Cavallini, el propio Maxi Pérez y el panameño Cecilio Waterman fueron los primeros defensores de esa presión, mientras que atrás Raúl Ferro y Andrés Schettino (buen partido del Flaco, con varias jugadas en las que demostró gran clase técnica) cortaron cualquier intento de los locales. Tanto rédito le dio a Fénix pararse así, que tuvo la posibilidad de ponerse en ventaja minutos antes de la media hora de juego. Pérez pateó el penal bien, muy bien, cruzado y abajo, pero mejor fue la intervención del arquero bohemio.

El segundo tiempo, salvo en los primeros minutos, que tuvieron casi la misma tónica que en la primera parte, fue dominado por Wanderers. Se afirmó en la cancha el equipo del Prado: Diego Scotti y Adrián Colombino comenzaron a influir en el mediocampo, y entró bien Gastón Rodríguez, que sustituyó a Pablo Cepellini y fue el socio que necesitaba Ramírez para influir arriba. Le tocó remarla de atrás justo cuando mejor jugaba, porque parecía que, de haber un gol, sería bohemio. Las chances erradas de un lado fueron jugo del otro: Maxi Pérez y el adelanto en el marcador. Duró poco. Ramírez, que sigue de cerca a Iván Alonso y Santiago García en la tabla de goleadores, conquistó el 1-1 final.

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