Los humoristas gozaron de buena salud en este Carnaval 2026. Una competencia que confrontó propuestas de estilos variados y que posicionó a Sociedad Anónima en el primer premio por sobre dos muy buenos espectáculos como Cyranos y Los Rolin.
También Los Choby’s y Social Club (debutante en el carnaval), los que no entraron a la liguilla, brindaron propuestas divertidas y levantaron el nivel general que apuntaló a la categoría.
Pero cuando se baja el telón y se apagan las luces del tablado, los que salen en humoristas en carnaval ¿de qué se ríen?, ¿qué buscan al momento de consumir humor?
Dahiana Bassadone (Cyranos)
Miro mucho teatro americano, alemán, inglés. Me gusta mucho el humor inglés. Miro también a Beto Orlando en el club de la comedia español. Y por otro lado sigo a las xirigotas españolas, me parece buenísima la creatividad que hay ahí.
Como trabajo en el teatro, soy mucho de usar mi tiempo en crear y hacer. Por eso apoyo al teatro uruguayo. Me gusta ver el trabajo de compañeros y colegas.
Paula Barceló (Sociedad Anónima)
Consumo cosas variadas, no soy de carcajada fácil. Juceca me gusta mucho. También me parece muy interesante el humor que hacían en Cualca en Argentina. Me gusta mucho lo bizarro, incluso lo que no busca hacer reír per se, pero termina generándolo, me parece muy divertido.
El ingenio popular no descansa, dicen, y en redes me gusta seguir la interacción de la gente, memes y comentarios sobre series, películas y otras cosas.
Soy del humor de situación, con una construcción de historias y que tengan que ver con un porqué. Por eso me gusta el humor que nosotros hacemos. Creo que en todas las categorías del carnaval el humor se ha vuelto parte de la propuesta. Y me parece que está bueno porque el carnaval es para eso.
Cléber Pato Esteche (Sociedad Anónima)
Siempre me gustó el humor inglés: Monty Python y Mr. Bean, principalmente. También me encanta Roberto Gómez Bolaños. Ese es un salado, tremendo humorista.
Más que nada, cosas de antes. Decalegrón, el Agente F86. Soy variado, porque también me gustaban Olmedo y Porcel, aunque sea algo más chabacano quizás.
Mauricio Suárez (Los Rolin)
¿De qué me río? No lo vas a creer, pero me dan gracias las reacciones inocentes de los animales. Y en el día a día también me río mucho con los niños. Tengo dos sobrinos mellizos de 6 años que están en la edad de descubrir cosas, de pronunciar palabras nuevas, y les robo material para usar después con Virgilio, que es el personaje que me da de comer todo el año.
No soy de mirar TV. Sí las redes. Capaz me cuelgo con algunos comediantes como Matu Venao, que es uruguayo. O un standapero argentino, que hace monólogos heroicos, que se llama Rodrigo Casavalle.
De antes era muy fan de Antonio Gasalla. Tenía locura por los personajes de caricatura que hacía. Lo mismo con Juana Molina. Y de muy chico, Benny Hill, que lo pasaban tarde en la tele y me hacía reír mucho.
Leti Cohen (Los Choby’s)
Hernán Álvarez, que hace stand up, me encanta. En plataformas busco División Palermo, Porno y helado, Viudas negras. En carnaval Los Choby’s me hacen reír muchísimo, antes viéndolos y ahora viviéndolos. En redes también, consumo muchos videos de animales graciosos.
En la vida real me hacen reír mis amigas siempre que nos juntamos. Mi novio tratando de disimular que “casi se cae” me hace llorar de risa. Me hace mucha gracia el humor involuntario, por ejemplo, cuando una persona dice algo para quedar bien y no queda bien. Cuando alguien se ríe mucho me contagia. Cuando me veo ridícula y no era la intención.
Diego Lois Petit (Social Club)
Si quiero regalarme un tiempo para reírme, miro sitcoms en formato clásico: The Office y Modern Family. Friends también. O las animadas, como Los Simpson, Futurama, South Park. Esas me fascinan. Me gusta el humor en una situación cuando sorprende.
En carnaval hay dos referencias claras para mí, que son Rubino y Pacella. Horacio, con algo más pensado, mucho juego de palabra, mucho humor de situación. Y el de Leo con la bizarreada, lo precario, lo improvisado. También te podría completar con Barceló, a mí me hace reír mucho. Otro era Pablo Aguirrezábal, que desde la inocencia tiraba chistes súper pensados.