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Alejandra Trelles, María José Santacreu, Gisella Previtali y Débora Quiring. · Foto: Comunicación Cinemateca, sin datos de autor

Alejandra Trelles, María José Santacreu, Gisella Previtali y Débora Quiring.

Foto: Comunicación Cinemateca, sin datos de autor

El Festival de Cinemateca exhibirá 209 películas entre el 8 y el 20 de abril

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Habrá funciones en Montevideo y otros cuatro departamentos, además de la pantalla virtual de +Cinemateca.

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Leído por Andrés Alba.
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Desde el martes 8 y hasta el domingo 20 de abril se realizará la edición número 43 del Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay, que organiza Cinemateca Uruguaya. En esta oportunidad se exhibirán 209 películas de 65 países en ocho secciones competitivas, una panorámica internacional, espacios temáticos y un foco en el país invitado, que este año es Portugal.

Gisella Previtali, nueva presidenta de la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU), fue la primera en tomar la palabra en la conferencia de lanzamiento. Para ella, la existencia y crecimiento del festival “son especialmente valiosos en el contexto actual, considerando los desafíos que enfrenta la cultura”. “Esto no importa cuándo sea dicho: siempre está frente a un desafío la cultura”, agregó.

Por su parte, la coordinadora general de Cinemateca, María José Santacreu, recordó que la primera edición, que solamente exhibió 16 películas, se llamó Festival de Montevideo. “Luego, con la megalomanía que caracterizaba a Manuel [Martínez Carril], se abrió una sede, creo que en Maldonado, y nos transformamos en el Festival del Uruguay”. Hoy, el festival está verdaderamente desplegado en el territorio: además de los sitios clásicos de la capital, habrá funciones en salas de Canelones, Treinta y Tres, Salto y Tacuarembó. “No sé qué diría Manuel, pero tenemos cuatro localidades fuera de Montevideo, así que seríamos el Festival Internacional del Universo”, bromeó Santacreu, quien también se refirió al tenso enfrentamiento con la ACAU en 2024.

Alejandra Trelles, directora del festival, opinó que se trata de la mejor edición del festival. “Y seguramente, también, de las más necesarias si miramos el contexto social, político y cultural en el que se desarrolla. Paradójicamente, para salir de la oscuridad a la que nos quieren condenar los que deciden sobre lo que se puede ver, lo que se puede pensar, quién puede trabajar y hasta quién merece vivir, hay que sumergirse en la oscuridad cálida, amigable y permeable de una sala de cine, y verla llenarse de un cine honesto y bravo”, agregó.

Además, remarcó la decisión de programar “lo más importante, lo más premiado, lo más nuevo de los directores que acaban de asaltar los cielos desde los podios de los más importantes festivales”, pero también traer “películas que aún no ha visto nadie en ningún sitio, y que se acercan a nosotros con la esperanza de que nuestro público sea el primero en entusiasmarse con ellas”.

“Es posible que este festival pueda entrar en el Guinness de los récords como el festival más grande cuyo presupuesto es el más pequeño. Eso no nos hace felices; simplemente nos hace redoblar esfuerzos y convertirnos también en el más tenaz, porque cuando nos contestan ‘no se puede’, nuestra respuesta va a empezar por: ‘le haré una oferta que no podrá rechazar’”, agregó.

Desde la organización se destacó la extensa selección de largometrajes nacionales, que contará con la presencia de su equipo para la presentación y el debate posterior, y que incluye a Perros de Gerardo Minutti, Quemadura china de Verónica Perrotta, La enfermedad de la muerte de Gabriela Guillermo y Tal vez nos volvamos a encontrar de Pablo Banchero.

Débora Quiring, directora de Cultura de la Intendencia de Montevideo, agregó que el festival ha dejado marcas “hasta en nuestro vínculo emocional con la ciudad. Y ni que hablar de la cita histórica en Semana de Turismo, en la que nos hemos encontrado con los grandes nombres, los pesos pesados, pero también con obras de autores y directores muy poco conocidos, a los que les cuesta horrores entrar a los circuitos de los festivales. Creo que es toda una declaración de principios”.

La apertura será el martes 8 de abril a las 20.00 en la sala Fabini del Auditorio del Sodre, donde, luego de una breve presentación del coro del Sodre y un minirrecital de la pianista y cantautora Sylvia Meyer, se exhibirá Volveréis, el último film del director madrileño Jonás Trueba. La clausura, mientras tanto, será el sábado 19 de abril desde las 19.30 en la sala Zitarrosa con la ceremonia de entrega de premios y la película Ari, de la francesa Léonor Serraille.

Toda la información del festival, incluyendo aquellas películas que estarán disponibles en la plataforma +Cinemateca, irá compartiéndose en las redes sociales y la página de Cinemateca Uruguaya.

El año en que vivimos en peligro

“Cuando año tras año nos sentamos frente a ustedes para hablar del festival que está pronto a comenzar, nos suele parecer que el año ha pasado volando. No es la impresión que tenemos hoy”, dijo Santacreu. “Para todos los que trabajamos en Cinemateca, 2024 nos pareció un año que no terminaba nunca. Fue un año muy duro. Un año en el que aquellos que desde la gestión pública nacional debían ayudarnos a cumplir con nuestra función hicieron todo lo que estuvo a su alcance para debilitarnos financiera, patrimonial y moralmente. Un año en el que no solamente se nos retacearon los recursos que genuinamente el Parlamento había votado para apoyarnos, sino, sobre todo, en el que se les faltó profundamente el respeto a nuestro trabajo y nuestra historia. Pero aquí estamos todavía; la prueba viviente de que los hombres pasan y las instituciones quedan”.

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