La periodista y comunicadora argentina Ernestina Pais falleció el viernes a los 54 años, luego de que su automóvil fuera embestido por una formación del Tren de la Costa. De acuerdo a peritajes que incluyeron videos de las cámaras de seguridad, todos los sistemas de señalización estaban funcionando al momento del accidente y la única ocupante del vehículo condujo alrededor de la barrera baja. Murió en el acto.
Pais se dirigía al teatro Niní Marshall, en la ciudad de Tigre, donde protagonizaba la comedia El divorcio del año junto a Romina Gaetani, Rocío Igarzábal, Juan Palomino y Diego Ramos. La obra tenía previstas dos funciones para el 25 de julio en el Teatro Movie de Montevideo.
En 1996, con 24 años, había sido cofundadora de la versión argentina de la revista francesa Los Inrockuptibles junto a su colega Juan Di Natale. Allí se había encargado de la edición de fotografía. Después de trabajar como movilera de Jorge Guinzburg en La Biblia y el calefón, formó dupla con él y estuvo al frente del magazine matutino Mañanas informales, que condujo entre 2005 y 2008, un año después de la muerte de Guinzburg.
En 2009 le tocó reemplazar a Mario Pergolini al frente del icónico programa televisivo Caiga Quien Caiga (CQC), que había comenzado en 1995 y rápidamente se expandió, con formatos en varios países de América y Europa. En ese rol estuvo tres temporadas hasta que abandonó el ciclo por incompatibilidades de horario y problemas de salud.
La comunicadora había decidido hablar públicamente de su lucha contra el alcoholismo, enfermedad que se potenció en la pandemia de covid 19, cuando se encontraba al frente de un emprendimiento gastronómico junto a dos socios que murieron con pocos meses de diferencia, por una enfermedad preexistente y un accidente cerebrovascular.
Entrevistada en febrero en el programa radial ¿Y ahora quién podrá ayudarnos?, explicó que el alcoholismo llegó “porque había muchas situaciones no dichas a mi alrededor. La desaparición trae muchos silencios”. Se refería al secuestro y desaparición de su padre a manos de comandos militares en 1976, cuando ella tenía solamente cuatro años. Luego, por personas cercanas a él, la familia supo que fue arrojado al Río de la Plata en uno de los llamados “Vuelos de la Muerte”.
Se definió como “incapaz emocional para enfrentar frustraciones” y reveló que buscó ayuda cuando comenzó a tener temblores que solamente se nivelaban con el consumo de alcohol. Después de una autointernación que duró poco tiempo, visitó nuestro país y recayó “de la peor manera”, según contaría en charla con Ángel de Brito. “Era carnaval. En Uruguay, en cada estación de servicio hay una cantidad de alcohol impresionante, y tenés todo a disposición. Fue un desastre. No pude manejarlo. Fue terrorífico”.
Semanas más tarde, en una ida al hospital por una mano quebrada en circunstancias que no recordaba, fue abordada por un policía que le explicó que su situación había sido judicializada y que debía internarse contra su voluntad. Ese proceso comenzó en marzo de 2024 y duró seis meses.
“La terapia fue el bastión fundamental de mi recuperación del alcoholismo. El poder procesar la frustración, la tristeza, la angustia, es lo que hoy me permite no tomar”, agregó en la mencionada entrevista radial. “Algo que es importante cuando uno entiende que tiene una enfermedad crónica que no tiene cura, pero tiene tratamiento, es: hacia atrás yo no voy a poder cambiar nada. Puedo construir hacia adelante, lo único que puedo hacer para atrás, es reparar”.
Pais circulaba sin libreta de conducir debido a un incidente ocurrido en marzo, cuando chocó su vehículo contra otro en la localidad de Vicente López. El siniestro fue leve, pero cuando el personal policial se dispuso a realizar los controles de alcoholemia a las dos conductoras involucradas, ella se negó a someterse a la prueba. Esto derivó automáticamente en un acta de infracción por “positivo de alcoholemia”, el secuestro de su automóvil y la inhabilitación para manejar”.
Anteriormente, había protagonizado accidentes de tránsito en 2019, cuando chocó un auto estacionado y también se negó al control; en 2022, donde según testigos quiso continuar su marcha hasta ser interceptada; y en 2023, cuando impactó contra otro vehículo estacionado y una vez más se había negado al test de alcoholemia.