Era complicado ganarle dos veces a Estados Unidos en cuatro días, estaba claro. Más difícil aún era vencerlos en el segundo juego; los norteamericanos tomaron los puntos y corrigieron desde la defensa.
Marcaron la cancha desde el salto
Estados Unidos comenzó con un quinteto más alto, con Jack Cooley y Tyler Cavanaugh. Además defendió muy duro, marcando la cancha luego de lo sucedido en el partido de la fase de grupos y poniendo rápidamente un 10-4 favorable a los norteamericanos.
A Uruguay le costaba mucho tirar antes los brazos largos del rival. Gerardo Jauri decidió colocar tres chicos para darles mayor fluidez a las ofensivas, algo que no ocurrió. Lo que sí mejoró fue la intensidad defensiva.
Lo positivo para la celeste fue que Estados Unidos, en su afán de defender duro, hizo muchas faltas y rápidamente ingresó en colectivas. De esa manera les dio libres a los uruguayos, que tuvieron un excelente 9/9 en el primer cuarto, que terminó 18-15 a favor de los norteamericanos.
En el segundo hubo un pasaje de Gonzalo Iglesias para mantener a Uruguay pese a la sequía ofensiva. Una jugada cambió el rumbo. Luego de un rebote, Cooley le dio un topetazo a Luciano Parodi que fue antideportiva, en el entrevero entre jugadores sancionaron a los estadounidenses con técnico al banco y otra antideportiva a Langston Galloway, que empujó a Pablo Gómez.
Uruguay, que no falló libres en todo el primer tiempo, terminó 15/15, metió cinco consecutivos e hilvanó un parcial de 7-0 para pasar. Emiliano Serres, posteado, castigó el cambio de hombre de Estados Unidos en las cortinas. Al equipo de Jauri le levantó la confianza y el tono defensivo: la celeste cerró 45-38 arriba el primer tiempo.
Con la defensa y los rebotes de ataque
El entretiempo le hizo bien a Estados Unidos para salir del mal momento y recuperar su mejor versión. Arrancó el complemento con tres triples consecutivos y rápidamente puso un parcial de 10-2 para ponerse al frente nuevamente, demasiado rápido. Uruguay se sostuvo en el tercer cuarto gracias a Santiago Vescovi, que tuvo un pasaje bestial. Pese a que fueron superiores, los estadounidenses se fueron sólo una posesión arriba al último cuarto, ganando 63-60.
En el último cuarto la defensa norteamericana fue muy férrea y prácticamente no dejó tirar a la celeste, que anotó cuatro unidades en los primeros seis minutos. Demasiado poco. Además, hubo dominio grande con el rebote de ataque, dos aspectos fundamentales para que los de Jauri nunca pudieran volver al trámite.
Ganó bien Estados Unidos 83-70 y le puso lógica a los enfrentamientos con la celeste. El 3/20 en triples de Uruguay fue lapidario, imposible vencer a un rival de esta jerarquía sin meter desde afuera; de todas formas, el mérito en ese número fue de la defensa de los norteamericanos, que ajustaron de manera notable sobre las principales vías de gol.
Además, los uruguayos tampoco se pudieron sostener con libres: sólo tiraron cuatro en el segundo tiempo. Aunque el número final de 17/19 fue muy bueno, 15 de esos lanzamientos fueron en el primer tiempo.
Frente en alto y a seguir
Entre la preparación y el torneo oficial Uruguay jugó ocho partidos, de los cuales ganó cinco y perdió tres: dos ante Brasil y el de esta noche ante Estados Unidos. Fue un trabajo de casi un mes con balance muy positivo y que establece las bases para lo que se viene a partir de noviembre: la clasificación al Mundial 2027.