Estudiantes y Flamengo firmaron un contundente 0-0 en el partido de ida por semifinales de Copa Libertadores, en el estadio Jorge Luis Hirschi de La Plata. En un duelo bien copero, por sus características particulares y por las camisetas enfrentadas, hubo poco fútbol y mucha disputa, que hicieron el juego áspero y cerrado, sin que ninguno pudiera imponerse sostenidamente sobre el rival.
El conjunto argentino, que dirige Alexander Medina, tuvo en el arco a Fernando Muslera, que con uno de los mejores equipos del continente enfrente, no tuvo que atajar ninguna. El partido se jugó en las condiciones que prefiere Estudiantes, que planteó ese partido de dientes apretados y le cerró los caminos al buen juego de Flamengo, que tuvo la sensible ausencia de Giorgian de Arrascaeta, lesionado durante la reciente gira asiática de la selección uruguaya. Guillermo Varela y Nicolás de la Cruz estuvieron en el banco a disposición del técnico Leonardo Jardim, pero no ingresaron.
Las acciones más peligrosas se dieron en el área del conjunto brasileño, con Estudiantes inquietando mediante su arma ofensiva predilecta: el juego aéreo. La falta de puntería y un par de intervenciones del arquero Agustín Rossi mantuvieron el cero en la valla del equipo visitante, que también sabe jugar este tipo de partidos y no rehuyó al juego friccionado y agresivo.
En el cierre del partido, Estudiantes buscó adelantarse y salir a buscar el resultado, y tuvo sus mejores minutos, tras el buen ingreso del atacante Joaquín Correa, que sacó varias faltas cerca del área, y el del puntero colombiano Edwin Cetré, que protagonizó buenos arranques por la zurda, que terminó de mala manera.
Flamengo, el campeón defensor del título, hace negocio y apuesta a resolver la llave en el partido de vuelta en el Maracaná, adonde irá Estudiantes para dar dura batalla e impedir una nueva final brasileña. En la otra semifinal, Palmeiras le ganó de visita a Fluminense.