La temporada 2026/2027 de la Liga Uruguaya de Básquetbol comienza el lunes 19 de octubre. El inicio estaba fijado para el 12, pero debió postergarse una semana por conflictos con la Unión de Jueces de Básquetbol, que ya fueron solucionados.
En las últimas horas del miércoles, cuando parecía que las aguas estaban calmas y lo único que restaba para que el balón fuera al aire era el paso de las horas, surgió una nueva polémica. Lo positivo es que Tenfield, que tiene los derechos del básquetbol hasta 2028, televisará todos los encuentros por los canales de VTV y VTV+ que se pueden ver en Antel TV y en algunos cables del interior.
Ya se venían emitiendo todos los encuentros, pero a través de la plataforma Basquetpass, que requería una suscripción paga. Además, solo uno por fecha se televisaba con la totalidad de las cámaras; el resto era a una sola cámara, por lo que la experiencia visual no era la misma para el televidente.
El básquetbol perdió visibilidad por una lucha del fútbol, que vendió sus derechos de televisación por pliegos y a distintas empresas, desde que finalizó el contrato de exclusividad con Tenfield, a finales de 2025. Si bien la empresa de Francisco Casal mantiene la televisación por streaming, el básquetbol quedó afuera de los cables y, únicamente, se puede ver por Antel TV o Basquetpass, a través de aplicaciones y casteos, lo que no es del todo cómodo para el usuario común.
Lío de horarios
Con la noticia de la televisación absoluta, se fijaron las tres primeras fechas del campeonato y muchos se desayunaron con horarios poco comunes para el básquetbol. Es la nueva modalidad para tener tres encuentros por noche sin que se pisen. Un ejemplo parecido a lo que pasa en el fútbol, donde rara vez se montan los partidos en disputa.
Entre semana, los horarios establecidos son las 18.00, 20.00 y 22.00, mientras que el sábado se agrega el matutino de las 11.00, un horario que se suele utilizar con éxito en otras ligas del continente, especialmente en Argentina. En Uruguay se evaluará la infraestructura de cada cancha antes de fijar el mañanero, ya que en muchas ingresa luz natural y eso no es aconsejable para el normal desarrollo del encuentro. La primera prueba será en Biguá, que está preparado y con ganas de sumarse a la prueba.
Los clubes no tomaron a bien la novedad. Muchos creen que los horarios de las 18.00 y las 22.00 entre semana atentan contra la concurrencia de público. El primero es sobre el final de la jornada laboral clásica, y en el verano tiene la playa como competencia directa. El último del día es considerado demasiado tarde para quienes se levantan temprano al día siguiente.
El básquetbol está acostumbrado a la franja de las 20.00 y 21.00, y salir de ahí es correrse de la zona de confort. Hoy habrá una reunión para tratar de consensuar las partes y ver si se pueden realizar modificaciones sobre lo fijado.
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