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Laura Camargo Fernández. Foto: gentileza de la entrevistada.

Laura Camargo Fernández, sociolingüista: “Trump pretende que los presidentes latinoamericanos sean vasallos de los intereses del emperador”

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Las Bravas | Con la investigadora española y autora del libro Trumpismo discursivo. Origen y expansión del discurso de la reaccionaria global

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“Estados Unidos es un imperio en decrepitud, es un síntoma de la fase senil del capitalismo, pero sigue siendo la potencia hegemónica más importante del mundo a nivel militar”, enmarca la investigadora Laura Camargo Fernández. Ella nació en Madrid y vive en Mallorca, en España. Hace yoga para respirar, viaja, trabaja y tiene una dulzura que irradia sin hablar. Si la comunicación se transmite más allá de la literalidad, su sonrisa es la primera expresión de sus ideas para salir de la maldad como lógica del más fuerte que baja el pulgar para sentirse potente frente a la crisis de la impotencia. Si algo distingue a la segunda presidencia de Donald Trump, es pasar de la amenaza a la realidad y convertir la realidad en una amenaza permanente.

Ella es sociolingüista, escribió el libro Trumpismo discursivo. Origen y expansión del discurso de la reaccionaria global (Verbum, 2025). Es docente e investigadora en la Universitat de les Illes Balears (UIB), licenciada de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá y doctora en Lingüística. Es experta en sociolingüística y su investigación se podría haber quedado en una lupa puesta sobre la verborragia del mayor representante de la extrema derecha mundial, pero sin resonancia en la vida real. Sin embargo, la invasión de Estados Unidos en Venezuela; la amenaza a Canadá, Groenlandia, México, Colombia y Brasil; la intervención en las elecciones en Honduras y Argentina, y el gatillo fácil del ICE (el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos), que asesinó a Renee Good, el 7 de enero, y a Alex Pretti, el 24, al que el gobierno definió como “terrorista interior” y “pistolero”, en Minneapolis, ponen en la boca de Trump el botón rojo del peligro mundial. Y le dan a su investigación una proyección ineludible a la hora de entender la dimensión del riesgo que representa el liderazgo del Sr. MAGA (Make America Great Again) para el mundo.

Laura es feminista y se especializó en el estudio de la publicidad y la violencia de género. Además, es miembro de la organización Anticapitalistas y fue diputada y portavoz del Grupo parlamentario Podem Illes Balears en la legislatura de las Islas Baleares.

En el libro cita el concepto de la politóloga Jodi Dean de capitalismo comunicativo con relación al auge de las redes sociales y la comunicación digital, por el cual la comunicación pública se convirtió en un producto más de consumo y redujo su capacidad para la transformación social con los caballitos de batalla del lenguaje emocional, la cultura del troleo y la exacerbación de la polarización.

Trump representa la exacerbación del patriarcado con las frases “nunca los voy a dejar solos” y “no les voy a fallar”. “El magnate de Queens representa la figura de un padre cercano y protector a la par que suficientemente autoritario para restaurar el orden perdido”, escribe en el libro. El patriarcado no se cayó y representa un peligro mayor con el arma de la represión y el fin del orden internacional.

¿Trump logra actuar con impunidad o hay costo político por los asesinatos del ICE?

El trumpismo no es todo el voto republicano. Todos los que votaron a Trump no son de MAGA. Hay un voto a Trump que se está resquebrajando con todo lo que está sucediendo con el ICE y la Gestapo del siglo XXI.

¿Por qué la figura de Trump se volvió tan central en la política mundial?

Trump no es cualquiera, ni un fenómeno que no tenga impacto, porque Estados Unidos todavía sigue siendo la potencia hegemónica más importante del mundo, sobre todo militar. Por eso, lo que sucede en Estados Unidos tiene impacto a nivel global.

¿Estados Unidos tiene más o menos poder que nunca?

Es un imperio en crisis, en decrepitud, pero reacciona como reacciona. Es un desvío a la historia porque las cosas van mal. Es un reflejo de una vía que ha tomado el imperialismo. Es un síntoma de la fase senil del capitalismo.

¿Está loco o está llevando adelante un plan racional de un mundo bajo amenaza?

No hay que psicologizar al personaje. No es un enfermo, salvo la enfermedad de los malignos; es un psicópata y un reflejo de esta fase en la que ha entrado el mundo.

¿Qué implica la llamada doctrina Donroe (mezcla entre la doctrina Monroe (de 1823) y Donald Trump?

Con esta nueva doctrina Monroe (“América para los americanos”) busca expoliar, porque siempre ha robado, a América Latina y usarla de patio trasero, ahora de manera más intensiva.

¿Cuál es el impacto del discurso trumpista?

En teoría política existe la ventana de Oberton, que es hasta dónde se puede correr el discurso. Los límites de lo que se puede decir se han ido ampliando cada vez más con batallas culturales por la vía discursiva en donde se pregona “vamos a ser políticamente incorrectos”, “vamos a utilizar un discurso abiertamente insultante”, “vamos a ser corrosivos con los enemigos”, “vamos a hacer una divisoria entre amigos y enemigos”, “vamos a buscar la polarización de una manera simple y muy clara y que se nos encuadre de un lado de la divisoria”, “vamos a ser abrasivos y terribles”. Es un discurso parteaguas que no tiene miedo de saltar todas las barreras, con influencers pagados, periodistas que trabajan en su entorno político, supremacistas, misóginos, homófobos y clasistas. Los oídos de la gente se han acostumbrado.

¿Qué efecto provoca este acostumbramiento?

Estamos todo el día con la boca abierta con la última barbaridad de Trump, de [Javier] Milei, de [Santiago] Abascal [el líder de Vox, el partido de ultraderecha de España]. Pero no reaccionamos como pueblo, de una manera activa, ante estas barbaridades. Trump dice, en el Foro de Davos: “Me llaman dictador, pero a veces se necesita un dictador”, y lo dice con este estilo fluido, coloquial, simplón, que no sabés si está diciendo una broma o si es en serio, con esa ambigüedad calculada, pero el mensaje que deja es “a veces se necesita un dictador”.

¿Cómo hemos llegado al punto de que el presidente de la máxima potencia mundial dice eso y no pase nada?

Es un hombre que es presidente de la primera potencia militar del mundo, que ha perpetrado un secuestro en un país latinoamericano, que ha salteado la diplomacia y el orden internacional y, ahora, hasta se le permite jugar a ser un dictador, a la par que está desarrollando redadas militares de migrantes y su traslado a campos de concentración.

¿A veces se necesita un dictador o él necesita ser un dictador?

Efectivamente está dispuesto a ser un dictador y destila un poder absoluto sin contrapesos. Él controla las tres cámaras, despidió a funcionarios que trabajaban en departamentos que regulan el poder del presidente de Estados Unidos y lo está utilizando para asesinar a ciudadanos estadounidenses que graban a la Policía del ICE. Él hace pasar como una broma cuando dice “se necesita un dictador”, pero ya alimentó una insurrección, el 6 de enero de 2021, con el asalto al Capitolio.

¿Qué rol juegan las fake news?

En su primera presidencia –del 20 de enero de 2017 al 12 de enero de 2021–, desde la toma de posesión, Trump realizó 29.508 declaraciones consideradas falsas o engañosas en un total de 1.386 días en el cargo, según un recuento de The Washington Post. Ahora están haciendo el recuento del primer año de Trump y la media va bajando un poco porque ya no necesita mentir, sino que puede decir la barbaridad que quiere y perpetrarla.

¿Cómo se pasó de las mentiras a invasiones, asesinatos, bombardeos?

Lo que podía parecer una amenaza con los 100 muertos en las operaciones en el Caribe acabó con la operación del ataque a Caracas y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Para poder hacer todo lo que lleva adelante tuvo que negar resultados electorales, alentar una insurrección y avanzar en la idea de que la democracia estorba. También ilegalizó la lucha antifascista, que es una fórmula para poder decir que toda la disidencia que luche contra las formas de autoritarismos es ilegal y desplegar fuerzas paramilitares. Además, criminalizaron a las personas migrantes. Han pasado muchas cosas que son autoritarias. Todo suena posible porque se han violado todos los límites de lo posible.

¿Cuál es el efecto en la reaccionaria del odio o las organizaciones de extrema derecha a nivel mundial?

Esto no pasa sólo en Estados Unidos, sino que pasa a nivel internacional. Está la imitación del estilo autoritario liberal en todo el mundo por parte de líderes de la derecha radical o extrema derecha bajo un paraguas del movimiento autoritario global. No es una imitación literal porque cada pueblo tiene particularidades y hay cosas que no encajarían. Hay adaptaciones nacionales a este discurso populista de “nosotros y ellos, el pueblo va a ser salvado por un líder fuerte que lucha por sus intereses”. Milei, por ejemplo, usa mucho el discurso de la casta, que en España encarnó el partido de izquierda Podemos.

En la convocatoria a La Derecha Fest, el teórico de ultraderecha Agustín Laje dijo que ahora las personas de derecha pueden “salir del clóset”, como analogía de las lesbianas, gays y trans que pueden hacer pública su sexualidad. ¿Cuál es el efecto de la apropiación de palabras, expresiones, signos o estrategias de la izquierda, los feminismos y los movimientos populares?

Es importante tener en cuenta que lo que hacen es secuestro semántico en el que resignifican símbolos, como el pañuelo verde, que no puede ser del mismo color (pasa a ser celeste en la simbología de los antiderechos), y lo utilizan de la misma manera performativa, ahora de otro color, con un significado opuesto y reaccionario. El esqueleto es utilizado de acuerdo con sus intereses. El discurso populista puede ser utilizado por la izquierda, la derecha, la extrema derecha; es un recurso para la manipulación y la persuasión, y para convencer al pueblo trabajador de que va a defender sus intereses, que es la base del nuevo orden mundial.

¿Por qué no se genera una mayor reacción social crítica?

¿Cómo es posible que la clase trabajadora y las clases populares estén dejándose persuadir por estos proyectos políticos que no van a defender a las migrantes, a las mujeres, a las clases populares ni a las personas que quieran vivir en un planeta que no se vaya a la mierda?

¿El movimiento de mujeres sigue siendo su enemigo?

Hay una reacción contra el feminismo como un movimiento muy exitoso, con avances en tiempos relativamente cortos y el gran avance del último período, con una relectura del sujeto del feminismo, que ya no es sólo la mujer, sino también las personas trans. La reacción tiene que ver con el deseo del control en los cuerpos, en la vida, en la reproducción, con medidas coercitivas sobre los cuerpos de las mujeres y el revival de la mística femenina.

¿Por qué tiene tanta obsesión con el Premio Nobel?

Tiene un deseo fundamental de pasar a la historia. Su obsesión con Groenlandia es por las tierras raras, porque Estados Unidos dispone de pocas y Groenlandia tiene casi todas. Hay un deseo de que el mapa de Estados Unidos se reconfigure. Las características del trumpismo discursivo es que juega mucho con las emociones. Y como tiene esta megalomanía, considera merecerlo con estas mentiras, por las cuales asegura que ha detenido ocho guerras. Además, está en la búsqueda de secuestrar semánticamente el concepto de “paz” con la Junta de Paz que presentó en el Foro de Davos (de la cual sería su presidente de por vida) para la Franja de Gaza, después del genocidio, sin ninguna responsabilidad para Israel y Estados Unidos, con un gran proyecto inmobiliario para una Dubái del Mediterráneo. Es siniestro convertir la paz mundial en una junta de empresas constructoras y en un negocio: provocar destrucción y, después, obtener el pago para la reconstrucción. Es un comportamiento propio de la mafia que amenaza a Europa con la guerra si los países de la Unión Europea no se convierten en sus vasallos y a América Latina con la sumisión por la vía de las amenazas. En Argentina condicionó las elecciones con un préstamo, y no se sabe bien cuál es el costo por esta salvación envenenada, pero el país lo va a pagar de una manera muy cara. Trump quiere que los presidentes sean gestores de los intereses de Estados Unidos y vasallos de los intereses del emperador.

Las Bravas es un espacio de la diaria Feminismos que busca amplificar las voces y las experiencias de mujeres feministas que están cambiando la historia en América Latina y el mundo. Está a cargo de Luciana Peker, periodista argentina especializada en género y autora de ¿El amor es o se hace? (2023), Sexteame: amor y sexo en la era de las mujeres deseantes (2020), La revolución de las hijas (2019) y Putita golosa, por un feminismo del goce (2018), entre otros libros.

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