La Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) propuso la creación de un observatorio nacional sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado de trabajo frente a la “situación alarmante” y el “atraso” que existe en el país en materia regulatoria, dijo a la diaria el presidente del sindicato, Favio Riverón.
“Estamos en una situación de alarma. (...) El país no está preparado (frente al avance de la IA) y es difícil que lo esté. La IA se está desarrollando a una velocidad increíble. Muchas veces no da la capacidad para asimilar los cambios que genera. (...) Pero más que preocuparnos, debemos ocuparnos ya. “Ya no alcanza con señales de alerta”, remarcó.
Riverón dijo que la decisión de crear un observatorio se tomó luego de que tanto en el sector de servicios como en el comercio se comenzó a “sufrir el impacto” de la automatización. Asimismo, advirtió que, si no se toman acciones, puede producirse una mayor pérdida de empleos y continuar fomentándose la “precarización de las condiciones de trabajo y del propio salario”.
“Nuestra inquietud es plantearnos: ¿cómo nos paramos ante este cambio que ya está ocurriendo en nuestros lugares de trabajo? Frente a esta interrogante, empezamos a trabajar la posibilidad de crear un observatorio que nos permita diagnosticar con la mayor anticipación posible la situación para poder implementar rápidamente acciones”, afirmó.
No obstante, el líder sindical advirtió que las acciones serían “paliativas con toda la crudeza que la situación tiene” porque probablemente “haya trabajadores que se queden sin puestos de trabajo”.
En Uruguay, entre el 26% y el 38% de los empleos estarán expuestos a la IA en los próximos cinco años, según un informe del Instituto Cuesta Duarte difundido a inicios de enero.
La IA comienza gradualmente a ocupar un lugar en el mercado laboral uruguayo. Como una “pequeña llovizna”, sus efectos no son notorios de forma inmediata, pero sus efectos a largo plazo podrían acumularse y generar cambios profundos, especialmente entre los trabajadores con menor formación, los jóvenes, aquellos con escasa capacidad de negociación colectiva y quienes se desempeñan en empleos más precarios, indicaron a principios de noviembre, en diálogo con la diaria, el economista e integrante del equipo económico del Instituto Cuesta Duarte, del PIT-CNT, Pablo da Rocha, y el director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) y profesor de la Universidad de Montevideo, Ignacio Munyo.
Acciones anteriores
Fuecys busca incorporar al observatorio a todos los actores estatales y privados para enfrentar una situación que “ya está impactando” y frente a la cual el “movimiento sindical viene con cierto atraso a la hora de discutir este tema”, añadió.
Por ejemplo, en los supermercados, la automatización y la inteligencia artificial desplazaron una “cantidad importante” de trabajadores desde hace siete años, remarcó, al mismo tiempo que señaló que existe una “alta rotación” en ese sector y las empresas no cubren los puestos de trabajo.
“Automáticamente las plantillas terminaron bajando. En ese momento planteamos que el sector había perdido cerca de 4.000 puestos de trabajo. No es que hubiera 4.000 despidos repartidos entre las diferentes empresas del sector. Simplemente no se cubrían esas plantillas”, agregó.
“En algún momento intentamos recorrer el Parlamento para impulsar la propuesta de cobrar un impuesto diferencial y con esto equilibrar las altas del Banco de Previsión Social. Eso no fue posible”, afirmó.
Asimismo, desde Fuecys se buscó, a través de la negociación colectiva, adelantarse a “posibles impactos” de la IA, pero Riverón remarcó que en este tema los trabajadores están “en manos de las empresas” para que anuncien cambios en los sectores con debida anticipación.
“La intención era ver si era posible reconvertir trabajadores y trabajadoras para los mismos lugares o pensar en un futuro cargo de otras características”, explicó.
Frente a esta situación, los trabajadores están en un “estado de alarma”, debido a que, con la llegada de la IA, en la mayoría de los casos, salvo algunas excepciones, han existido “pérdidas de puestos de trabajo”. “Las empresas nos plantean que terminan de entrenar la inteligencia artificial; esta herramienta desarrolla la tarea y los trabajadores quedan excedentes del lugar”, dijo Riverón.
Objetivo del observatorio
La finalidad del observatorio es que se pueda diagnosticar y prever algunos impactos que ocasione la implementación de la IA. Asimismo, Riverón consideró que el observatorio debería brindar una mirada más amplia del fenómeno.
“Hay expertos y expertas escribiendo a nivel mundial sobre que la IA incluso puede terminar socavando la democracia. Entonces, frente a estos cambios que claramente son disruptivos, hay que anticiparse para poner un límite y estar atento a posibles o malos usos de la inteligencia artificial”, añadió.
La propuesta es que el Instituto Nacional de Formación Profesional (Inefop) también participe del diagnóstico para que pueda establecer cuáles son las alternativas para un conjunto de trabajadores que serán desplazados, agregó.
Asimismo, se prevé que participen legisladores para evaluar e impulsar proyectos de ley y autoridades de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic).
“El Parlamento es una pata importante en este observatorio. Tenemos claro que se ha venido trabajando desde la Comisión del Futuro este tema. También debe estar presente la Facultad de Ingeniería, las universidades privadas, las cámaras empresariales, sobre todo la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti). (...) La idea es no cerrar la participación a nadie. Cuantas más cabezas estén pensando, mucho mejor”, afirmó.
Regulación
Consultado sobre una posible ley que regule la inteligencia artificial, Riverón sostuvo que debe existir una y remarcó que Uruguay enfrenta un “cierto atraso”, sobre todo en la cuestión “ética” de este tema.
El líder sindical puso como ejemplo el de la Unión Europea, quien fue la región que reaccionó “más rápidamente” para impulsar un “gran pacto ético” frente a esta tecnología.
“Algunos usos de la IA terminan socavando, destruyendo algunos sistemas democráticos, sociales. Nosotros hemos sido bastante insistentes con que Uruguay tiene cierto retraso”, remarcó.
El dirigente sindical consideró que en el observatorio se buscará abordar el marco ético de la IA. “Lo que no puede pasar es que esta tecnología transforme nuestras vidas, nuestra realidad, a la sociedad en general y sigamos sin tomar ningún tipo de decisión”, remarcó.
Al mismo tiempo, Riverón resaltó que hay que discutir el hecho de que la IA está impulsando una mayor concentración de la riqueza y no termina siendo un “proyecto de innovación para reducir la pobreza a nivel mundial”.
El líder sindical consideró que Uruguay debe discutir el tema de la renta básica frente a la concentración que están obteniendo las principales empresas que manejan la IA. “Además, se debe discutir la reducción de la jornada laboral”, afirmó.
Por último, sostuvo que se debe discutir sobre la robotización y la automatización. “Uruguay debe avanzar en algún tipo de carga impositiva para esas empresas que sustituyen mano de obra por robots”, concluyó.