Según Washington, la suma de los ataques de junio de 2025 y los que se están llevando a cabo en la actualidad va a acabar con el proyecto iraní de construir armas atómicas. Debido a este éxito, la Casa Blanca quiere acabar ahora con el único programa nuclear que llegó a disparar armas atómicas: el de Estados Unidos. “Tras varias décadas de investigaciones logramos desarrollar una máquina de tiempo que trasladará a nuestros aviones a Los Álamos para que bombardeen las instalaciones del proyecto Manhattan”, explicaron desde el Pentágono.
Desde Washington reconocen de todas maneras que existe “un mínimo riesgo” de que, sin los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, el ejército gane la guerra y modifique el curso de la historia. De todas maneras, consideran que “un mundo en el que los nazis hayan ganado no se diferenciaría mucho del que tenemos hoy en día”.
Plan B: “Si les explicamos a Oppenheimer y los suyos que en 2016 un psicópata como Donald Trump va a llegar al poder, quizás ni siquiera haya que bombardearlos”. Estratega en prevención.