Las imágenes de los jugadores nórdicos sentados ordenadamente en el campo de juego e imitando el movimiento acompasado de los remeros de un barco vikingo dieron la vuelta al mundo. La repercusión de este particular festejo fue tal que hasta en el parlamento noruego se recreó la escena. Pero esta modalidad de festejo generó también un fuerte rechazo por parte de descendientes de personas asesinadas por los vikingos durante la Edad Media. La Asociación Europea de Damnificados por las Invasiones Vikingas (Aediv) consideró que los festejos de los noruegos “ofenden la memoria de nuestros antepasados asesinados por los bárbaros que hace diez siglos llegaron de Escandinavia y arrasaron con todo”.
Integrantes de la Aediv se manifestaron anoche en varios puntos del viejo continente para quemar banderas noruegas y fotos de Erling Haaland. En las pancartas que portaban los activistas se leían también llamados a expulsar de la FIFA a cualquier país cuya selección aceptara jugar con Noruega. “Esto no es cancelación. Cancelación es que incendien tu aldea y se roben toda tu cosecha de trigo”, dijo uno de los participantes de estas manifestaciones.
El símbolo: “Dicen que no se puede mezclar política con fútbol, pero Luis Suárez siempre festeja los goles haciendo el tres de la masonería y nadie le dice nada”. Militante antisectas.