El anuncio de que la Policía utilizará vehículos blindados militares para recorrer barrios especialmente afectados por la criminalidad recibió varios cuestionamientos en la interna del oficialismo. Desde el gobierno intentaron ponerle paños fríos al asunto aclarando que esta operación para mejorar su imagen ante la opinión pública será llevada a cabo únicamente por policías. “No está sobre la mesa, ni estuvo nunca, la posibilidad de recurrir a las Fuerzas Armadas para las iniciativas destinadas a que aumente la popularidad del gobierno, o por lo menos que deje de caer. Las caras visibles de esta especie de puesta en escena van a ser policías. Los conductores militares, de hecho, van a estar metidos adentro de los vehículos y no van a salir, así que de ninguna manera se puede considerar que esta estrategia adoptada por el gobierno tras constatar los niveles de aprobación de [el presidente salvadoreño Nayib] Bukele entre los votantes de izquierda va a ser llevada a cabo por militares”, aseguraron desde la Torre Ejecutiva.
La ventaja: “Con estos vehículos blindados permitimos que la gente se descargue tirando piedras a la Policía pero sin poner en riesgo la vida de los efectivos”. Estratega en comunicación y represión.
