Nuevos mails entre los socios de Conexión Ganadera muestran que los fundadores del fondo ganadero atravesaron problemas financieros en 2015, diez años antes de que su empresa cayera en cesación de pagos, y reportaban problemas similares a los que se conocieron con la quiebra de la empresa.
En octubre de 2015, Gustavo Basso envió a sus socios una serie de ofertas de ganado “para considerar” sobre la compra de piezas de cría y vacas en Lavalleja y en Artigas. El mail terminaba diciendo: “Necesitamos inversores para comprar, por lo que urge lanzar el mailing que teníamos previsto”.
Iewdiukow respondió: “¡Perfecto! Pablo larga mail. Beso”, y, posteriormente, Daniela Cabral escribió a Iewdiukow: “Sí, por favor el mail, ya que hay además cancelaciones grandes que solo de capital suman 537.000 dólares”. Cabral dijo que que había que vender ganado para poderlos pagar: “De los terneros hemos vendido muy poco, no hay interesados o no queda”, señaló en uno de los mails dados a conocer por el periodista Eduardo Preve y El Observador, y a los que accedió la diaria.
Cabral dijo que había que cubrir “dos frentes”: “las cancelaciones y la generación de nuevos fondos para seguir funcionando”, “¡así que necesitamos inversores urgente, please!”. “Tenemos que encontrar urgente interesados generando mucha demanda por nuestros productos si dios quiere”, afirmó Cabral.
Los nuevos mails se suman a otros que han sido publicados en las últimas semanas, que datan de agosto y octubre de 2024, y que dan cuenta de que Pablo Carrasco, Iewdiukow y Cabral estaban al tanto de la situación financiera antes de su quiebra, y no solamente Basso, a quien señalaron ante la fiscalía como el único que sabía de los problemas que estaba experimentando la empresa.