El policía retirado Ricardo Medina, condenado por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura cívico-militar, denunció ante la Seccional 13ª que fue desconectado de los monitores y suero cuando se encontraba internado en el Hospital Policial.
Según la denuncia, a la que accedió la diaria, Medina, que cumple condena en la cárcel de Domingo Arena, había sido trasladado al CTI del Hospital Policial tras sufrir una caída de una escalera, y al conocer su identidad los enfermeros comenzaron a discutir sobre su atención y lo desconectaron.
La denuncia fue presentada por la hija de Medina, quien a partir del relato de su padre planteó que fue desconectado de los equipos de monitoreo y suero. “Según pude saber, se produjo una discusión entre varios operadores del CTI. Unos que se negaban a atender a 'un violador de los derechos humanos' y otros que no estaban de acuerdo con esa actitud. Transcurrido un tiempo, un enfermero entró a la habitación y, al ser preguntado por mi padre si estaban planeando algo en contra de él, respondió que sí, pero que él no estaba de acuerdo”, y reconectó los aparatos.
“En definitiva, le desconectaron los controles de presión arterial, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno y otros. Luego de discutir las medidas presuntamente de desagravio que iban a adoptar, reconectaron los aparatos de control, con excepción del suero y presión arterial. (...) Está claro que intentaron dejar al paciente librado a su suerte, cuando no facilitar las condiciones para su deceso”, señala la denuncia.
Ricardo Medina, quien se integró al Servicio de Información y Defensa en 1976, fue uno de los primeros represores en ser detenidos y procesados por la Justicia en setiembre de 2005 en la causa que investigó 28 homicidios cometidos en la dictadura cívico-militar, y fue condenado en 2009 a 20 años de penitenciaría. También fue imputado en la causa que investiga decenas de crímenes de lesa humanidad contra uruguayos en Argentina.
En esa causa, Medina fue acusado por la supresión y suposición de estado civil de Gelman y Zaffaroni; las privaciones de libertad de Laguna y sus hijos Sandro, Tania y Leonardo Soba; Beatriz Inés Castelonese y sus hijos Beatriz y Alberto Mechoso, Beatriz Barboza y Francisco Javier Peralta. Además, sobre Barboza y Peralta, se le imputó un delito de lesiones graves y un delito de rapiña contra la familia Soba y la familia Mechoso.