Durante una exposición del Festival de Música Nova en Berlín, Alemania, el 7 de octubre de 2025, con fotos de las víctimas del ataque de Hamas en el mismo festival en octubre de 2023 en Israel.

Foto: John MacDougall / AFP

Los arquitectos del puente Berlín-Tel Aviv

Elnet y el lobby proisraelí en Europa.

Alemania es hoy el aliado más sólido de Israel en Europa. Esto no era todavía así cuando la red de influencia Elnet comenzaba sus actividades a principios de 2010. Pero de 2014 a 2018, al menos 36 legisladores alemanes viajaron a Israel a expensas del dinero público. El lobby se ha derechizado últimamente: además de los palestinos, los “wokistas” y los africanos suelen estar en su diana.

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El 8 de mayo de 2014, siete hombres se reunieron en una oficina, a dos pasos del Bundestag [Parlamento Federal] en Berlín. Tres eran estadounidenses, tres alemanes y uno israelí. Se trataba de Raanan Eliaz, cofundador y, en ese momento, director de la Red Europea de Liderazgo (Elnet), una organización destinada a promover los lazos entre Israel y Europa. Este hombre de rostro angelical, en sus tiempos poeta, nacido en uno de los primeros asentamientos judíos en Cisjordania, ya había trabajado en el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (Aipac, por su sigla en inglés), principal lobby proisraelí en Washington y cercano al primer ministro israelí. Aquel día, después de haber recordado las ventajas de “una red internacional de asociaciones unidas por un mismo objetivo”, subrayó que todavía faltaba en los círculos de la amistad germano-israelí una entidad “específicamente dirigida a quienes toman las decisiones”. La reunión justamente tenía por objetivo corregir esto, inaugurando oficialmente la rama alemana de Elnet.

Penetración en Alemania

Importar a Europa los métodos del hermano mayor estadounidense: tal es el propósito que ha regido la creación de Elnet en 2007. Aipac ha logrado hacer del apoyo a Israel una posición políticamente rentable (y difícil de combatir) financiando con generosidad campañas electorales e imponiendo su punto de vista en los medios. Pero Europa, donde la comunidad judía es mucho más reducida y los candidatos a ocupar cargos políticos dependen menos de donaciones directas, no estaba preparada para este tipo de maniobras. Por lo tanto, Elnet trabajó para ganarse a los europeos ricos alentándolos a participar en recaudaciones de fondos copiadas de las de Aipac, y desarrollando al mismo tiempo otras formas de influencia, como la organización de viajes a Israel para funcionarios con todo pago.1

La organización emplea en la actualidad a varias decenas de trabajadores repartidos entre sus seis oficinas europeas (París, Berlín, Bruselas, Londres, Roma y Varsovia), su sede en Tel Aviv y su sucursal neoyorquina (registrada bajo el nombre de Amigos de Elnet). Su presupuesto anual, que llega a los 20 millones de dólares, es sostenido en lo esencial por benefactores estadounidenses que aprovechan ventajas fiscales exclusivas para las donaciones efectuadas en el extranjero. Y si cada rama nacional es oficialmente independiente, el mismo pequeño grupo de estadounidenses y de israelíes integra casi todos los comités de dirección.

El compromiso proclamado por Berlín con respecto al derecho internacional a menudo quedó puesto en entredicho por las políticas de ocupación de Tel Aviv. En 2012, de regreso de una visita a la ciudad palestina de Hebron, Sigmar Gabriel, en esa época jefe del Partido Socialdemócrata (SPD), había calificado a Israel de “régimen de apartheid” y se negó a retirar sus declaraciones a pesar del escándalo provocado.2 Dos años más tarde, el ecologista Volker Beck, que entonces presidía el grupo parlamentario germano-israelí, aceptó condicionar la ayuda militar acordada a Israel a la suspensión de la colonización.

En solo algunos años, tales opiniones se volvieron políticamente indefendibles. Seis años después de haber utilizado la palabra apartheid, Gabriel –que entretanto había abandonado sus funciones públicas y se preparaba para tomar las riendas del lobby transatlántico Atlantik-Brücke– se sintió obligado a presentar sus excusas. Eso fue justo antes de ser nombrado padrino de un programa copatrocinado por Elnet que ofrece estadías en Israel a jóvenes periodistas alemanes. En cuanto a Beck, actualmente se cuenta entre los más fervientes partidarios de Tel Aviv y, según varias fuentes, también se habría contado entre los candidatos propuestos en 2019 para dirigir la oficina alemana de Elnet.

Si bien no se podría atribuir este cambio a una única causa, coincidió con el ascenso de varias empresas lobistas en Berlín, comenzando por Elnet Alemania. En su sitio personal,3 Eliaz no oculta el rol jugado por la organización que ha presidido de 2014 a 2016 en la promoción “en los más altos niveles del Estado alemán” de una política “ofensiva” frente a la campaña internacional Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), al afirmar que “incluso el partido de extrema izquierda Die Linke (La Izquierda) ha terminado por tomar posición contra ella públicamente”.

La introducción del primer proyecto de resolución anti-BDS frente a una asamblea legislativa alemana, en 2017, fue obra de Carsten Ovens, joven y ambicioso representante de CDU (Unión Demócrata Cristiana) en el Parlamento de Hamburgo. Varias proposiciones comparables fueron luego presentadas frente a otras asambleas regionales, antes de votar en el Bundestag, en mayo de 2019, un texto que calificaba al movimiento BDS como antisemita. También en 2019 Ovens fue nombrado al frente de la oficina alemana de Elnet, un puesto que sumó al de su escaño parlamentario durante todo un año gracias a la permisividad de la reglamentación alemana en materia de lobby.

Elnet Alemania se jacta de no tener ninguna afiliación política y de dirigirse a todas las organizaciones, a excepción del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD). Como en otros países, los viajes de las delegaciones parlamentarias están en el centro de su estrategia. El ritmo de las misiones experimentó una aceleración notable bajo la presidencia de Ovens, con temas perfectamente calibrados para que correspondieran a los diferentes comités del Bundestag: salud, cambio climático, ciudades conectadas… y un programa dedicado a los jóvenes funcionarios. Hasta el momento, 160 parlamentarios alemanes (principalmente del Bundestag, pero también de asambleas locales y del Parlamento Europeo) habrían participado en una delegación Elnet.

Se agrega a esto un ciclo de conferencias a puerta cerrada titulado “Diálogo estratégico germano-israelí” (a menudo organizado con un instituto vinculado al Ministerio de Defensa alemán) y de campañas públicas destinadas oficialmente a combatir el antisemitismo y favorecer el diálogo interreligioso. Una de ellas, “El Muro de las preguntas”, subvencionada por varias colectividades territoriales, ha visto florecer, por ejemplo, cientos de afiches con estética de dibujo animado preguntándose inocentemente “¿Los judíos comen hamburguesas con queso?” o “¿Harry Potter es judío?”.4 El sitio de internet propone otras preguntas más dirigidas como “¿Israel es un Estado apartheid?” o “¿Israel está cometiendo un genocidio contra los palestinos?”, a las cuales, por supuesto, se responde por la negativa.

Giro conservador

Poco a poco, como buen negociante, Ovens logró hacer pasar un lobby con propósitos internacionales, bajo influencia extranjera y administración estadounidense, por un think tank [usina de pensamiento] independiente e instalado localmente. Siempre tuvo el cuidado de hacer hincapié en su estrecha colaboración con los organismos estatales alemanes y en los fondos públicos recibidos de diferentes ministerios. En sus conversaciones privadas con los funcionarios, se mostró favorable a la solución de los dos Estados y, en ocasiones, crítico hacia el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Hasta 2021, las delegaciones parlamentarias que visitaban Israel hacían una breve parada en Ramallah para reunirse con representantes de la Autoridad Palestina.

Mientras la sección alemana cultivaba esa imagen de apertura, la organización matriz, por su parte, experimentaba un claro giro hacia la derecha. Si bien Elnet se había posicionado desde el principio en el bando conservador, sus responsables en Israel y en Estados Unidos se esforzaron durante mucho tiempo por mantener vínculos con el centro y la centroizquierda del espectro político israelí. Después de la salida de Eliaz, destituido de la presidencia en 2016 por lo que documentos internos llamaron “un grave abuso de confianza”, este espíritu de diálogo comenzó a disiparse, coincidiendo con la derechización generalizada en el apoyo a Israel posterior a la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

A la cabeza de una agencia israelí cada vez más influyente se fueron entonces sucediendo David Siegel (2016-2020), cercano al partido ultranacionalista Israel Beitenu [Nuestra casa es Israel], y Shai Bazak (2020-2022), antiguo vocero del Consejo de Yesha (la formación que agrupa a las colonias de Cisjordania, situada a la extrema derecha) y asesor en comunicación de Netanyahu a fines de los años 1990. Luego fue el turno de Emmanuel Navon (2023-2025), socio durante mucho tiempo del Foro de Políticas de Kohelet, un encendido laboratorio de ideas conservador cuyo rol de arquitecto de la reforma judicial de 2023 –que restringe el control de la Corte Suprema sobre las acciones del gobierno– es ampliamente reconocido.5 Navon defiende de forma pública la anexión de Cisjordania y la expulsión de los refugiados africanos de Israel y, en su calidad de director de Elnet, ha llamado a combatir el “opio” del wokismo con el fin de “recuperar el orgullo de las jóvenes generaciones para la civilización occidental”.6 Con su mandato terminado, comenzó a crear un nuevo think tank afiliado a Elnet Francia, con el objeto de “definir una política extranjera pos 7 de octubre [de 2023]” y de “defender los valores de la civilización occidental”.7 En marzo de 2026 fue nombrado embajador de Israel en Japón.

La nueva orientación de Elnet se tradujo con rapidez en sus actividades europeas. Actualmente, los viajes para parlamentarios no pasan por Ramallah y apenas incluyen entrevistas con diputados israelíes laboristas o socialistas; por el contrario, cada vez más pensadores y militantes de extrema derecha son invitados a sumarse. En 2025, por primera vez, una delegación fue a visitar las colonias israelíes en Cisjordania y a reunirse con sus representantes políticos.

Además, la organización ha afianzado su colaboración con la industria armamentista israelí, presentando a Israel como un aliado ineludible de la Unión Europea en tiempos de crisis. Lista para capitalizar el aumento de los gastos europeos en defensa después de la invasión rusa a Ucrania en 2022, y aun cuando Tel Aviv se oponía a las sanciones internacionales contra Moscú y rechazaba armar a Kiev directamente, se jactaba de haber jugado un rol determinante en la adquisición, por parte de Alemania, de un sistema de defensa antimisiles por casi 350.000 millones de euros, el mayor contrato de la historia de Israel.8

El día después del 7 de octubre de 2023, mientras los israelíes aún trataban de tener una dimensión de las pérdidas humanas, la red pacientemente tejida por Elnet durante diez años le permitió reaccionar con más rapidez que a la mayoría de los gobiernos. Hacia el mediodía del 9 de octubre de ese 2023, el lobby ya había trasladado en paracaídas al filósofo francés Bernard-Henri Lévy a Sderot, sitio de una de las peores matanzas de Hamas. Enseguida se sucedieron las “misiones solidarias de urgencia” que traían a los grupos con trajes protectores, acompañados por empleados armados de Elnet, a los kibutz destruidos o al lugar donde se había celebrado el festival Tribe of Nova. Muchos participantes afirman haber visitado igualmente las morgues y el campo Shura, donde el ejército israelí había establecido su centro de identificación de las víctimas. En el curso de las semanas y de los meses siguientes, el gobierno de Netanyahu planteó, a menudo de forma abierta, la necesidad de preparar a la opinión pública mundial para la magnitud de su respuesta. Elnet respondió al llamado. A medida que las ruinas se acumulaban en Gaza, su impacto sobre los responsables políticos se volvió más decisivo que nunca.

Mientras que los demócratas estadounidenses de la primera línea comienzan a denunciar las injerencias políticas de Aipac, Elnet conserva una imagen de respetabilidad. Si bien las operaciones militares de Israel en Gaza y en otras partes generan una oposición popular cada vez más fuerte en esos países, los políticos europeos de izquierda, hombres y mujeres, siguen aprovechando los eventos y los viajes generosamente ofrecidos por una organización cercana al movimiento trumpista y a menudo administrada por colonos.

Yossi Bartal, periodista. Investigación realizada gracias a una ayuda de IJ4EU (Periodismo de Investigación para Europa), con la colaboración de Guli Dolev-Hashiloni. Una versión de este artículo apareció el 27 de marzo en el sitio de crítica política y cultural alemán The Diasporist (thediasporist.de). Traducción del inglés: Élise Roy. Traducción del francés: María Eugenia Villalonga.


  1. Yossi Bartal, Guli Dolev-Hashilon y Leon Holly, “Meinungsbildungsreisen nach Israel”, TAZ, Berlín, 29-11-2025. 

  2. “Gabriel erntet Kritik nach Apartheid-Vergleich”, Der Spiegel, Hamburgo, 15-3-2012. 

  3. europe-israel.net/en/raanan-eliaz-2 

  4. “Willkommen an der Fragemauer”, fragemauer.de

  5. Isabel Kershner y David Segal, “Who’s behind the judicial overhaul now dividing Israel? Two New Yorkers”, The New York Times, 20-3-2023. 

  6. Emmanuel Navon, “Europe should rethink its approach to annexation” y “Rome and Jerusalem”, blogs.timesofisrael.com, respectivamente, 1-7-2020 y 10-5-2024. 

  7. “Emmanuel Navon steps down as CEO of Elnet-Israel to lead new think tank”, navon.com, 2-4-2025. 

  8. Lisa Wölfl, “Wie Elnet Politik und Unternehmen zusammenbringt”, abgeordnetenwatch.de, 20-11-2025.