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Nadar juntos

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Hay aficionados, deportistas, personas que se suman porque los ven en la playa: el grupo de nadadores de aguas frías de Solymar no para de crecer desde 2021. El contacto con la naturaleza, superar desafíos cotidianos y los lazos de amistad son algunos de los beneficios que encuentran estas personas luego de los cierres de las piscinas por la pandemia.

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Apenas amanece. Un grupo de madrugadores ya está con su traje de neopreno, patas de rana y boya de seguridad en la bajada 26 de la Rambla Costanera. Después de un precalentamiento en la playa, ya están listos para entrar al mar. Carlos les informa el estado del tiempo y Diego, desde su casilla de salvavidas, los cuida.

Tras el cierre de las piscinas, durante la pandemia, comenzaron a nadar en las playas. Llegado el invierno, tuvieron la necesidad de asesorarse para convertirse en un grupo de Nadadores de Agua Fría. Así es que surge NAF-Solymar, el 15 de julio de 2021.

Al inicio eran unos poquitos entusiastas nadadores, pero hoy integran su grupo de chat 277 miembros. Se ha ido sumando espontáneamente gente que los ve en la playa: todos son bienvenidos, desde aficionados hasta deportistas que se entrenan para competir en travesías, triatlones o Ironman.

Hoy por hoy, siguen con esta idea que los motiva y los saca de la monotonía de nadar ida y vuelta en una piscina. Les permite seguir en contacto con la naturaleza y con nuevos desafíos. Cada día es distinto: deben orientarse, estar pendientes de las corrientes, de las olas, de la orilla. Disfrutan cuidándose y, sobre todo, nunca nadan solos.

Guillermo Legaria es fotógrafo profesional con amplia experiencia en fotoperiodismo, y en reportaje audiovisual y documental para agencias de noticias internacionales y medios de comunicación. Actualmente, integra Gamba —una agencia cooperativa de fotografía de deportes— y colabora con la diaria y revista Lento.

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