Este jueves tendrá lugar un conversatorio sobre el libro Anarquistas editoras: biografías políticas en femenino, que comprende 11 estudios acerca de militantes y redes de Brasil, España, Reino Unido, Rusia, Chile y Uruguay en el tránsito del siglo XIX al siglo XX.
“Los dos eventos que dan lugar al libro son un congreso y una muestra, que coorganicé con una colega historiadora de la Universidad Carlos III, María Migueláñez Martínez. Cuando llegué a Barcelona con una beca posdoctoral Marie Curie para trabajar sobre prensa anarquista en 2023, María venía ya trabajando con editoriales anarquistas, así que unimos esfuerzos para convocar a otros investigadores e investigadoras para discutir sobre el rol de las mujeres en la cultura impresa del movimiento anarquista. De esta alianza con María han salido varios productos de investigación y, de hecho, editamos un segundo libro juntas que está casi listo y saldrá a finales de este año, Anarchist Women Translating Ideas”, explica Lucía Campanella, coeditora de la publicación junto con Migueláñez.
En Uruguay, Campanella trabajó en literatura comparada y también fue parte de la red de estudios anarquistas. “Tanto en España como en Uruguay y su región se trata de un campo en crecimiento y expansión, donde los y las investigadoras tienden cada vez más a asociarse y a intercambiar”, agrega.
Uno de los aspectos que llaman la atención del libro editado en España es su capacidad de ampliar la noción estándar de edición, incluso en un medio en el que la figura del político-periodista fue central para el desarrollo de la prensa. Los estudios de Anarquistas editoras, en cambio, recogen historias de personas que tenían tareas que iban desde el manejo de la imprenta a la organización de eventos para recaudar fondos, y que además tenían incorporado un elemento didáctico diferente al de los dirigentes de partidos establecidos.
“Con María vimos que si nos ceñíamos a una definición clásica de lo que es editar, la tarea de estas mujeres seguía siendo invisibilizada, y siguiendo las tendencias de estudio de la prensa actuales quisimos preguntar quién componía, maquetaba, llevaba los paquetes a los quioscos, escribía las partes menos vistosas, traducía, hacía ilustraciones, cobraba las suscripciones o ponía dinero de su propio bolsillo... y vimos que muchas eran mujeres”, explica Campanella.
“También constatamos que, salvo excepciones notables, como Teresa Mañé, Emma Goldman, la prensa y las editoriales llevadas adelante por mujeres tendían a tener vidas más cortas, a estar más expuestas a la precariedad material que afectaba a toda la cultura impresa anarquista, que las más de las veces funcionaba por suscripción, se ofrecía con descuento, se regalaba”, agrega.
A su vez, el grupo estudiado presenta particularidades respecto de otras militancias políticas y feministas. “La especificidad reside quizás en un sentido de urgencia que hacía que en condiciones adversas se siguieran publicando impresos. Esa actividad, que era considerada prioritaria, es muy poco compatible con las vidas que se esperaba que tuviesen las mujeres entre el último cuarto del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, que es más o menos el período que abarca el libro. Si bien muchas de ellas hicieron elecciones bastante osadas para la época –como tener parejas de hecho, hijos de diferentes hombres, parejas mujeres–, la gran mayoría asumió, además de la militancia, que las llevaba a no pocos enfrentamientos con sus compañeros varones, los cuidados familiares y el trabajo asalariado. La mayoría de estas mujeres no se consideraban feministas porque asociaban el feminismo con un movimiento burgués y centrado en conseguir el voto femenino, algo que a ellas no les interesaba como proyecto político. De ahí que sus proyectos editoriales, feministas en esencia, no estuvieran centrados en tópicos feministas como el sufragio”, dice Campanella.
Ella y Graciela Sapriza, que aborda la figura de María Collazo, la primera directora de un periódico en Uruguay, son las uruguayas involucradas en el proyecto, aunque otra figura de la cultura montevideana ronda el ambiente. Sapriza, que en 2024 fue parte del congreso Editoras y traductoras más allá de las fronteras: mujeres en la cultura impresa transnacional anarquista, que dio origen al libro, había estudiado la figura de Collazo y entrevistado a sus descendientes (“Tenía un material excepcional que está reflejado en su capítulo”).
“Sobre Luce Fabbri tuvimos una ponencia en el congreso a cargo de Margareth Rago, su biógrafa, y de Elena Schembri, ambas de la Universidade Estadual de Campinas. Lamentablemente, no pudieron presentar un capítulo a tiempo para el libro y eso hace que Luce no figure en él, aunque sí que fue parte de la muestra Moldeadoras de la idea, donde expusimos ejemplares de Studi Sociali”, dice Campanella, que resalta la reedición de su traducción parcial de la Divina Comedia y la realización de un espacio de formación interdisciplinar en torno a la figura de Fabbri impulsado por Gerardo Garay, en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (Udelar), que culminó con una muestra sobre su figura que organizaron los estudiantes.
La presentación del volumen en Uruguay, organizada por el Grupo Interdisciplinario de Estudios sobre Cultura, convocará a la investigadora María Inés de Torres, además de Campanella y Sapriza. El libro físico se puede comprar, previo encargo, en la librería El Yelmo de Mambrino, y hay una versión online para descargarlo libremente.
Anarquistas editoras: biografías políticas en femenino. 284 páginas. Editorial Comares.
Conversatorio: jueves 23 a las 18.00 en el portal Rabú de la Facultad de Información y Comunicación, Udelar (San Salvador y Jackson).