Fin de semana Brasil

Militantes del PT, el 4 de octubre, en San pablo. Foto: Luis Robayo, AFP

Flávio Bolsonaro y Lula avanzaron a la segunda vuelta, aunque el derechista quedó mejor perfilado para la contienda final

El oficialismo sufrió duras derrotas legislativas, y el panorama se presenta muy complejo para el PT para los comicios definitivos del 25 de octubre, aunque Lula manifestó su confianza en poder retener el gobierno.

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Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL) y el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores (PT), fueron los más votados en las elecciones celebradas en Brasil este domingo, y avanzaron a la segunda vuelta, que se celebrará el 25 de octubre.

Si bien las encuestas indicaban que ambos serían los contendientes en la segunda vuelta, el orden no fue el que reflejaban los sondeos, ya que Bolsonaro terminó delante de Lula, por lo que partirá con una ventaja apreciable de cara a la segunda vuelta.

De acuerdo a los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE), con más del 99% de los votos contabilizados, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro logró el 47,19% de los votos contra 44,97% del actual mandatario.

En números, Flávio Bolsonaro tuvo 55.811.978 millones de votos, y Lula 53.223.914., una diferencia de algo más de 2,6 millones.

En tercer lugar, muy lejos de los dos primeros, mucho más de lo que indicaban los sondeos, se ubicó el escritor Augusto Cury, del partido Avante, con el 2,90% y más atrás quedaron Renan Santos, del sector ultraderechista Misión con 2,25%, el exgobernador del estado de Goiás, Ronaldo Caiado, del derechista Partido Social Democrático con el 2,19% y más atrás aún el exgobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, del partido derechista Novo, que apenas obtuvo el 0.27 de las adhesiones.

La votación de los candidatos que no fueron Bolsonaro ni Lula fue tan baja, que los votos nulos los superaron, porque fueron el 2,93% del total. Además, hubo 1.84% de votos en blanco.

Poco después de conocidos los resultados, los dos candidatos que avanzaron al balotaje hablaron frente a sus seguidores de manera simultánea.

Flávio Bolsonaro afirmó estar “muy feliz” con el resultado, que según él indican que “Brasil quiere un cambio”.

“Estoy muy feliz con el resultado; son casi 56 millones de brasileños que me dieron este voto de confianza para el cambio. La palabra clave es cambio”, declaró el candidato derechista en las puertas de su casa en Brasilia, de acuerdo a lo consignado por la cadena Globo.

“Faltó muy poco [para ganar en la primera vuelta]. Me alegró la cantidad de brasileños que acudieron a las urnas. Es el fin de la era del PT; el cambio en el país está decretado”, agregó el postulante derechista, que habló poco más de cinco minutos.

Bolsonaro agregó también que, si resulta ganador en el balotaje del 25 de octubre, podrá nombrar al menos a cuatro magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF), y además afirmó que está en contra de la reelección. “Solo necesito un mandato para resolver los problemas de Brasil”, expresó.

Por su parte Lula habló desde un hotel de la ciudad de San Pablo desde donde siguió los resultados de la jornada.

“Acabamos de recibir una lección de democracia en Brasil con la votación del pueblo. Debemos empezar agradeciendo a los brasileños que acudieron a las urnas para emitir su voto. El resultado a veces es inesperado”, dijo Lula, que reconoció que esperaba imponerse en la primera vuelta.

“No salió bien [ganar en primera vuelta] porque al pueblo le gusta que yo dispute la segunda vuelta. Y soy muy bueno en el mano a mano”, declaró el presidente, de acuerdo a lo que consignó la revista Carta Capital “El partido va a comenzar; estamos en el alargue”, agregó el mandatario, que el día 27 de este mes cumplirá 81 años.

Al plantear el enfrentamiento directo con Flávio Bolsonaro, Lula destacó que la nueva fase de la campaña permitirá una confrontación más clara de proyectos para el país.

“A partir de mañana comenzamos una nueva campaña, ya únicamente entre dos candidatos. Podremos mostrar la diferencia entre las propuestas para Brasil. El partido va a comenzar. Estamos en el alargue y soy bueno en el mano a mano. Vamos a convencer al pueblo brasileño de que es necesario este proyecto de desarrollo económico y tecnológico”, expresó.

Lula declaró además que ahora la ciudadanía tendrá que elegir entre su proyecto y el de Flávio Bolsonaro.

“Del otro lado solo tenemos incertidumbre, con una biografía de pasado tenebroso. No hay nada que permita vislumbrar un futuro prometedor para la democracia brasileña”, dijo Lula sobre su adversario, y posteriormente volvió a subrayar que el candidato presidencial del PL tiene “vínculos tenebrosos” y relaciones con “milicianos, el crimen organizado y asesinatos en Río de Janeiro”.

Pensando en la segunda vuelta, la situación es compleja para Lula, el PT y sus partidos aliados, porque se presume que la mayoría de los ciudadanos que se decantaron en esta primera vuelta por los candidatos que no avanzaron al balotaje, tiene una afinidad ideológica mucho mayor con Bolsonaro.

En la jornada electoral brasileña, en la que estaban habilitados para votar 158,7 millones de ciudadanos, entre ellos casi 920.000 brasileños que viven fuera del país, concurrieron efectivamente a ejercer su derecho un 78,93%.

Además de votarse por la presidencia, también se eligieron los senadores, los diputados y los gobernadores estaduales.

En ese sentido, el PL tuvo una muy buena votación, y aumentó su número de representantes en ambas cámaras, donde tendrá la bancada más grande en ambas cámaras. Además, los sectores de derecha tuvieron buenos resultados en general, por lo que el Congreso que asumirá durante la próxima legislatura tendrá un perfil claramente conservador, lo que eventualmente será un problema adicional en caso de que Lula logre la difícil tarea de revertir en la segunda vuelta la ventaja que le sacó Bolsonaro en la primera.

El PL tuvo un notorio crecimiento legislativo y también logró ganar varios gobiernos estaduales, como en el caso de Paraná, donde el exjuez Sergio Moro fue electo gobernador y también en Río Grande do Sul, donde Luciano Zucco, un fuerte aliado de los Bolsonaro, logró imponerse con claridad.

Pero lo más sorprendente ocurrió en el estado de Río de Janeiro, donde el candidato bolsonarista, Douglas Ruas, contrariando lo que indicaban todas las encuestas, logró imponerse sobre el actual mandatario estadual, Eduardo Paes, quien a pesar de ser integrante del derechista Partido Social Democrático, contaba con el apoyo de Lula.

Por otra parte, en el estado de San Pablo, el colegio electoral más importante del país, el actual gobernador Tarcísio de Freitas, aliado de Bolsonaro, logró una contundente victoria sobre el candidato del PT, Fernando Haddad. Freitas obtuvo el 62,85% de los apoyos contra apenas el 36,22% para Haddad.

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