“El genocidio no ha terminado. El genocidio, como la destrucción intencional, se ha revelado claramente ahora”, expresó Francesca Albanese, la relatora especial de Naciones Unidas (ONU) sobre los territorios palestinos, en un foro organizado por la cadena qatarí Al Jazeera. “Ha sido difícil reportar el genocidio”, dijo, y agregó que Al Jazeera “sabe mejor que nadie más en el ámbito de los medios”, en referencia a los asesinatos de periodistas de la cadena por parte del ejército israelí. Sin embargo, aseguró que “nadie más sabe mejor” sobre el genocidio que los palestinos.
Albanese lamentó que muchos países, “en lugar de detener a Israel” en sus acciones sobre territorio palestino, “lo han armado, le han dado excusas políticas, acercamiento político, apoyo económico y financiero”.
Estos dichos de Albanese sobre que la humanidad tiene “un enemigo común”, Israel, provocaron que los ministros de Relaciones Exteriores de Francia y Alemania pidieran su renuncia del cargo como relatora especial de la ONU.
El miércoles, en la Asamblea Nacional de Francia, en presencia del ministro Jean-Noël Barrot, la diputada Caroline Yadan criticó que Albanese “designó a Israel como enemigo común de la humanidad”, y expresó que “esta acusación es una de las fuentes más antiguas y letales de antisemitismo”.
En ese marco, le consultó a Barrot si “Francia se hará oír para que la señora Albanese sea expulsada de todos los mandatos de la ONU con efecto inmediato”. En respuesta, el ministro dijo que Francia “condena sin ninguna reserva las declaraciones escandalosas y culpables” de Albanese, las que, según dijo, “no se dirigen al gobierno israelí, cuya política puede ser criticada, sino a Israel como pueblo y como nación, algo absolutamente inaceptable”.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Pascal Confavreux, anunció que Francia “se reserva” la posibilidad de llevar la petición de que la relatora dimita ante el Comité de Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en el marco de las reuniones previstas en Ginebra, según consignó la agencia Efe.
Según la agencia, Francia ya había trasladado en abril de 2025 su preocupación al alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos por las posiciones adoptadas por Albanese en cuanto a la situación humanitaria en Gaza.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Johann Wadephul, escribió en su cuenta de X que, si bien respeta el sistema de relatores independientes de la ONU, Albanese “ya ha fallado repetidamente en el pasado”. “Condeno sus declaraciones recientes sobre Israel. Ella es insostenible en su posición”, sentenció.
Luego de estas críticas, Albanese negó en una entrevista con France 24 haber dicho que Israel es el enemigo común, que sus dichos fueron manipulados, y dijo que el enemigo al que se refería “es el sistema que armó al genocidio” y que “se benefició económicamente del genocidio”.
En ese sentido, dijo que el antisemitismo “es odio y discriminación hacia los judíos por ser judíos, pero que no tiene nada que ver con pedir que Israel, como miembro de la comunidad internacional, cumpla con el derecho internacional, y que sus crímenes están completamente documentados”.
Amnistía Internacional y la asociación de juristas respaldaron a Albanese
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnes Callamard, respaldó a Albanese en su cuenta de X y afirmó que “cualquier intento de tergiversar, desacreditar o ejercer presión política sobre los titulares de mandatos independientes corre el riesgo de socavar la integridad de los cruciales mecanismos internacionales de derechos humanos en un momento en que estos se encuentran bajo ataque”, en un contexto en el que “el genocidio de Israel contra los palestinos en la Franja de Gaza, su ocupación ilegal del territorio palestino y su cruel sistema de apartheid contra todos los palestinos, cuyos derechos controla Israel, continúan con total impunidad”.
En la misma línea, la Asociación de Juristas por el Respeto del Derecho Internacional expresó su preocupación por los dichos del ministro francés y anunció que presentará un informe ante el fiscal de París por difusión de información falsa.
“Estas declaraciones constituyen una grave violación del principio fundamental de independencia de los mecanismos de la ONU y suscitan preocupación por la difusión de información manifiestamente inexacta por parte de las autoridades públicas”, expresó la organización en un comunicado.