En la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) celebrada este martes en Luxemburgo, Alemania e Italia bloquearon la iniciativa de varios países europeos para reconsiderar las relaciones del bloque comunitario con Israel.
Al llegar a la reunión en Luxemburgo, varios ministros, entre ellos los de España e Irlanda, pidieron la suspensión total o parcial del Acuerdo de Asociación UE-Israel debido a la preocupación por la expansión de los asentamientos y la violencia extendida de los colonos en Cisjordania, la crisis humanitaria en Gaza y la ley de pena de muerte aprobada hace pocos días en el Parlamento israelí.
Pero, de acuerdo a lo que informó la agencia Reuters, la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la exprimera ministra de Estonia, Kaja Kallas, declaró que “no percibió ningún cambio de postura en la sala con respecto a la suspensión del acuerdo”.
Una suspensión total del pacto requeriría la unanimidad de los Estados miembros, lo que, según Kallas, implicaría que los países modificaran sus posiciones actuales.
Italia fue uno de los países que se opuso a la suspensión del acuerdo, a pesar de que las tensiones entre Roma e Israel se intensificaron en las últimas semanas. De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, visitó Beirut días después de los masivos ataques aéreos israelíes en Líbano. Italia es el mayor contribuyente de tropas a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para Líbano (Unifil, por sus siglas en inglés), con más de 700 soldados en Líbano, y en respuesta a los bombardeos de Israel, el gobierno de Giorgia Meloni decidió suspender la renovación automática de un memorando de entendimiento de defensa con Tel Aviv.
De todas maneras, Tajani declaró este martes que no se tomarían decisiones, ya que “las condiciones no son las adecuadas, ni en términos numéricos ni políticos”. “No creo que bloquear el acuerdo comercial sea una herramienta útil, porque acabaría afectando a la población israelí en general, que a menudo no tiene nada que ver con los actos cometidos por los militares”, agregó el jefe de la diplomacia italiana.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, declaró a la prensa: “Hemos expresado nuestras críticas respecto a la introducción de la pena de muerte (en Israel). Advertimos de antemano sobre los peligros de dar este paso. También tenemos una postura muy clara sobre la violencia de los colonos”.
El diplomático alemán recordó que su país está comprometido con la creación de las condiciones para una solución de dos estados con los palestinos, “pero esto debe hacerse mediante un diálogo crítico y constructivo con Israel”, agregó.
A principios de esta semana, España, Irlanda y Eslovenia le enviaron una carta a Kallas solicitando una revisión del cumplimiento del acuerdo por parte de Israel, después de que el Parlamento aprobara la ley de pena de muerte para los palestinos condenados por actos letales de terrorismo.
En la carta, los gobiernos de Madrid, Dublín y Lubliana también citaban el desplazamiento masivo de libaneses por parte de Israel en el contexto de su guerra contra Hezbolá y la escalada de violencia de los colonos en Cisjordania.
La suspensión del acuerdo comercial requeriría una mayoría cualificada entre los gobiernos de la UE: el apoyo de 15 de los 27 gobiernos del bloque, que representen al menos el 65% de la población de la UE. Una suspensión total del acuerdo de asociación requeriría una decisión unánime de todos los Estados miembros.
En setiembre del año pasado, la Comisión Europea propuso suspender algunas disposiciones del acuerdo relacionadas con el comercio, que afectaban a unos 6.300 millones de dólares en exportaciones israelíes. En aquel momento, Israel calificó la propuesta de “moral y políticamente distorsionada”.