El viernes en la Universidad Santiago de Cali, el ultraderechista Abelardo de la Espriella asumirá la presidencia de Colombia.
Contrariando la tradición, el nuevo gobernante asumirá el cargo fuera del Congreso, en Bogotá. Lo hará en una ciudad del interior colombiano, gracias a la aprobación que obtuvo del Congreso.
Si bien la intención original de De la Espriella era asumir la presidencia en una base militar en el departamento de Cauca, uno de los más golpeados por la violencia actualmente en el país, diversos inconvenientes logísticos lo llevaron a rever su postura, por lo que el acto se hará en Cali, la tercera ciudad más importante de Colombia después de la capital y Medellín.
En el acto participarán varios gobernantes de la región, como los ultraderechistas Javier Milei (Argentina) y José Antonio Kast (Chile), además de los derechistas Rodrigo Paz (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá), Laura Fernández (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana) y Nasry Asfura (Honduras).
Como es habitual en las asunciones de los presidentes de la región, España estará representada por el rey Felipe VI y desde Estados Unidos el enviado de la administración de Donald Trump en el evento en Cali será el secretario de Estado, Marco Rubio, quien es el principal nexo de la administración republicana con América Latina. Además, muy en sintonía con los tiempos que corren, uno de los invitados en el evento será el presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, de acuerdo con lo que informó el diario El Colombiano de Medellín.
Entre los expresidentes de Colombia, De la Espriella invitó a la ceremonia de asunción a los conservadores Álvaro Uribe, Iván Duque y Andrés Pastrana, pero expresamente dejó fuera del acto al derechista moderado Juan Manuel Santos y también al socialdemócrata Ernesto Samper. Este último, enterado de la noticia el lunes, día de su cumpleaños número 76, respondió con humor en una publicación en su cuenta de X.
“Acabo de enterarme de la noticia de que no estaré invitado a la posesión del presidente Abelardo de la Espriella el próximo 7 de agosto, en Cali. Agradezco profundamente al presidente este regalo, que me llega precisamente el día de mi cumpleaños, porque así me economizo un vestido nuevo”, escribió Samper, quien fue mandatario del país entre 1994 y 1998.
Seguridad a pleno en Cali y cruces entre Petro y De la Espriella
El acto de asunción contará con un operativo de seguridad muy importante, tanto en el campus universitario donde se realizará como en la ciudad de Cali y en sus alrededores.
De acuerdo con lo que informó el diario bogotano El Espectador, en la capital del departamento de Valle de Cauca habrá 11.100 integrantes de la Fuerza Pública. Además, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, informó que el Ejército custodiará las rutas de acceso a la ciudad y habrá 1.500 policías adicionales, que reforzarán la seguridad en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, los principales corredores viales, la zona hotelera y los escenarios oficiales.
Está previsto además que la Fuerza Aérea vigile con aeronaves tripuladas, no tripuladas y además con sistemas antidrones.
Pero también habrá grandes ausentes en la ceremonia, comenzando por el actual presidente Gustavo Petro, que como era previsible no estará en el pasaje de mando.
Tampoco estará el candidato presidencial del Pacto Histórico, el senador Iván Cepeda, así como ningún integrante de este bloque político de izquierda, que convocó para el viernes a manifestaciones en Bogotá, Cali y Barranquilla.
Según informó el portal La Silla Vacía, Cepeda declaró que estas movilizaciones serán “una expresión pacífica de desobediencia civil y soberanía popular”.
Menos conciliador se mostró en las últimas horas el todavía presidente Petro, quien en una conferencia de prensa en la noche del lunes ante medios de prensa locales y extranjeros en la Casa de Nariño, en Bogotá, mantuvo su narrativa de que las elecciones fueron fraudulentas.
“Estamos ante un fraude y ante un problema institucional indudablemente profundo y es la posesión del presidente ilegítimo”, dijo el mandatario, según lo que consignó AFP.
Según Petro, en el balotaje presidencial de junio hubo un “fraude electoral algorítmico, sistemático y sobre un volumen de votos enorme”, presuntamente fraguado desde el exterior en contra de Iván Cepeda.
El mandatario aseguró que “dineros extranjeros y empresas extranjeras con la capacidad de cambiar algoritmos” interfirieron en el resultado del proceso electoral.
Petro, que viene desde hace largo tiempo denunciando la presunta “injerencia” de Trump en la política colombiana sugirió además en su contacto con los medios de prensa que el presidente entrante tiene la intención de extraditarlo a Estados Unidos bajo falsas acusaciones.
Muy lejos de calmar las aguas, Petro también avizoró una posible “guerra civil” en el país por el rechazo que generan ese y otros presuntos planes del próximo gobierno. “Está clarito lo que puede ser una guerra civil en Colombia”, aseveró el mandatario.
Estas declaraciones obviamente fueron respondidas por De la Espriella, quien tiene un estilo más histriónico aún que el de Petro. En una transmisión en vivo en sus redes sociales, el próximo presidente colombiano arremetió contra Petro y también contra Cepeda, expresando que “por primera vez un presidente saliente y su candidato perdedor han optado sin ninguna razón por no reconocer el triunfo de la democracia en las urnas y declarar una tal desobediencia civil al gobierno que represento y que fue elegido por casi 13 millones de colombianos que se decidieron por mí en contra de todo del establecimiento de los poderes legales e ilegales”.
Además, de acuerdo con lo que consignaron medios locales, agregó que “el detalle que les estoy relatando no es menor y el país entero debería estar muy ocupado en interpretar esta afrenta contra la decisión soberana del pueblo colombiano, porque no podemos normalizar, queridos compatriotas, que quienes participaron en democracia, así sea combinando todas las formas de lucha y perdieron, estén preparando la desestabilización del país”.
En ese sentido, De la Espriella reiteró que es el “presidente de todos los colombianos” y que hará respetar, “con la fuerza de la Constitución y la ley, lo que los colombianos decidieron, que fue elegirme”. Además, hizo un llamado para que “no sigamos normalizando lo incorrecto, lo ilegal, lo torcido. Llamemos a las cosas por su nombre y vamos a enfrentarlas como lo que son. La tal desobediencia civil no es más que un eufemismo para intentar desestabilizar la democracia, y no lo voy a permitir”.