Falleció este jueves en la Unidad de Detención de las Naciones Unidas en La Haya el exgeneral serbo-bosnio Ratko Mladic, quien cumplía cadena perpetua en la ciudad neerlandesa por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos durante la guerra de Bosnia-Herzegovina.
Mladic, conocido como el “carnicero de Bosnia”, murió a los 84 años, según informó la cadena televisiva estatal serbia RTS. En 2017, Mladic fue condenado por la Justicia internacional por genocidio tras orquestar la masacre de Srebrenica, ocurrida en 1995, en la que al menos 8.000 hombres bosnios musulmanes fueron asesinados en pocas horas, en la que fue la peor atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
El criminal de guerra había presentado una apelación, pero en junio de 2021 la corte ratificó su condena. Mladic había sido arrestado en 2011 luego de estar prófugo durante 16 años, y fue uno de los últimos sospechosos en enfrentarse a juicio en el Tribunal Internacional Criminal de la ONU para la antigua Yugoslavia.
De acuerdo con lo que consignó el portal Balkan Insight, la cobertura mediática tras conocerse la noticia reflejó una marcada diferencia de reacciones entre Serbia –donde algunos presentan a Mladic como un héroe militar– y Bosnia-Herzegovina, donde los bosníacos musulmanes y otros sectores lo consideran un criminal de guerra.
En Serbia, esta división se vio acentuada por la postura de los medios afines al gobierno, que ensalzaban el papel de Mladic durante la guerra y destacaban los esfuerzos de las autoridades serbias por lograr su liberación y traslado a Belgrado cuando se encontraba gravemente enfermo. Por el contrario, algunos políticos de la oposición se refirieron a su fallecimiento como la muerte de un criminal de guerra condenado.
Los medios serbios progubernamentales amplificaron las afirmaciones de políticos nacionalistas según las cuales Mladic había sido “asesinado” por el tribunal de la ONU en La Haya al no haber sido trasladado a Belgrado para recibir atención médica, tal como sus abogados habían solicitado reiteradamente.
La cadena pública serbia RTS y los medios afines al gobierno destacaron que el presidente serbio, Aleksandar Vučić, había solicitado la semana anterior al tribunal que liberara a Mladic y permitiera su traslado a Serbia. “No entiendo por qué no permiten que alguien pase sus últimos días fuera de una celda. Pero ¿me sorprende especialmente? No”, declaró entonces el mandatario serbio, según informó Informer, uno de los principales diarios serbios progubernamentales.
Por su parte, los bosnios musulmanes y sobrevivientes de las sangrientas campañas militares de Mladic exigieron el fin de la negación de sus crímenes, un fenómeno que sigue muy extendido en Serbia y en la Republika Srpska, entidad autónoma manejada por los serbo-bosnios dentro del territorio de Bosnia-Herzegovina.
Camil Durakovic, exalcalde de Srebrenica y actualmente uno de los vicepresidentes de la Republika Srpska, quien logró escapar a pie del genocidio de Srebrenica, señaló que Mladic sobrevivió décadas a sus víctimas. “Sobre todo, sentimos la amargura de que él viviera hasta una edad tan avanzada mientras que miles de otras personas, lamentablemente, no lo hicieron”, declaró Durakovic.
Mientras tanto, Munira Subašić, de la asociación Madres de Srebrenica y también superviviente de las atrocidades de la guerra, afirmó que las madres de las víctimas del genocidio “seguimos llevando el dolor en el alma, seguimos escuchando negaciones, seguimos oyendo decir que Ratko Mladic fue un héroe para los serbios”.
La Asociación de Víctimas y Testigos del Genocidio, con sede en Bosnia, insistió en que la muerte de Mladic “no puede ser abordada fuera del contexto de los crímenes por los que finalmente fue condenado”. “Tras su nombre quedan miles de personas asesinadas, expulsadas, detenidas y torturadas; ciudades y pueblos destruidos; el asedio de Sarajevo; la persecución sistemática de la población no serbia y, sobre todo, el genocidio de Srebrenica, en el que fueron asesinados más de 8.000 hombres y niños bosniacos”, expresó la asociación en un comunicado publicado este jueves.