El gobierno brasileño que encabeza el presidente Luiz Inácio Lula da Silva está en contra de la explotación de tierras raras en la localidad de Minaçu, en el norte del estado de Goiás, por parte de una compañía estadounidense, USA Rare Earth, entidad que hace algunas semanas firmó un acuerdo para adquirir una participación en la empresa minera Serra Verde.
El principal punto de crítica del gobierno es la previsión de que el 100% de la producción inicial se envíe a Estados Unidos, donde, de acuerdo con lo que informaron representantes de la empresa, se proveerá de insumos a la industria armamentística.
Según informó la cadena Globo, el acuerdo entre las empresas contempla la combinación de sus operaciones para formar una cadena completa de producción de imanes, que abarca desde la extracción de minerales hasta la fabricación. La operación aún depende de la aprobación de los accionistas en una asamblea que está programada para el viernes.
Según declararon integrantes del gobierno federal, se está analizando una estrategia para revisar el contrato de explotación firmado entre las empresas en Goiás.
A juicio de los interlocutores del presidente Lula, dado que las tierras raras se encuentran en el subsuelo, los recursos son patrimonio del Estado.
El criterio es que, tras la aprobación de una nueva legislación para el sector, el negocio podría revisarse, ya que la empresa no tendría un derecho adquirido a la explotación de estos recursos estatales. En la actualidad, Brasil todavía no cuenta con una política nacional de minerales críticos.
Una propuesta sobre el tema fue aprobada por la Cámara de Diputados en mayo y está pendiente de análisis en el Senado Federal. Este miércoles, tras una reunión con Lula, el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, integrante del partido centroderechista União, anunció que el proyecto se someterá a votación la semana que viene.
La propuesta contempla la creación del Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos, vinculado a la Presidencia de la República, de acuerdo con lo que consignó el portal Brasil 247. El organismo deberá establecer directrices para el sector y validar proyectos de minería en el país.
Si la aprobación de la propuesta se demora en el Congreso, el consejo no podrá constituirse a corto plazo. En caso de que se presente este escenario, integrantes del gobierno consideran la posibilidad de recurrir a la vía judicial para impugnar la explotación de tierras raras por parte de la empresa estadounidense.
La definición de normas para la explotación de tierras raras y minerales críticos figura entre las prioridades del gobierno de Lula.
Varios ministros que integran el gabinete del mandatario y candidato a la reelección defienden una política que fomente las inversiones privadas nacionales y permita la participación de capital extranjero, siempre y cuando los minerales se procesen en territorio brasileño.
La propuesta consiste en que los recursos se sometan a procesos de industrialización capaces de convertirlos en productos de alta tecnología, como chips, baterías y equipos destinados a la defensa nacional.
