La encuesta Atlas/Bloomberg publicada este jueves en Brasil muestra al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y al candidato opositor Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, en un empate técnico en una posible segunda vuelta de las elecciones de octubre.
De acuerdo con el sondeo, en la primera vuelta que se celebrará el 4 de octubre, Lula, líder del Partido de los Trabajadores (PT), obtendría el 44,1% de los votos, Bolsonaro el 41,7%, y mucho más atrás se ubicarían el candidato Renán Santos del partido derechista Missao con el 5,1% de las adhesiones y el escritor Augusto Cury, del partido Avante, con el 3,5%.
De acuerdo con el mismo sondeo, en una casi segura segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, Bolsonaro tendría el 47,2% contra el 46,8% de Lula, cifras que están dentro del margen de error de la encuesta, que es de un punto porcentual.
Si bien Lula había tomado cierta distancia de Bolsonaro en las encuestas de hace algunas meses, en medio de la puja arancelaria con Estados Unidos, la crisis dentro del Supremo Tribunal Federal (STF) provocada por el presunto involucramiento del ministro Alexandre de Moraes con el banquero Daniel Vorcaro, del Banco Master, que aún sigue sin ser resuelta, parece haber impactado negativamente en los apoyos al PT.
Por este motivo, en un intento por sacar la crisis que involucra al STF del centro de la disputa electoral, la campaña de Lula decidió cambiar su estrategia y centrar los ataques directamente en Bolsonaro, quien también fue vinculado a Daniel Vorcaro.
Según conversaciones que divulgó la Policía Federal en el marco de la investigación contra el banquero, cuyo banco quebró de manera fraudulenta el año pasado, Vorcaro le habría dado a Flávio Bolsonaro aproximadamente 12 millones de dólares para la producción de la película Dark Horse, una biografía del expresidente Jair Bolsonaro.
La opinión de los integrantes de la campaña del PT es que el debate sobre el STF terminó eclipsando la investigación en curso sobre los fondos solicitados por Flávio Bolsonaro a Vorcaro.
De acuerdo con lo que informó la cadena Globo, como parte de la nueva estrategia, el propio Lula comenzará a lanzar ataques directos contra su adversario, un papel que hasta ahora habían desempeñado principalmente sus aliados y la propaganda electoral.
Esta semana, el presidente adoptó ese tono en discursos y entrevistas. “¿Flávio, ¿dónde está el dinero de la corrupción del Master?”, cuestionó Lula.
Al mismo tiempo, redes sociales vinculadas al PT comenzaron a difundir mensajes con el eslogan “Quien vota a Flávio vota a Vorcaro”, en un intento de asociar al candidato ultraderechista con el empresario investigado.
