El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el austríaco Volker Türk, declaró que la “minuciosa” labor de recuperación que vienen realizando los equipos de rescate locales en la Franja de Gaza plantea serias dudas sobre el cumplimiento del derecho internacional y sugiere que podrían haberse cometido crímenes de guerra por parte de los israelíes en su devastadora ofensiva contra el territorio palestino.
Las autoridades palestinas afirman que miles de cuerpos permanecen sepultados bajo los escombros, pero Israel se niega a autorizar la entrada de la maquinaria pesada necesaria para retirarlos.
“Se están desenterrando restos de lo que parecen ser familias enteras en lugares que fueron pulverizados por los ataques israelíes”, manifestaron funcionarios de salud palestinos, de acuerdo a lo que publicó el portal oficial de Naciones Unidas.
El alto comisionado expresó su preocupación de que los restos recuperados hasta el momento “podrían ser solo la punta del iceberg”, ya que “gran parte de Gaza quedó arrasada por los bombardeos israelíes o por operaciones de demolición y limpieza con maquinaria pesada y explosivos”.
Además, muchas zonas donde están desplegadas las tropas israelíes, aproximadamente el 70% del territorio gazatí, “siguen siendo arrasadas por excavadoras, sin ningún respeto por los fallecidos que yacen bajo los escombros”.
Volker Türk destacó la necesidad de preservar las pruebas de las violaciones —incluso en los lugares destruidos—, dados los procedimientos legales en curso sobre la conducción de las hostilidades en Gaza.
El máximo responsable de derechos humanos de las Naciones Unidas pidió además que se permita el acceso de investigadores internacionales a todas las zonas de Gaza para ayudar a recopilar pruebas.
Según las autoridades de defensa civil palestinas, que responden al gobierno de la organización palestina Hamas, informaron que desde noviembre del año pasado pudieron recogerse más de 630 cuerpos y otros restos humanos de entre los escombros de edificios destruidos en toda la Franja de Gaza. Asimismo, estimaron que más de 8.000 personas permanecen desaparecidas bajo los escombros.
“Deben realizarse todos los esfuerzos posibles para documentar e identificar a estas víctimas, preservar la información forense y las muestras biológicas, registrar los lugares de inhumación e informar a sus familias”, declaró Türk.
Entre el 27 de junio y el 27 de agosto, las autoridades locales informaron de la recuperación de 233 de los 407 cuerpos que se cree yacían bajo 20 edificios destruidos, principalmente en la ciudad de Gaza.
Este mes, los equipos comunicaron la recuperación de 96 cuerpos y restos humanos en Az Zeitoun, un barrio al sureste de la ciudad de Gaza que presuntamente fue atacado en noviembre de 2023.
La mayoría de los restos se recuperaron manualmente; entre ellos se encontraban 58 niños y 23 mujeres.
“Estas minuciosas labores de recuperación son un crudo recordatorio de la gravedad y la magnitud de la destrucción ocurrida hace tres años, agravada hoy por el sufrimiento prolongado y la miseria que conlleva la incertidumbre de tantos años”, afirmó Türk.
En un informe de 2024, la Oficina del Alto Comisionado (ACNUDH) destacó el uso por parte de Israel de bombas pesadas de hasta 900 kilos entre el 9 de octubre y el 2 de diciembre de 2023 contra edificios residenciales, una escuela, campamentos de refugiados y un mercado, causando la muerte de más de 200 personas.
El informe concluyó que dichos ataques podrían haber vulnerado principios fundamentales del derecho internacional humanitario, que exige a las partes beligerantes respetar los principios de distinción, proporcionalidad y precaución en los ataques.
“En diversas ocasiones expresé mi profunda preocupación por el hecho de que los métodos y medios elegidos por Israel para llevar a cabo las hostilidades —incluido el uso extensivo de armas explosivas con efectos de área amplia en zonas densamente pobladas— no garantizaran una distinción efectiva entre civiles y combatientes”, agregó Türk.
El hallazgo de numerosos restos bajo los escombros en la ciudad de Gaza reaviva las preocupaciones sobre crímenes de guerra y otras atrocidades.
