El periodista y exlegislador brasileño Jean Wyllys brindó una entrevista a Paren el mundo, de la diaria Radio, en la que abordó el panorama político a menos de un mes de la primera ronda de las elecciones en Brasil, cuando las encuestas muestran un escenario de cercanía entre el actual presidente y candidato por el Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, y el líder derechista Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal.
Wyllys, que se postula como candidato a diputado por el estado de San Pablo por el PT, denunció que el actual Congreso Nacional de Brasil “ha sido degenerado y cooptado por bandas criminales e intereses corporativos y privados”. Por esa razón, su candidatura busca no solo la reelección del presidente brasileño, sino también “recuperar la decencia en la política” y “elevar el nivel”. “La intención es esa: mejorar el Congreso nacional”, dijo, y destacó la necesidad de “decirle a la gente que la política no está del todo perdida” y que “no hace falta que haya representantes relacionados con los intereses privados, las corporaciones o las bandas criminales” en el Legislativo brasileño.
Sin embargo, la preocupación del exlegislador excede a la institución parlamentaria y pasa también por la influencia que diferentes elementos tienen sobre la sociedad brasileña actuando desde otros lugares. Por eso, ante la pregunta de cómo interpreta el escenario de cara a las elecciones, dijo que lo ve “muy parecido” al de 2018 en lo que respecta a las noticias falsas, debido a que las big techs –las compañías propietarias de plataformas sociales como X e Instagram– “han acumulado mucha más plata y mucho más poder”.
El candidato a diputado anotó que tan solo una de esas empresas, la estadounidense Meta, acapara cerca del 70% de la publicidad electoral este año y que, “en contrapartida, ha disminuido bastante el alcance de los contenidos de la izquierda”. En ese sentido, dijo que si bien la captura en Bolivia del influencer de derecha Fernando Cerimedo –quien “ha intervenido a favor de los candidatos de extrema derecha”– tuvo un efecto positivo en la campaña, esta aún “se ve afectada” por “muchas formas de desinformación”.
También puso en tela de juicio las últimas encuestas, dado que los institutos encargados de realizarlas están “a menudo relacionados con la derecha” y responden a sus intereses. Incluso fue más allá y denunció la existencia de una “alianza de los medios de comunicación masivos, que pertenecen a las oligarquías de derecha, con las big techs, que quieren atender los intereses de Donald Trump en América Latina”.
Dijo que el PT está “intentando equilibrar” dos aspectos en la campaña, de manera de atender esa realidad: por un lado, busca transmitirle a la gente “que sus vidas mejoraron por causa del PT”, pero, por otro lado, debe enfrentar la reacción y decir “más directamente quién es Flávio Bolsonaro”, a quien acusó de estar relacionado “con una banda criminal conocida”, en alusión a su involucramiento en el caso banco Máster.
“Lula está poniendo un freno a la política neocolonialista de Donald Trump en América Latina”
Sobre el efecto que las investigaciones contra el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil Alexandre de Moraes por el caso banco Master pueden tener en la campaña, Wyllys evaluó que se trata de una crisis “providencial” y denunció que fue producida para “empaquetar las elecciones”. Las investigaciones, ordenadas por el también ministro del STF André Mendonça, sacaron a la luz una serie de conversaciones entre De Moraes y Daniel Vorcaro, expropietario del banco que quebró de manera fraudulenta el año pasado. Wyllys cuestionó el accionar de Mendonça y consideró que el juez habría recibido el encargo de “implosionar la Suprema Corte desde adentro”.
También mencionó el resquemor de algunos actores “fascistas” por el rol que tuvo De Moraes al contener el intento de golpe de Estado tras la victoria de Lula sobre Jair Bolsonaro en 2023. Atacarlo ahora, dijo, “es un intento de impactar en las elecciones”. Cuestionó asimismo el “odio casi irracional” de las oligarquías al actual presidente, que, dijo, “ha sido muy conciliador” con ellas, y lo atribuyó a un “odio de clase”. “Claro, Lula está poniendo un freno a la política neocolonialista de Donald Trump en América Latina”, puntualizó.
Por todo esto, evaluó que una posible victoria de Bolsonaro tendría un efecto negativo no solo para Brasil, sino para la región entera, y llamó a la unidad de todos los progresismos para “luchar por la soberanía de nuestra región” y “los derechos humanos de todos”. Sobre los adversarios electorales del PT en esta elección, afirmó: “Es gente que no está a favor de la vida: odia a las mujeres, odia a los mestizos, odia a los inmigrantes racializados, odia a los LGBTQI+, odia a la prensa libre”, enumeró. Y remató: “No podemos proyectar siquiera otra hipótesis: vamos a unirnos todos nosotros en América Latina para alcanzar la liberación de nuestra región [...] y para dejar de ser colonia”.
