El Supremo Tribunal de Brasil investiga al senador y candidato a la presidencia Flávio Bolsonaro por sospechas de corrupción, evasión de divisas y lavado de activos. Si bien esta investigación comenzó en julio, recién este viernes el juez instructor del proceso, André Mendonça, decidió levantar en parte el secreto que regía sobre la investigación, tal como lo pidió el titular de esa corte, Luiz Edson Fachin.
De este modo se pudo confirmar que después de una investigación de la Policía Federal, y con el visto bueno de la Fiscalía, Mendonça dispuso que se incluya a Flávio Bolsonaro en este proceso judicial.
El caso se conoció cuando el medio Intercept Brasil accedió a mensajes del celular de Daniel Vorcaro, responsable del Banco Master y encarcelado desde 2025 por un enorme fraude financiero, que decidió colaborar con la Justicia.
Según los mensajes que se habían publicado, Flávio Bolsonaro le pidió a Vorcaro donaciones millonarias para financiar una película que todavía no se estrenó, Dark Horse, sobre la vida de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Se presume que Vorcaro le entregó una cantidad inusual para un proyecto de estas características, 61 millones de reales, más de 11 millones de dólares.
Existen indicios de que esas donaciones fueron depositadas en cuentas en Estados Unidos que pertenecen a personas del entorno de los Bolsonaro. En mayo, el diario Folha de São Paulo publicó que sospecha que parte de ese monto fue destinado a financiar las acciones del exdiputado Eduardo Bolsonaro en Estados Unidos, donde hizo lobby para que el gobierno de Donald Trump presionara a Brasil con aranceles y sanciones.
Estas presiones tuvieron dos objetivos: primero, intentar que Jair Bolsonaro no fuera condenado por intento de golpe de Estado, y después, con el expresidente ya condenado a 27 años de prisión, se buscó perjudicar electoralmente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección en octubre y tiene a Flávio Bolsonaro como su principal rival.
De acuerdo con el portal Metrópoles, la Policía Federal, que es la encargada de investigar casos penales en Brasil, registró que una llamada de Flávio Bolsonaro a Vorcaro, el 16 de setiembre de 2025, coincide temporalmente con el último envío de fondos al exterior, y si bien esto no comprueba una ilegalidad, es uno de los indicios que involucran al candidato.
Para la Procuraduría General de la República, Flávio Bolsonaro participó en esta coordinación porque hizo tratativas directas con Vorcaro sobre reuniones y cobro de transferencias.
Secreto en cuestión
La decisión de levantar en forma parcial el secreto sobre el caso fue cuestionada por otro juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, que consideró que hubo una “elección selectiva” de lo que se hizo público y lo que no, y pidió a Fachin que se dé a conocer todo el expediente, informó el diario Globo. De Moraes también aparece en conversaciones con el banquero Vorcaro.
Pese a que regía el secreto sobre el caso, varios actores políticos, entre ellos el propio presidente Lula, señalaron que se filtraron segmentos de la investigación que eran sesgados políticamente en cuanto a quiénes quedaban mal parados.
También Flávio Bolsonaro pide que se hagan públicos todos los documentos, y la semana pasada se defendió públicamente y dijo que “no hubo absolutamente nada de irregular” en su búsqueda de recursos privados para financiar la película.
Hay otro caso en el que se investiga la financiación de la película, que busca determinar si parlamentarios del Partido Liberal, al que pertenece Bolsonaro, aportaron recursos públicos para realizarla, mediante una organización no gubernamental, recordó la agencia Efe. En este caso, el ministro del Supremo Tribunal Federal que está a cargo es Flávio Dino, y este jueves dispuso 49 medidas que incluyeron allanamientos e incautaciones.
Se investiga a los diputados Bia Kicis, Marcos Pollon y Mario Frias, que además es el guionista de Dark Horse y fue secretario de Cultura en el gobierno de Jair Bolsonaro. Otra personas que es investigada es la productora ejecutiva de la película, Karina Ferreira da Gama.
El recorrido de los fondos
Según informó el diario Globo, la Procuraduría General de la República, a cargo de Paulo Gonet, elaboró un documento a partir de las investigaciones de la Policía Federal, que apunta a que Eduardo Bolsonaro, desde Estados Unidos, se encargó de orientar el procedimiento para el envío de fondos a ese país. Si bien no se hizo público con quién se comunicaba, daba indicaciones sobre la operativa.
“Lo ideal sería contar con los recursos ya en Estados Unidos, porque las transferencias internas dentro de Estados Unidos son sencillas. Si la empresa brasileña que los envíe a Estados Unidos no dispone del gran presupuesto que mencionamos como ejemplo, surgirán problemas; será necesario realizar los envíos de a poco, y calculamos que esto llevaría unos seis meses”, dice uno de los segmentos atribuidos a Eduardo Bolsonaro. En otro, se menciona “Altieris Santana está a tu disposición e incluso puede viajar para reunirse personalmente con quien haga falta”.
De acuerdo con el medio brasileño, Altieris Santana, fue identificado en la investigación como integrante del Havengate Development Fund, un fondo de inversión con sede en Texas, Estados Unidos, responsable de administrar los fondos enviados para la película y transferirlos a la productora Go Up Entertainment.
La Policía Federal afirma que “la magnitud de los valores identificados [...] sigue difiriendo significativamente de los parámetros de referencia del mercado audiovisual nacional y, sumada a las demás circunstancias descritas, refuerza la necesidad de investigar para verificar la compatibilidad económica y el destino efectivo de los recursos”. También señala que “la discrepancia entre las proyecciones del plan de negocios y cualquier parámetro realista del mercado cinematográfico nacional constituye un elemento que refuerza la necesidad de indagar sobre la viabilidad económica y la verdadera finalidad de la operación”.
La investigación busca determinar cuál es el origen de los recursos destinados a financiar la película, así como el papel que jugaron distintas personas, entre ellas el candidato a la presidencia por el Partido Liberal. También se investiga la participación de la empresa Entre Investimentos, como intermediaria de los pagos, y del fondo de inversiones Havengate Development Fund LP. Finalmente, se propone averiguar quiénes eran los beneficiarios finales de los montos enviados al exterior.
