La cadena de televisión brasileña Globo anunció la cancelación del debate entre los candidatos a la presidencia de Brasil que había organizado para este jueves, poco antes de las elecciones del domingo. Según lo que consignó el medio a través de su portal de noticias G1, la suspensión se debió a que recibió dos notificaciones judiciales “que interfieren con las reglas previamente acordadas”.
La decisión se enmarca en un escenario sumamente polarizado entre los dos grandes favoritos: el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, y el ultraderechista Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que cumple condena por intento de golpe de Estado.
La primera notificación que recibió Globo tenía la firma de la ministra Estela Aranha del Tribunal Superior Electoral (TSE) y su contenido “invalida la sección del reglamento del debate que trata sobre los candidatos ausentes”. Concretamente, la decisión prohibió la colocación de un podio vacío con el nombre de Lula y también la formulación de las preguntas que se le habrían planteado al candidato ausente por parte de los presentes, dos elementos incluidos en el reglamento.
La segunda fue emitida por el ministro Gilmar Mendes, del Supremo Tribunal Federal, y se vincula con la participación de Renan Santos del partido Misión. En este caso, aunque la normativa original establece que deben ser invitados los candidatos con representación de al menos cinco parlamentarios en el Congreso Nacional, la decisión del magistrado determinó la participación de Santos a pesar de que su partido solo cuenta con uno.
Además, el martes 29, el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, también concedió una decisión preliminar a solicitud del Partido Novo, mediante la cual modificó los criterios de participación y garantizó la participación de su candidato presidencial, el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema.
“Nuestro deber es promover la democracia; sin embargo, las sucesivas decisiones judiciales adoptadas momentos antes de la celebración del debate generan inseguridad jurídica y representan una injerencia indebida en la libertad que tienen los medios de comunicación para organizar debates electorales”, consignó el medio.
Por otro lado, los candidatos que sí habían confirmado su presencia en el evento se pronunciaron al respecto y lamentaron la decisión. El psiquiatra y autor de libros Augusto Cury –que en las últimas encuestas alcanza un 4%– dijo que los debates “son el oxígeno de la democracia” y sin ellos “no se conocen las ideas”. A su vez, Zema calificó como “lamentable” que “todo haya cambiado mediante una decisión judicial sin fundamento legal alguno”, y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado lo tildó como una “flagrante afrenta a la democracia”, consignó G1.
Lula y Flávio ya habían anunciado que no participarían
El miércoles 30, la oficina de prensa de Lula informó a Globo que el presidente y candidato a la reelección no participaría en el debate, lo que en ese momento dejó como participantes a Bolsonaro y tres postulantes con menos del 6% de intención de voto.
Lula sustituyó esa instancia por una extensa entrevista con el podcast Flow que se emitió por YouTube 45 minutos antes de la hora que estaba prevista para el comienzo del debate. Allí, explicó que, a su entender, el formato era inadecuado porque los asistentes “hablan un minuto y esperan diez”, al tiempo que consideró más efectivo “un debate en el que se les hicieran las mismas preguntas a todos los candidatos”. Además, cuestionó la diferencia entre postulantes que se ve reflejada en las encuestas y dijo que “no se puede llevar a un candidato con el 49% a un debate y ponerlo a debatir con otro que está cerca del 1%” porque resulta “desproporcionado”.
Por otro lado, tras conocerse algunas de las notificaciones que recibió Globo durante este jueves, Bolsonaro también anunció a través de una publicación en X que no participaría en la instancia “debido a la censura impuesta al evento por el TSE”, ya que “la prensa debe ser libre y las elecciones limpias”. El ultraderechista optó por sustituir el debate por una transmisión que superó las dos horas de duración a través de su propio canal de YouTube y, debido a que coincidió con la entrevista de Lula, se generó una competencia de audiencias.
En tanto, las últimas horas antes de las elecciones transcurren en un contexto marcado por la polarización y las sospechas de intentos de injerencia extranjera.
Sobre el primer punto, este viernes se publicó una nueva encuesta de Datafolha que posicionó a Lula con el 45% de los votos válidos y a Bolsonaro con el 40% para la primera vuelta. En cuanto al segundo punto, diversos portales brasileños e internacionales consignaron que Estados Unidos suspendió este viernes 2 sus servicios consulares en Brasil por “motivos de seguridad” –según comunicó la propia misión– y el medio Carta Capital aseguró que “parte de los altos cargos en Brasilia” interpretaron la medida como una señal de un posible intento de injerencia en el proceso político.
