Ursula von der Leyen, la presidenta del Ejecutivo de la Unión Europea (UE), dio este miércoles su discurso de balance anual ante el Parlamento del bloque, reunido en Estrasburgo, Francia, en una sesión que tuvo como invitado al primer ministro canadiense, Mark Carney. El diario francés Le Monde señaló que nunca antes un dirigente no europeo había sido invitado a una sesión de este tipo.
A Carney se dirigió Von der Leyen en un pasaje clave de su discurso: “Querido Mark, he dicho que debemos replantear con urgencia nuestras alianzas. Por eso, me gustaría trabajar contigo para abrir la puerta a que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea. Compartimos un océano, unos mismos valores y una misma forma de ver el mundo. Y ahora construiremos también nuestro futuro común”.
Von der Leyen consideró que “por su tamaño y su poder”, es Europa la que debe tomar la iniciativa en procesos de este tipo y dijo que por eso invitó a Carney a esta instancia en Estrasburgo. Se prevé que el jueves, el primer ministro canadiense pronuncie un discurso ante el Parlamento Europeo, informó Europa Press.
En un momento de “fractura” del sistema internacional basado en normas y en “un mundo abiertamente hostil”, “debemos replantear urgentemente nuestras alianzas y construir coaliciones globales para reforzar nuestra resiliencia y nuestras democracias”, dijo la presidenta del Ejecutivo de la UE.
“Una guerra territorial de agresión está asolando nuestro continente; han estallado otras en las cercanías. La pugna por las capacidades industriales está configurando la competencia mundial. Y una batalla de narrativas busca socavar la confianza en Europa”, afirmó Von der Leyen. “¿Vamos a permitir que nuestras democracias sean socavadas por los testaferros y títeres de regímenes autoritarios?”, dijo. “Desprecian nuestros valores y quieren romper nuestra unidad europea. Así pues, no nos limitemos a combatir esto; luchemos juntos por nuestra idea de Europa”.
La dirigente demócrata cristiana alemana, exministra de Angela Merkel, destacó los vínculos de Europa con Canadá, señaló que han trabajado juntos “en Ucrania, en defensa, en materias primas y en cadenas de suministro”.
Propuso que ambas partes avancen más allá del actual Acuerdo Integral de Economía y Comercio (CETA, en inglés), que aumentó en 75% el comercio de bienes en los últimos diez años, y pasen a una “Alianza para el Futuro”. Esa nueva etapa incluiría mayor integración en tecnología, industrias de defensa, energía y ciberseguridad, y convertiría el mar Ártico en “un proyecto conjunto emblemático”.
La titular de la Comisión Europea aclaró que “esta no es una alianza contra nadie, sino a favor de nuestra fortaleza común”, y manifestó que “el destino de Europa debe permanecer en manos de los europeos”. En su discurso llamó además a fortalecer la seguridad europea y mejorar la respuesta ante la crisis climática y los desafíos de la IA y las redes sociales.
Según informó France 24, la creación del nuevo estatus de miembro asociado a la UE podría abrir la puerta a que otros estados, como Noruega y Reino Unido, aspiren a acceder a esa categoría. A su vez, la agencia AP, informó que Canadá tiene la voluntad de que el cambio abarque distintos aspectos, entre ellos que los ciudadanos canadienses accedan a vivir y trabajar en Europa sin necesidad de visados.
Según informó Le Monde, para la llamada “mayoría Von der Leyen”, que reúne a los diputados de partidos liberales, socialdemócratas y conservadores europeos, el primer ministro canadiense es una especie de héroe que supo resistir las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump.
Después de la sesión, Carney manifestó en sus redes sociales: “Ha sido un honor escuchar la intervención de la presidenta Von der Leyen ante el Parlamento Europeo, mientras construimos una alianza más profunda para el futuro”. Dijo que mantuvo una reunión con la titular del Ejecutivo europeo y otra con la presidenta del Parlamento del bloque, Roberta Metsola, y hablaron del trabajo que se está haciendo “para profundizar la asociación entre Canadá y la UE” en energía, defensa, minerales críticos, investigación y tecnología.
“En un mundo más peligroso y dividido, Canadá está forjando relaciones más sólidas con socios de confianza para construir una mayor autonomía estratégica, resiliencia y soberanía”, dijo Carney.
