Desde el viernes y hasta el domingo, Rusia celebra unas elecciones parlamentarias que son las primeras desde la invasión a Ucrania y en las que votarán también los habitantes de las cuatro regiones ucranianas anexionadas en 2022: Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Se elegirán las 450 bancas del Parlamento y gobernadores de 11 regiones. En total, hay 111 millones de habilitados para votar, de los cuales 10% ya emitieron su voto el viernes.
El partido del presidente Vladimir Putin, Rusia Unida, tiene el camino allanado para obtener una mayoría de escaños en unas elecciones en las que no hay una competencia política real. Se postulan partidos que no tienen posibilidades de crecer demasiado en cantidad de bancas, de los cuales el principal es el Partido Comunista, y el único contrario a la guerra en Ucrania, Yábloko, fue excluido de la elección.
El veto de las autoridades a algunos candidatos y organizaciones políticas fue cuestionado el viernes por la Comisión Europea, que también repudió que se vote en territorios ucranianos anexados. Lo consideró “una violación más del derecho internacional”.
De las 450 bancas del Parlamento, el oficialismo cuenta actualmente con 324, y Rusia Unida aspira a ampliar esa mayoría. Con ese objetivo y el de movilizar al electorado, presenta candidatos fuertes y cercanos al presidente, como el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, o el alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, que gobierna desde 2010 la capital rusa: fue reelecto en 2013, 2018 y 2023.
También se presentan varios candidatos que son veteranos de la guerra en Ucrania. El gobierno de Putin aspira a que la votación, y en particular una alta participación, funcionen como una señal de respaldo a la llamada “operación militar especial” que comenzó en febrero de 2022. “La participación en las elecciones es nuestra contribución común a la victoria de Rusia. Esta será nuestra respuesta común a aquellos que quieren debilitar a Rusia, contener su desarrollo y privarnos de soberanía y del derecho a elegir de manera independiente nuestro destino”, dijo Putin el miércoles, en un discurso transmitido por televisión.
“Nuestra elección y voluntad demostrarán de nuevo que tras nuestros soldados hay millones de personas, que somos un pueblo unido por valores comunes, una memoria histórica, el amor a la patria y que nadie podrá ni dividirnos ni intimidarnos, minar nuestro Estado y nuestro sistema sociopolítico”, dijo el presidente ruso. Según citó la agencia Efe, Putin manifestó su convicción de que ganarán las elecciones aquellos candidatos “más decentes, competentes y patriotas de Rusia”.
Mientras tanto, la guerra sigue, y el viernes, en la primera jornada de votación, las autoridades locales de Lugansk denunciaron que ataques ucranianos dejaron cuatro muertos y cinco heridos. El gobernador de esa región anexada, Leonid Pásechnik, dijo que desde la noche del jueves, se intensificaron allí los ataques ucranianos.
El gobierno de Ucrania, liderado por Volodímir Zelenski, manifestó que estas elecciones son una “farsa” y que en los territorios que Rusia anexionó la votación será “nula”.
También en el sur de Rusia se reportaron ataques ucranianos. Las autoridades rusas comunicaron el derribo de más de 50 drones ucranianos que llegaron al sur del país y dañaron ocho edificios de viviendas y seis casas en distintas localidades, sin causar muertes. Según el alcalde de Moscú, más de 350 drones fueron derribados un día antes, el jueves, cuando se dirigían a la capital, y 64 de ellos lograron avanzar hasta sus inmediaciones.
