Fin de semana Brasil

Simpatizantes de Bolsonaro, el 7 de setiembre, en San Pablo.

Foto: Miguel Scarriol, AFP

La Inteligencia de Brasil alerta sobre el riesgo de injerencia de Estados Unidos en las elecciones

Un informe sobre “amenazas al proceso electoral 2026” advierte que la presión de Washington sobre el país avanzó hasta un punto “crítico”

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La Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) presentó al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y al Tribunal Superior Electoral (TSE) un informe en el que analiza los riesgos de injerencia y presión del gobierno estadounidense en el proceso electoral brasileño. Concluye que estas prácticas de Washington alcanzaron un punto “crítico”.

El documento sobre “amenazas al proceso electoral 2026”, presentado en agosto, señala que hay una “escalada de presión sobre Brasil” y una “intensificación selectiva y reconfiguración de la presión” ejercida por Estados Unidos en el país, sin romper con “el patrón estructural de influencia ya existente”.

Este informe, al que accedió el diario Folha de São Paulo, y citaron varios medios brasileños, señala que el dominio geopolítico de América Latina se convirtió en una prioridad del segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump. En particular, destaca el papel que juega el secretario de Estado, Marco Rubio, como articulador de esta política.

La ABIN afirma que Rubio intentó instalar una narrativa, que la oposición brasileña adoptó, en la cual se buscó atribuir al presidente Lula la responsabilidad sobre la imposición de aranceles a Brasil. Por ejemplo, con acusaciones como la de que “no negoció de buena fe”. Agrega que Rubio actúa con un fuerte componente ideológico para debilitar a los gobiernos progresistas del continente y favorecer la llegada de políticos conservadores y alineados con Washington.

Estas acciones, afirma la ABIN, buscan también impedir que potencias rivales, como China, avancen en la región y accedan a “activos estratégicos y riquezas naturales”, así como a infraestructura. Se apunta a favorecer el “control directo o indirecto del gobierno de Estados Unidos” y “a través de capital privado estadounidense”.

Por lo tanto, la ABIN aumentó a “un nivel crítico” los riesgos de injerencia y presión de parte de Washington para el proceso electoral que incluye la primera vuelta de las presidenciales, el domingo 4 de octubre, y una muy probable segunda vuelta, el 25.

La agencia de inteligencia destaca que, en el ámbito regional, Brasil tiene un gobierno con mayor capacidad y disposición política que otros para mantener su autonomía frente a las presiones de Estados Unidos. Sin embargo, eso le ha costado sanciones comerciales, económicas y diplomáticas.

También menciona decisiones como la de clasificar como “organizaciones terroristas” a grupos criminales brasileños como el Primer Comando de la Capital (PCC). Esa clasificación, afirma, permitió a Estados Unidos sancionar a dos personas y tres empresas con sede en Brasil, así como otra con sede en Portugal, por supuestos vínculos con el PCC.

En otro artículo, el diario Folha de São Paulo informó que en el discurso que Lula dará este martes ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) defenderá el principio de no injerencia extranjera, así como el multilateralismo en la gobernanza internacional. Así lo informó el secretario de Asuntos Políticos Multilaterales de la cancillería, Carlos Márcio Bicalho Cozendey, quien dijo que Lula se propone “defender, como lo ha venido haciendo, las negociaciones de paz en los diversos ámbitos, el derecho internacional humanitario y, sin duda, la no injerencia en los asuntos internos de otros países”.

El viernes, por otra parte, Lula anunció un conjunto de medidas para reforzar la seguridad y preservar la soberanía nacional ante las presiones internacionales sobre los minerales estratégicos de su país y también sobre las reservas de crudo, entre ellas, un refuerzo de vigilancia de las fronteras, tarea para la que se creará un ministerio específico. “No podemos controlar 18.000 kilómetros de frontera sin inversión”, dijo el presidente. Además, comunicó que 138 cárceles se convertirán en unidades de máxima seguridad, en línea con otra medida que aumentó las penas de prisión para líderes de bandas criminales. Semanas atrás, Washington acusó a Brasil de no hacer esfuerzos suficientes en materia de seguridad.

Al hacer estos anuncios, Lula advirtió sobre la “codicia internacional” frente a las riquezas naturales de su país, y afirmó: “Trump está ahí, atrás de los minerales críticos, atrás del petróleo, atrás de las tierras raras”. Y concluyó: “Eso es nuestro”.

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