la diaria Gobernanza global

Donald Trump, el 16 de setiembre.

Foto: Kent Nishimura, AFP

Trump amenaza con imponer mayores aranceles a la Unión Europea si su alianza con Canadá le resulta un “acto hostil”

Bruselas respondió que este acercamiento “no va en contra de nadie”, y el primer ministro canadiense advirtió que no acepta que otros le digan a su país qué acuerdos internacionales puede hacer.

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó de “ridícula” la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea (UE), tal como propuso el miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “Me parece ridículo. Canadá ha sido un pésimo socio comercial”, dijo.

Sin embargo, Trump advirtió que si esa iniciativa avanza y él concluye que es un “acto hostil” contra Estados Unidos, podría tomar medidas arancelarias o incluso dejar de comerciar con la UE en determinadas áreas.

“Si la intención es buena, perfecto. Si es mala, impondremos aranceles muy elevados a Europa, lo cual es una posibilidad”, dijo en una rueda de prensa.

El miércoles, Von der Leyen aclaró que no promueve esa alianza “en contra de nadie”, sino “a favor” de Canadá y de la UE. El portavoz del Ejecutivo de la UE, Olof Gill, citó esas palabras este jueves, después de las amenazas de Trump: “Como dejó claro nuestra presidenta el miércoles, la propuesta de fortalecimiento de nuestra asociación con Canadá no va en contra de nadie, sino que busca nuestra fortaleza común”, dijo.

También respondió a Trump el ministro de Asuntos Europeos de Francia, Benjamin Haddad, quien dijo que “no corresponde a Estados Unidos, ni a nadie más, elegir la dirección política y geopolítica de los europeos”. Según citó The Guardian, Haddad agregó: “Tenemos una relación con Canadá y estamos plenamente legitimados para intentar profundizar en ella”.

A su vez, el primer ministro canadiense, Mark Carney, en una conferencia de prensa, fue consultado sobre las advertencias de Trump. “Nadie va a decirnos en qué idioma hablamos. Nadie va a dictar nuestra cultura ni con quién podemos cerrar acuerdos internacionalmente”, dijo Carney. Aludía a que en recientes negociaciones comerciales con Estados Unidos las autoridades de Washington manifestaron molestia por las regulaciones que tiene Canadá sobre el uso del idioma francés, a la par del inglés, en intercambios y etiquetado.

Carney aclaró que su gobierno busca “asociaciones que sean complementarias” y que “refuercen” su soberanía. Afirmó que una alianza con la UE “es algo positivo”, que “hará a Europa más fuerte” y “hará a Canadá más fuerte”. Dijo que no se trata de un bloque contra Estados Unidos y consideró que un Canadá más fuerte será a su vez “un mejor socio” para ese país.

Todavía no está claro qué implicaría la condición de miembro asociado de la UE, aunque Von der Leyen se refirió a la cooperación en áreas como defensa, ciberseguridad, minerales críticos e inteligencia artificial (IA), entre otras.

Este jueves, en un discurso ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia, Carney consideró que convertirse en socio de la UE es un nuevo estatus que debería ayudar a “asegurar la autonomía estratégica” de las dos partes, aumentar la cooperación en “minerales críticos, capacidad industrial de defensa, IA y computación, seguridad energética”, entre otras áreas, y “profundizar” los vínculos entre los ciudadanos, “permitiendo que nuestros jóvenes vivan, trabajen y estudien donde quieran a ambos lados del Atlántico”. Dijo que se pretende crear “un techo protector bajo el cual” los “ciudadanos puedan prosperar”.

El primer ministro aclaró que con este acercamiento Canadá no se propone crear “un tercer bloque” que sea “un rival de las grandes potencias, solo que con mejores modales”, ni busca “el poder para dominar a otros”. Agregó: “Al contrario, perseguimos la resiliencia para que nadie pueda controlar nuestros mercados abiertos, menoscabar nuestra soberanía, amenazar nuestra integridad territorial o socavar nuestras libertades, nuestras democracias, nuestro Estado de derecho”.

Carney dijo que esta alianza podría “ayudar a crear el próximo orden mundial justo, estable y próspero”, y consideró que será “lo bastante abierta como para que otros puedan sumarse”.

Señaló también que “las encuestas muestran que una amplia mayoría de los canadienses apoya unos vínculos mucho más estrechos” con Europa, y anunció una próxima cumbre de las dos partes en la que se avanzará en esta alianza. Dijo que ese encuentro tendrá lugar el 29 y el 30 de octubre en Montreal.

¿Te interesa el acontecer internacional?
None
Suscribite
¿Te interesa el acontecer internacional?
Recibí la newsletter Mundo en tu email todos los domingos.
Recibir