“Ante la falta de protección del Estado, la gente está recurriendo a defenderse por sí sola”, dijo el futuro jerarca ayer, en declaraciones recogidas por El País. Tras culpar en una primera instancia a sus empleados, el propietario del campo confesó que él mismo instaló las conexiones eléctricas en el alambrado, de 220 voltios, para proteger la producción de papas y semillas y los animales de su predio.
Según Uriarte, en el campo la gente se está “armando y buscando formas de autodefensa” para enfrentar la inseguridad.