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Paul Rusesabagina con el uniforme de recluso llega desde la prisión de Nyarugenge al Tribunal de Justicia de Nyarugenge en Kigali, Ruanda, el 25 de septiembre. 2020.

Foto: Simon Wohlfahrt, AFP

Justicia ruandesa condenó a 25 años de prisión al hombre que inspiró la película Hotel Ruanda

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Paul Rusesabagina, que salvó la vida de más de 1.200 personas durante el genocidio en el país africano, es un acérrimo crítico del presidente Paul Kagame.

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Leído por Andrés Alba.
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La Justicia de Ruanda condenó este lunes a 25 años de prisión a Paul Rusesabagina, quien es conocido por haber sido la persona que inspiró la película británica Hotel Ruanda.

De acuerdo al dictamen judicial, el acusado, quien en todo momento se declaró inocente, fue encontrado culpable de los cargos de formación de un grupo armado ilegal, pertenencia a un grupo terrorista y financiación de un grupo terrorista, de acuerdo a lo que informaron agencias internacionales.

Rusesabagina, de 67 años, era el gerente del Hotel des Milles Collines de Kigali, la capital de Ruanda, en 1994 cuando se produjo el genocidio ruandés, en el que se estima que más de 500.000 personas, en su mayoría pertenecientes a la etnia tutsi y también hutus moderados, fueron asesinadas a manos de grupos armados de la etnia hutu.

Desde su posición en el hotel, Rusesabagina, quien es hutu, comenzó por salvar a familiares y amigos tutsis cuya vida estaba en peligro. Pero posteriormente, y ante la magnitud que estaba tomando la masacre, comenzó a darle refugio a todo el que podía y así fue que salvó de la muerte a más de 1.200 personas. Para poder lograr su objetivo, Rusesabagina sobornó a líderes hutus con dinero, joyas y hasta con bebidas alcohólicas. Años más tarde, en 2004, esta historia fue la que inspiró la película Hotel Ruanda, dirigida por el irlandés Terry George, que le dio fama internacional a Rusesabagina.

Pero luego del genocidio y tras la llegada al poder de Paul Kagame, líder rebelde tutsi, Rusesabagina se convirtió en un fuerte crítico del mandatario, lo que lo llevó a pedir asilo en Bélgica en 1996.

Años más tarde se radicó junto a su familia en Estados Unidos, donde incluso llegó a recibir en 2005 de parte del presidente George W Bush la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto honor que otorga Estados Unidos a civiles.

Gracias a su notoriedad y desde el exterior del país, Rusesabagina continuó denunciando al gobierno de Kagame por su autoritarismo y por promover veladamente sentimientos contra los hutus. Según recordó la agencia Reuters, en 2018 en un video publicado en Youtube, Rusesabagina realizó un llamado a la resistencia armada, ya que en 2017 Kagame había ganado la reelección con 99% de los votos.

En este contexto, comenzó a operar en Ruanda el Movimiento Ruandés para el Cambio Democrático (MRCD), una organización política opuesta al Frente Patriótico Ruandés de Kagame. También empezó a actuar el brazo armado del MRCD, que cometió varios atentados en los últimos años.

Pero la suerte de Rusesabagina cambió en agosto del año pasado, cuando volaba desde Chicago hacia Burundi. Tras hacer escala en Dubái, abordó un avión con destino al país africano, pero la inteligencia ruandesa logró desviarlo y lo llevó a Kigali, donde fue detenido por las autoridades.

Según el gobierno de Kagame, la detención fue legal, pero tanto la familia de Rusesabagina como entidades internacionales afirman que fue “secuestrado”.

“Mi padre fue torturado, secuestrado, se le negaron sus derechos básicos y ahora simplemente le dan un veredicto de culpabilidad, un veredicto que llega sin ninguna evidencia creíble. Durante todo el juicio no hubo evidencia creíble contra mi padre, los otros acusados ​​subieron al estrado y dijeron que habían sido forzados, coaccionados y torturados para que dijeran cosas falsas contra mi padre. Y los testigos son agentes del gobierno pagados, por lo que este no era un juicio y sabíamos cuál sería el veredicto”, dijo Carine Kanimba, la hija menor del acusado en una entrevista desde Bruselas concedida al portal France 24.

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