Este martes por la mañana se desarrolló una asamblea de la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE), institución que preside Leonardo Loureiro e integran una treintena de gremiales vinculadas a distintos sectores de la actividad económica. A través de una publicación, la institución indicó que se abordó “la situación económica actual y su impacto en el sector privado; el reciente anuncio del acuerdo UE–Mercosur; el próximo viaje a China junto al presidente Orsi y la propuesta de iniciar una agenda estratégica en educación e innovación”.
En diálogo con la diaria, Loureiro dijo que se encuentran “muy preocupados por el atraso cambiario”, ya que el valor del dólar llegó a “un umbral de preocupación” y afecta no solamente al sector exportador, sino también a otros como el turismo, “que ha tenido una temporada extraordinaria”, pero “se estima que la rentabilidad bajó un 20%”: “Los costos se incrementaron en pesos, el dólar baja, eso afecta a varios sectores de la actividad económica y lo importante es que si no se ataca de lleno, puede afectar en algunos casos a las empresas, por ende después a las fuentes laborales”, reafirmó en el mismo eje.
Por otro lado, indicó que si a lo anterior “lo ve” una empresa extranjera con planes de realizar inversiones en el país y utilizarlo como puente para exportar a otros destinos, “le afectan los costos” y “las decisiones de inversión en el país pueden estar comprometidas”. “La libre flotación está bien, pero hay umbrales que es deseable que no se pasen, como el que se acaba de pasar la semana pasada”, complementó en rueda de prensa.
Ante este panorama, el Banco Central del Uruguay (BCU) definió un recorte de 100 puntos básicos en la Tasa de Política Monetaria (TPM) y su presidente, Guillermo Tolosa, anunció que el ente “estará pronto” para intervenir en el mercado de cambio si no se normaliza. Consultado al respecto, Loureiro dijo que, en principio, las decisiones “parecen adecuadas”, pero creen que las autoridades “pueden analizar otro tipo de medidas”, y afirmó que al BCU “no debe temblarle el pulso si tiene que intervenir”. “Obviamente, la deuda externa afecta mucho al valor del dólar, entonces el control del gasto es un tema que es importante, pero hay determinado tipo de acciones que se pueden hacer desde el gobierno y hay que analizarlas”, opinó.
En rueda de prensa, Loureiro sostuvo que argumentar que se trata de una tendencia global “puede ser una excusa” y, si bien “es real que hay cosas internacionales que afectan al valor del dólar”, dijo que “hay acciones específicas del país que se pueden tomar”. Por otro lado, afirmó que en diciembre solicitaron una reunión con el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, pero no se logró concretar y cree que se dará al retorno de la misión a China, aunque capitalizarán la instancia “para ver estos temas con el presidente y otros ministros”.
Puntualmente sobre el viaje, dijo que el contexto internacional está “basado en relaciones” y los países deben conocerse mutuamente, además de destacar que se haga en conjunto entre el gobierno y el sector empresarial y celebrar las actividades que Uruguay XXI organizó en ciudades del gigante asiático. “Vamos a tratar de convencer a empresas, en este caso chinas, de que se instalen en Uruguay, pero no se van a instalar en Uruguay para el mercado interno; es para el Mercosur y Latinoamérica, eso es exportación. Entonces, si vienen acá y los costos se les disparan con respecto a China o con respecto a otro lado, ese es un tema que preocupa hasta para la atracción de inversiones”, acotó.
Trabajo con tecnologías emergentes
Amílcar Perea, presidente de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI), dijo a la diaria que más del 70% de la producción en el sector se exporta fundamentalmente a Estados Unidos y Reino Unido. Por el desempeño del dólar, aseguró que se encuentran en una situación donde “los costos se van a las nubes” y “limita la inversión y la capacidad de crecimiento”. “Necesitamos que se tomen medidas que alivien la situación y que permitan seguir compitiendo”, reclamó.
En línea con Loureiro, dijo que no van a “indicarle” al gobierno cuáles son esas decisiones, pero afirmó que “hacen a lo coyuntural” y el país cuenta con “márgenes de maniobra”, además de reiterar su disposición al diálogo. “Nos pasó con el período anterior, donde también tuvimos una situación de atraso cambiario, y las propias autoridades de la fuerza política que estaban en la oposición decían claramente que el gobierno tenía cómo maniobrar para aliviar ese peso al sector productivo”, argumentó.
Precisamente conectado con el sector de Perea, la publicación de la CCE hizo hincapié en que también se propuso “comenzar a trabajar en formación y educación vinculadas a tecnologías emergentes”. Consultado al respecto, Perea afirmó que oportunidades como el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea también conllevan “un desafío de productividad”, para lo que la tecnología funciona como un “habilitador”.
“En este momento lo que anunciamos es un fuerte énfasis en esa línea de trabajo. Para eso, una de las líneas que estamos trabajando es que los cursos que damos permanentemente en nuestras empresas puedan ser reconocidos por la ANEP, UTU y UTEC para poder darles créditos a las personas que trabajan en nuestras empresas y les falta terminar secundaria o están en un bachillerato tecnológico”, cerró.