Ingresá

Archivo, agosto de 2025.

Foto: Gianni Schiaffarino

¿Cuáles son los planes de los ocho municipios de Montevideo y con qué presupuesto cuentan?

8 minutos de lectura
Contenido exclusivo con tu suscripción de pago

Los gobiernos municipales presentaron sus planes de desarrollo para el quinquenio ante la Junta Departamental, en el marco del tratamiento del presupuesto de la Intendencia.

Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta
Registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Junto al presupuesto quinquenal, la Intendencia de Montevideo envió a la Junta Departamental (JDM) la planificación de los ocho municipios capitalinos, que incluye los planes de desarrollo de cada uno para el período 2026-2030.

En ese marco, la Comisión Integrada de Hacienda y Presupuesto de la JDM recibió a la mayoría de los alcaldes y concejales municipales entre los últimos días de enero y los primeros de febrero. Solo resta la comparecencia del Municipio C, prevista para el 9 de marzo. El tratamiento final del presupuesto en comisión tendría lugar el 11 de marzo, y posteriormente sería tratado en una sesión extraordinaria por la JDM.

En cuanto a los recursos, el Municipio A es el territorio en el que la IM prevé un mayor egreso en 2026, con 850.268.450 pesos, seguido del G, con 806.611.382 pesos. En los municipios C, D, E y F, el gasto supera los 600 millones de pesos; en el B se ubica en el entorno de los 532 millones de pesos, y en el Ch alcanza casi los 453 millones de pesos.

Según lo señalado por los alcaldes consultados por la diaria, el presupuesto asignado por la IM para 2026 es de 306 millones de pesos para el A (que abarca Cerro, La Teja y Paso de la Arena, entre otros barrios), 201,96 millones de pesos para el B (Cordón, Centro, Ciudad Vieja, Parque Rodó y Tres Cruces, entre otros barrios), 320 millones de pesos para el C (Prado, Capurro y Bella Vista, entre otros), 229 millones de pesos para el Ch (Pocitos, Punta Carretas, Buceo y Parque Batlle, entre otros), 238,71 millones de pesos para el D (Casavalle y Peñarol, entre otros), 277,99 millones de pesos para el E (Carrasco sur y norte, Malvín sur y norte y Punta Gorda), 249,16 millones de pesos para el F (Punta de Rieles, Piedras Blancas y Jardines del Hipódromo, entre otros) y 336,54 millones de pesos para el G (Colón, Lezica y Melilla, entre otros).

Por otro lado, debido a modificaciones aprobadas en el presupuesto nacional sobre la distribución del Fondo de Incentivos a la Gestión Municipal gestionado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto –por ejemplo, para cubrir la creación de 11 nuevos municipios–, la IM implementará un fondo complementario para reforzar el presupuesto de algunos municipios que “registraron una disminución en los recursos asignados respecto al período anterior”, sostiene la comuna en la exposición de motivos del presupuesto.

El fondo prevé un incremento de 101 millones de pesos en el presupuesto de la Asesoría de Desarrollo Municipal y Participación. Las alcaldesas de los municipios Ch y E, Matilde Antía y Mercedes Ruiz –únicas pertenecientes al Partido Nacional–, señalaron que esos recursos extrapresupuestales, en el caso de sus gobiernos locales de alrededor de 20,5 millones de pesos, se pueden usar una vez que se gaste todo el presupuesto departamental, aunque, por ahora, no tienen información sobre cómo funcionará el fondo. “Nosotros no tenemos acceso a eso ni tampoco sabemos cómo funciona; si quiero hacer una licitación hoy con esa plata, no sé si la puedo hacer”, dijo Antía.

Otra modificación presupuestal dispuesta por la IM establece que los recursos asignados a un año no pueden ejecutarse en ejercicios posteriores, lo que impacta “notoriamente” en la planificación de los municipios, ya que los tiempos de concreción de las obras, tomando en cuenta los períodos de licitación, suelen superar el año, sostuvo la directora general del Municipio A, Virginia Mercader. “Nosotros ahora tuvimos que reformular la metodología de trabajo, porque tenemos que pensar en proyectos que se liciten ahora, en los primeros meses del año, y que tengan un plazo de ejecución que se cumpla a diciembre. Porque si no, obviamente no tenemos el dinero como para seguirlo”, señaló Mercader, quien explicó que “el desafío” de 2026 será proyectar lo que se desarrollará en 2027, para iniciar el proceso licitatorio este año y que la obra comience una vez finalizada la licencia de la construcción del próximo año.

En la misma línea, Ruiz indicó que en este período el Municipio E destinará el 75% del presupuesto al funcionamiento, y solo el 25% a inversiones, dado que “no nos vamos a poder meter a hacer obras muy grandes, porque son licitaciones públicas [para las] que no te da el tiempo”. En ese sentido, la prioridad estará en el mantenimiento de obras realizadas en la gestión anterior, del alumbrado, el arbolado y, en general, la limpieza de los espacios públicos.

Prioridades de infraestructura y competencias básicas

El fortalecimiento de los servicios básicos es un objetivo compartido por los ocho municipios. En el A se apunta principalmente a construir sendas peatonales, principalmente en zonas rurales, “para garantizar la circulación y evitar los siniestros en el tránsito”, dijo Mercader. En el B la planificación prioriza el tratamiento de raíces en veredas –4.000 metros cuadrados en 2026–, así como la poda del arbolado y el recambio de luminaria por tecnología led, con la instalación de unas 300 unidades durante el próximo año. Otro eje es el mantenimiento y la dotación de infraestructura pública a los espacios “para que sean más amigables y favorecer de esa forma la convivencia”, dijo la alcaldesa Patricia Soria.

En el Municipio C este eje incorpora la revisión de los mecanismos de planificación y la ampliación de licitaciones para mejorar la capacidad de respuesta ante reclamos o situaciones por fuera de la planificación, especialmente en cuanto a arbolado y veredas. Por su parte, el Ch destinará el 40% del presupuesto a la limpieza y el 25% al cuidado del arbolado. En este período se priorizará el barrido, la limpieza de bocas de tormenta –1.600 en 2026– y la mejora de “las condiciones higiénicas de los espacios públicos”, señala la planificación.

El Municipio D prioriza la construcción y reparación de la vialidad urbana y rural, al igual que en el G. Para 2026, el D prevé la ejecución de 5.000 metros cuadrados de veredas y sendas peatonales, con énfasis en la accesibilidad universal, mientras que el G planifica la intervención y mejora de 5 kilómetros de caminería rural por año.

El alcalde del D, Gabriel Velazco, reconoció que el presupuesto para este año “no aumentó significativamente” –solo se ajustó según el índice de precios al consumo–, lo cual “nos limita un poco en cuanto a las acciones que podemos tener, pero nos vamos a ir resolviendo con lo que hay”.

En el F uno de los lineamientos es “atender el saneamiento estático en zonas sin acceso a la red” y “brindar el servicio de vaciado de pozos negros en situaciones sociales críticas o de emergencia sanitaria”.

Acciones en cultura, salud, empleo, ruralidad y fortalecimiento institucional

En materia cultural, en el B, que “tiene la mayor cantidad de oferta cultural de todo Montevideo”, se pone el foco en “la puesta en valor del patrimonio material e inmaterial”, señaló Soria. Uno de los objetivos es “proteger el candombe como expresión afrouruguaya”. La alcaldesa subrayó la necesidad de profundizar la coordinación con las comparsas para trabajar también en aspectos vinculados a la convivencia, ya que “hay cuestiones relacionadas con la salida de las comparsas que generan ruidos con vecinos y vecinas, o con los residuos que quedan luego de los ensayos”, ejemplificó.

El Ch espera inaugurar este año el Espacio Maipú, “un cowork donde el trabajador independiente que hace home office, el que quiere ir a estudiar o el que necesita una sala de reuniones la puede utilizar de forma gratuita”, señaló Antía, y mencionó también que la idea es brindar talleres, por ejemplo, de marketing o finanzas. El F se propone realizar al menos tres talleres de educación artística comunitaria en el año e implementar un programa de tutorías para bandas y solistas emergentes del municipio.

El Municipio D proyecta el Plan Cuchilla Grande junto con los otros dos niveles de gobierno, para “trabajar social, cultural y laboralmente” el entorno de la avenida José Belloni, en la zona de Piedras Blancas y Manga. “Hay todo un cinturón de las principales actividades sociales de Piedras Blancas en esa franja que nos va a permitir enlazar esfuerzos de diferentes entidades en el mismo territorio”, señaló Velazco.

La promoción del turismo también es un elemento presente en el eje cultural de las planificaciones municipales. En el A, para alentar el turismo en el oeste, se creará una mesa local con participación de agentes turísticos públicos y privados, además de la División Turismo de la IM y los ministerios de Turismo e Interior. En el C se impulsa el “turismo de cercanía”, “para promover y promocionar el desarrollo económico, cultural y social del municipio hacia afuera”, explicó Damián Salvetto, alcalde de ese municipio. En ese marco, desde fines de 2025 está en marcha un proyecto piloto dirigido a personas mayores, orientado a fomentar el intercambio entre el Municipio C y otros municipios del país.

En materia de empleo, el B se encuentra próximo a lanzar un programa en conjunto con la Dirección Nacional del Liberado (Dinali), orientado a brindar trabajo a población trans y a mujeres que egresan del sistema penitenciario. Por su parte, el barrido del Ch se cubre con un convenio con la Dinali y otro con el Movimiento Tacurú.

El A tiene como meta para 2026 la firma de 15 convenios con cooperativas sociales y organizaciones de la sociedad civil para promover el trabajo. Además, se apunta a trabajar con las empresas de la zona para “ver cuál es la demanda que ellos tienen de mano de obra” y en “qué cosas nosotros podemos articular para que se capacite nuestra población en esas demandas puntuales”, señaló Mercader.

En el municipio D el eje de “desarrollo económico” está enfocado en el “emprendedurismo, la economía circular, el apoyo a emprendimientos y pequeñas empresas de la zona”, con énfasis en el fortalecimiento de las chacras y granjas familiares, explicó Velazco. El A, uno de los municipios con mayor extensión rural, también pretende “apoyar muchísimo” esa línea de trabajo, ya que para los productores “es cada vez menos rentable desarrollar esa actividad”. “En los últimos tiempos hemos visto que en nuestro territorio se venden las chacras para instalaciones de polos logísticos o canchas de fútbol. Entonces, el terreno que era 100% productivo ya no lo es”, lamentó la directora. El Municipio A se propone conformar una mesa para la zona rural, que empezará a funcionar en marzo, para articular y fortalecer las propuestas.

Otra línea de los municipios está vinculada a la salud, principalmente a la salud mental, la promoción de la actividad física, la buena alimentación y los cuidados. Por ejemplo, en el B se buscará articular con la Universidad de la República y otras instituciones para implementar talleres de sensibilización y apoyo en salud mental, y generar campañas sobre violencia basada en género, cuidados, adultos mayores, racismo, xenofobia y homofobia. El D y el E trabajarán en planes de salud mental, y el C en la conformación de una Comisión de Salud Mental Comunitaria.

La mejora de la gestión interna de los propios municipios también es un objetivo compartido. Velazco apuntó que la prioridad del D, en ese sentido, es mejorar “la herramienta del municipio, tanto con capacitación del personal como con maquinaria, con locales de atención y una serie de cosas que hacen a fortalecimiento interno para poder brindar a los usuarios un servicio de la mejor calidad”.

En el A se quiere “agilizar todos los procesos de gestión para que la ciudadanía tenga una respuesta rápida”. El C apuesta a implementar tecnología e “innovación en su más amplio concepto” para encontrar “formas nuevas de poder contar con la participación de la gente a la hora de tomar las decisiones”, dijo Salvetto, y explicó que uno de los planes “es implementar sistemas de monitoreo de los servicios y disponerlos a la ciudadanía” de una manera más transparente para la ciudadanía.

El Ch implementará un programa propio de presupuesto participativo, que no contará con un monto máximo para los proyectos propuestos y tendrá un único proyecto ganador. “El municipio va a hacer un tribunal, hace un filtro con nuestros arquitectos y con el gobierno municipal también, y después la gente va a votar entre las ideas seleccionadas cuál es la ganadora para ejecutar en 2027”, explicó Antía.

¿Tenés algún aporte para hacer?

Valoramos cualquier aporte aclaratorio que quieras realizar sobre el artículo que acabás de leer, podés hacerlo completando este formulario.

Este artículo está guardado para leer después en tu lista de lectura
¿Terminaste de leerlo?
Guardaste este artículo como favorito en tu lista de lectura