La agresión militar de Estados Unidos a Venezuela del pasado 3 de enero, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fue repudiada de forma casi inmediata por el partido de gobierno, que ese mismo día llamó a movilizarse en el acto convocado por el PIT-CNT y otras organizaciones sociales.
Pero para el Frente Amplio (FA) el tema no terminó ahí. Dentro de la fuerza política el paso que el gobierno estadounidense dio a principios de año supone “un punto de inflexión” en materia de política internacional, que exige “parar” y “reflexionar sobre la coyuntura” con una mirada lo más amplia posible.
Con este propósito fueron convocados el secretario ejecutivo del Centro de Formación para la Integración Regional y asesor presidencial, Álvaro Padrón; la licenciada en Relaciones Internacionales, Viviana Barreto, y el politólogo Carlos Luján, quienes este jueves asistieron a una reunión en La Huella de Seregni con integrantes de la Comisión Nacional de Programa, la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales (Carifa) y el Secretariado Ejecutivo del FA.
En diálogo con la diaria, Silvia Nane, que copreside la Comisión Nacional de Programa junto a Ricardo Ehrlich, sostuvo que “hubo realmente un punto de inflexión en la primera semana de enero con lo de Venezuela, y nos pareció que estaba bien habilitar en algún momento un ámbito de reflexión”.
Explicó que con este nuevo espacio de intercambio, que tuvo su primera instancia este jueves, se pretende “no seguir en este mundo de alertas todo el tiempo, en el que uno se vuelve reactivo”, sino, por el contrario, “parar y reflexionar sobre la coyuntura, sin más objetivo que reflexionar e ir generando referencias de esa reflexión colectiva”.
Nane delineó tres objetivos. En primer lugar, “ordenar un marco común de lectura del escenario internacional”, que “está claramente en una transición”, y evaluar “cuáles son sus implicancias para América Latina y el Caribe”; como segundo punto, “abrir un conjunto de preguntas que son estratégicas para el FA en tanto fuerza política”; y por último, “ir armando el camino de reflexión hacia el Congreso”, previsto para este año, en el que se debatirá “el futuro de la izquierda en este contexto internacional de reordenamiento –o desordenamiento– de las reglas a las que veníamos acostumbrados”.
La exsenadora y actual directora de Desarrollo Sostenible e Inteligente de la Intendencia de Montevideo señaló que la fuerza política tiene previsto “armar un plan de trabajo” para llevar a cabo “una serie de encuentros” sobre la situación internacional. “Esto va a seguir hasta que tenga que seguir”, apuntó.
“El FA es una fuerza que lo que pretende es una apertura al mundo en un contexto de izquierda, en un contexto de política progresista, pero nosotros tenemos que poder entender que parte de la deriva autoritaria en la que han ido muchos de los países poderosos tiene un impacto no solamente a nivel geopolítico, sino también a nivel de la sociedad que se va generando”, expresó.
“La política nacional queda marcada por todas las discusiones internacionales”
Por su parte, el presidente de la Carifa, Fernando Gambera, dijo a la diaria que, sobre la base de que “hay un nuevo orden mundial”, el FA se ha propuesto discutir internamente “qué tanto [esto] pone en tela de juicio al multilateralismo que estábamos acostumbrados”, así como también “qué tanto [esto] tiene que ver con el decaimiento del imperio norteamericano, que es un hecho ya incontrastable que el mundo está procesando”.
Sobre la reunión de este jueves, señaló que hubo coincidencia en cuanto a que “la política internacional está teniendo una preponderancia en la agenda como ninguno recordábamos en la historia reciente”. En ese sentido, sostuvo que “la política nacional queda atravesada y marcada por todas las discusiones internacionales y, por tanto, cualquier instancia de democracia interna va a estar marcada por eso, y después, la campaña electoral ni que hablar”.
El titular de la Carifa puntualizó que las definiciones históricas de la fuerza política “no han estado en discusión”. “Nosotros no lo vamos a poner en debate, porque no creemos que esté en debate”, señaló.
“Lo que sí me parece que hay, y no estoy diciendo ninguna infidencia, son distintas interpretaciones de procesos particulares, de situaciones en determinadas regiones del mundo en particular; y, como es típico en la izquierda, seguramente habrá matices, aunque se coincida en la estrategia de que hay que ir hacia un mundo de paz, y que la paz está basada en una mejor distribución de la riqueza y en una democracia plena; esas son todas cosas que no están en discusión, lo que sí hay siempre son matices en cómo y por dónde”, expresó.
En ese sentido, Gambera dijo que se procura “poner un poco la mira a largo plazo”. “Yo creo que es ahí donde va a estar la riqueza de estos debates: en cómo el FA se proyecta para muchos años para adelante, como principal partido político de Uruguay, y cuál es el rol que tiene en ese futuro de constitución de otro orden mundial”, resaltó.