A un mes exacto de su firma, y con consenso entre los principales partidos políticos para darle celeridad al proceso, este martes comenzó el tratamiento del Acuerdo Interino de Comercio (ITA, por sus siglas en inglés) entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) en la comisión especial del Senado que se conformó para dicha tarea. Una semana después de haber hecho entrega oficial del texto del acuerdo al Parlamento, las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores inauguraron este martes el cronograma de visitas de las delegaciones que asistirán a la comisión a dar su punto de vista.
La comisión está integrada por ocho senadores del Frente Amplio (FA), cuatro del Partido Nacional (PN) y tres del Partido Colorado (PC). Además, asisten como invitados los miembros de las comisiones de Asuntos Internacionales y de Hacienda de la Cámara de Diputados. Se prevé que el acuerdo sea aprobado en el plenario del Senado el miércoles 25 para que posteriormente se haga lo propio en la cámara baja. Para ello, la comisión tendrá una agenda intensa esta semana, que culminará, según lo previsto, el lunes 23, con una nueva comparecencia de la cancillería, esta vez junto al Ministerio de Economía y Finanzas.
Desde la oposición se ha planteado que también puedan comparecer otros ministerios vinculados al acuerdo, como el de Industria o el de Ganadería, según señaló el diputado del PN Juan Martín Rodríguez. Consultado al respecto, el canciller Mario Lubetkin dijo que “probablemente ministros o técnicos de los otros ministerios productivos” asistan a la segunda instancia de intercambio entre el gobierno y el Parlamento.
En cuanto al tratamiento en la Cámara de Diputados, Rodríguez indicó que seguramente se realizará una sesión el jueves 26 para darle entrada formal al acuerdo. El diputado nacionalista se mostró a favor de darle un tratamiento grave y urgente, de manera que el mismo jueves 26 pueda aprobarse en la cámara baja, si bien todavía falta una coordinación interpartidaria para definir los plazos.
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“Esperemos que ya la próxima semana, ojalá, este Parlamento ratifique este acuerdo y empecemos a construir la nueva fase, que va a ser, sin duda, muy compleja, pero muy importante para el futuro de Uruguay”, manifestó Lubetkin. El canciller sostuvo que el acuerdo goza de un “respaldo extraordinario” por parte de la mayoría de los legisladores. “Yo creo que tiene que ser orgullo de un país que la inmensa mayoría del Parlamento uruguayo va a acompañar y ratificar el acuerdo”, afirmó Lubetkin, quien, no obstante, puntualizó que el respaldo no supone una visión acrítica por parte de los legisladores, ya que también hay reflexión y debate.
En ese sentido, los legisladores trasladaron este martes una serie de preguntas a la cancillería, que serán respondidas en la comparecencia del lunes. En suma, las preguntas están relacionadas con las acciones previstas por parte del Poder Ejecutivo para compensar a aquellos sectores que podrían verse perjudicados por el acuerdo, según supo la diaria.
El senador del PC Andrés Ojeda mencionó algunas de las interrogantes formuladas. Por ejemplo: cuáles son las “previsiones para la industria local en cuanto al impacto del tratado; cómo está prevista la aplicación provisional desde el día uno; cómo se viene monitoreando y evaluando la situación en Europa y las mayorías finas del Parlamento Europeo”.
Incluso Ojeda señaló que se preguntó “si creían que el caso Cardama [por la reciente rescisión del contrato con el astillero español] podría llegar a afectar el voto de algún eurodiputado que pudiese comprometer el avance del proceso del tratado”.
Lubetkin: “Estamos muy atentos a los sectores afectados”
El canciller sostuvo que, “de la misma forma que nos genera felicidad saber que hay sectores que están preparados para un crecimiento notable, naturalmente estamos muy atentos a los sectores afectados”. Lubetkin dijo que el primer paso “es saber exactamente cuál es la realidad” y apuntó que, para ello, el gobierno está a la espera de “una serie de estudios sectoriales” que fueron solicitados al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
A su vez, mencionó que el BID trabajó en un estudio de impacto general cuya fecha de presentación aún no está definida. “Acá no podemos improvisar, acá tenemos que tener seguridad plena. Para eso están los estudios, para eso se va a tener que dar ese flujo de diálogo con cada uno de los sectores por parte de las diferentes realidades del gobierno para que nadie quede atrás”, afirmó el canciller.
Si bien el contenido del acuerdo solo puede ser aprobado o rechazado por el Parlamento -es decir, no puede sufrir modificaciones-, el senador del FA Daniel Caggiani señaló que los insumos que recibirá la comisión servirán para trabajar en la agenda interna con respecto a la puesta en marcha del tratado. “Cómo trabajamos con el sector productivo uruguayo, primero, para que nos podamos preparar para obtener esos buenos beneficios a Uruguay todo, pero también tener políticas compensatorias para aquellos sectores que, de repente, pueden verse impactados negativamente”, expresó.
Sobre las ventajas del acuerdo, Caggiani destacó que, una vez que se aplique por completo, se liberalizará el 90% del universo arancelario, lo que, en el caso de Uruguay, representó casi 70 millones de dólares en aranceles para ingresar a la UE en el último año. El senador frenteamplista resaltó el beneficio de la reducción arancelaria para el sector cárnico y arrocero, como también las preferencias de acceso para los cítricos y la pesca.
El senador del PN Rodrigo Blás, en tanto, señaló que el acuerdo “va a demorar bastante en entrar en funcionamiento”, y advirtió que, aparte de beneficios, trae aparejadas “peligrosidades o elementos a tener en cuenta”. Por lo tanto, sostuvo, “hay que detectar esas distintas actividades que puedan resultar perjudicadas y generar políticas de Estado desde ya para tratar de que esos perjuicios sean los menores o que se transformen en oportunidades”.
Por su parte, el senador colorado Pedro Bordaberry señaló que las salvaguardias agrícolas, que fueron incluidas en diciembre por el Parlamento Europeo, “pueden ser peligrosas para el interés de Uruguay”. Indicó que, ante un aumento del 5% de las ventas a la UE de determinados productos agrícolas, los europeos podrían activar la cláusula y detener esas exportaciones.
En ese sentido, Bordaberry apuntó a conocer “qué es lo que está previendo” la cancillería. “Esto no es una cuestión de decir: ‘Che, aprobamos un acuerdo y alcanza’”, sino que “ahora empieza el momento de la verdad, porque todo el mundo se va a mover para sacar beneficios y para que no los perjudiquen”, aseveró.
Sobre la posibilidad de que Europa aplique provisionalmente el acuerdo
Tanto en el Poder Ejecutivo como en el Parlamento se entiende que una rápida ratificación del acuerdo por parte de los países del Mercosur sería un mensaje para Europa, donde este enfrenta mayores resistencias. Pocos días después de la firma, los legisladores de la Eurocámara solicitaron al Tribunal de Justicia de la UE que dictaminara si el acuerdo respeta los tratados del bloque europeo, lo que, en los hechos, paralizó su ratificación en la Eurocámara.
Consultado al respecto, Lubetkin dijo que el Tribunal de Justicia de la UE podría demorar hasta 24 meses en deliberar, pero puntualizó que existen sectores mayoritarios en Europa que evalúan activar una cláusula provisoria, que permitiría que -junto con la ratificación por parte de al menos uno de los parlamentos del Mercosur- el acuerdo empezara a aplicarse.
El exvicecanciller Nicolás Albertoni (2022-2025), quien, como invitado de la UE, visitó en los últimos días el Parlamento y la Comisión Europea, dijo a la diaria que “la mejor señal que se puede dar desde los países del Mercosur es avanzar en la ratificación lo antes posible”, tanto del ITA como del Acuerdo de Asociación, aunque este último requiere la ratificación de los parlamentos nacionales europeos.
Albertoni señaló que la aplicación provisional de ambos acuerdos es jurídicamente posible y fue contemplada por el Consejo de la UE cuando resolvió avanzar con la firma del tratado. El capítulo 23 del ITA establece que “la aplicación provisional del presente acuerdo por la Unión Europea y un Estado Mercosur signatario comenzará el primer día del segundo mes siguiente a la fecha en que la Unión Europea y dicho Estado Mercosur signatario se hayan notificado mutuamente la finalización de sus procedimientos internos o la ratificación del presente acuerdo, y hayan confirmado que están de acuerdo en aplicar provisionalmente el presente acuerdo”.
El viernes, el portavoz europeo de Comercio, Olof Gill, dijo en una rueda de prensa consignada por EFE que “lo que la presidenta [de la Comisión, Ursula] Von der Leyen dijo muy claramente es que estaremos preparados cuando un país del Mercosur esté preparado”, pero “ese no es el caso todavía, solo hay que esperar un poco más”. Gill recordó que los Estados miembro “dieron a la Comisión Europea la posibilidad de aplicar el acuerdo con el Mercosur de forma provisional”, pero señaló que “no se ha tomado ninguna decisión al respecto”. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, también ha instado a la comisión a aplicar provisionalmente el acuerdo, en línea con el visto bueno de los miembros.