Exactamente a las 12.46 de este jueves, la Cámara de Diputados aprobó casi por unanimidad (91 en 93) el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. La sanción del tratado, que solo fue rechazada por los diputados de Identidad Soberana, supone la ratificación del acuerdo por parte del Estado uruguayo. La Cámara de Senadores había aprobado el tratado este miércoles, por unanimidad.
De este modo, tal como destacó en el plenario de la cámara baja el diputado del Partido Nacional Juan Martín Rodríguez, después de los correspondientes aplausos por el resultado de la votación, Uruguay se convirtió en el primer país del Mercosur en ratificar el tratado.
A diferencia de lo que pasó en el Senado, que armó una comisión especial a la que asistieron una treintena de delegaciones para pronunciarse sobre el acuerdo, en la Cámara de Diputados el tratado se sometió a votación sin un tratamiento previo.
A su vez, a diferencia de lo que sucede habitualmente con los proyectos de ley, en esta oportunidad los diputados no hablaron antes de la votación, a excepción de los dos representantes de Identidad Soberana, Gustavo Salle y Nicolle Salle.
El primero calificó la jornada de este jueves como “un día histórico para el Parlamento uruguayo, tan histórico como bochornoso, vergonzoso y humillante”. “Resulta que vamos a votar la ratificación –o no– de un tratado de más de 4.000 páginas, que con las remisiones podría aumentar a 12.000; consecuentemente, es materialmente imposible que los señores representantes lo hayan leído en su totalidad y entendido en su totalidad”, expresó, entre otras cosas.
La segunda, en tanto, sostuvo que el tratado “condena las bases productivas, normativas y democráticas de Uruguay”. Afirmó que “ser proveedor de materia prima es una posición estructuralmente subordinada que condena al país a exportar bienes con bajo valor agregado, a la alta dependencia de los ciclos de precios internacionales, a la degradación ambiental y a la escasa generación de empleo calificado”.
Luego de la votación, Rodríguez propuso tratar como un “asunto político” el contenido del tratado para que el resto de los legisladores en sala pudieran expresar su punto de vista sobre el acuerdo.